Panamá en venta
Estamos frente a un problema inmensamente grande. La falta de creatividad, la indolencia burocrática, la corrupción rampante e indetenible, los diálogos improductivos, los zigzagueos de la empresa privada en fijar objetivos y la falta de operacionalidad en general de gobierno y empresa privada, nos están llevando a un caos de profundidad insondable que hoy nos hace temer por la existencia de nuestra democracia e instituciones republicanas.
Esta falta de contenido creador y productor lleva a estos sectores a las soluciones más fáciles y peligrosas en vista de que no son capaces de producir nada nuevo y vigoroso para impulsar nuestra economía por lo que nos encaminamos a las privatizaciones directas o indirectas de empresas rentables a través de concesiones interesadas, de venta total de nuestras acciones en las empresas de utilidad pública que ya envían más del 50% entre ganancias e inversiones administrativas al extranjero; Intento de privatizar directa o indirectamente operaciones del seguro social; concesiones de tierras nacionales y explotaciones de sus recursos en sentido negativo; titubeos en proyectos de ahorro nacional, como lo sería quitarnos de encima pagos de alquileres para servicios estatales, cuando estos servicios pueden acomodarse en nuestra área revertida de propiedad de la nación; incapacidad para desarrollar macros proyectos en el distrito de Colón para el desarrollo del Centro Multimodal; demoras en la construcción del puente sobre el canal, etc., etc.
La falta de coherencia administrativa es supina. Lo hemos repetido mil veces, que se requiere una persona que coordine esa labor al lado de la Presidenta de la República. De lo contrario la anarquía sienta sus reales en un gobierno cuyos funcionarios, en su gran mayoría, no dan la medida. Contra viento y marea hacemos estas advertencias para que se detenga de una vez por todas esta blanda e inoperante acción de gobierno.
La Presidenta tiene el deber de ejercer estas atribuciones de coordinación de gobierno. La arrogancia de un legislativo que con apenas 3 votos de mayoría quiere co-gobernar el país, nos indica hasta que lejos estamos llegando cuando esta precariedad política asoma un enfrentamiento de Poderes del Estado.
Que el gobierno tome nota de que continúa descendente, con más peligroso ahínco, la situación económica y social del país. El mundo entero está en un turmoil económico y social, nosotros estamos por nosotros mismos y tenemos que salirle al paso a estas condiciones negativas para enfrentarlas con talento y creatividad en positivas gestiones y logros de progreso.
Esta falta de contenido creador y productor lleva a estos sectores a las soluciones más fáciles y peligrosas en vista de que no son capaces de producir nada nuevo y vigoroso para impulsar nuestra economía por lo que nos encaminamos a las privatizaciones directas o indirectas de empresas rentables a través de concesiones interesadas, de venta total de nuestras acciones en las empresas de utilidad pública que ya envían más del 50% entre ganancias e inversiones administrativas al extranjero; Intento de privatizar directa o indirectamente operaciones del seguro social; concesiones de tierras nacionales y explotaciones de sus recursos en sentido negativo; titubeos en proyectos de ahorro nacional, como lo sería quitarnos de encima pagos de alquileres para servicios estatales, cuando estos servicios pueden acomodarse en nuestra área revertida de propiedad de la nación; incapacidad para desarrollar macros proyectos en el distrito de Colón para el desarrollo del Centro Multimodal; demoras en la construcción del puente sobre el canal, etc., etc.
La falta de coherencia administrativa es supina. Lo hemos repetido mil veces, que se requiere una persona que coordine esa labor al lado de la Presidenta de la República. De lo contrario la anarquía sienta sus reales en un gobierno cuyos funcionarios, en su gran mayoría, no dan la medida. Contra viento y marea hacemos estas advertencias para que se detenga de una vez por todas esta blanda e inoperante acción de gobierno.
La Presidenta tiene el deber de ejercer estas atribuciones de coordinación de gobierno. La arrogancia de un legislativo que con apenas 3 votos de mayoría quiere co-gobernar el país, nos indica hasta que lejos estamos llegando cuando esta precariedad política asoma un enfrentamiento de Poderes del Estado.
Que el gobierno tome nota de que continúa descendente, con más peligroso ahínco, la situación económica y social del país. El mundo entero está en un turmoil económico y social, nosotros estamos por nosotros mismos y tenemos que salirle al paso a estas condiciones negativas para enfrentarlas con talento y creatividad en positivas gestiones y logros de progreso.