Panamá, fuera de un mercado de 124 millones
En varias ocasiones nos hemos referido a la estrategia equivocada que siguen nuestros gobiernos, particularmente en los últimos diez años, de marginarnos del mercado centroamericano, renunciando a un liderazgo natural y a la ventaja de una inmediación geográfica y lazos históricos estrechos. La primera consecuencia es que los vacíos creados suelen llenarse y las oportunidades perderse con suma facilidad. Es una tontería suprema, que salta a la vista con sólo ver un mapa. Así se entendió en Washington y por eso, desde hace pocos años compartimos un solo escritorio con Centroamérica para ventilar nuestros asuntos en la capital diplomática del planeta.
Costa Rica se apresuró gustosa a llenar nuestro vacío político, papel que desempeña estupendamente. Para empezar, lideró el proceso integracionista en el Istmo, el cual ya se ha completado. Además, sirvió de pionera y ejemplo en la concreción de tratados de libre comercio (TLC), firmando uno con México a mediados de la década y otro reciente con Chile, que está en vías de ratificación. Sus vecinos la siguieron, firmando en bloque hace pocas semanas un TLC con México, de lo cual fue testigo invitada nuestra presidenta Mireya Moscoso. Entonces nos pareció irónico y hasta medio burlesco, porque no hemos podido firmar ninguno, con nadie, pese a los esfuerzos, dos o tres viceministros y muchos millones gastados en viajes, hoteles y horas hombre.
Hoy martes se reúnen, no por casualidad, en San José, Costa Rica, empresarios centroamericanos con el presidente electo de México, Vicente Fox, quien anunció el viernes pasado, que pieza angular de su política comercial será estrechar los lazos de su país con Centroamérica que los integra en un mercado de 124 millones de habitantes, al que sumará en breve a República Dominicana, nación que bajo la hábil conducción de su hoy expresidente Leonel Fernández, contrario a Panamá, trazó una estrategia de acercamiento al área.
México es el segundo país con más inversiones en el istmo; y su objetivo bajo la presidencia de Fox es crear un "corredor logístico méxico-centroamericano" que incluya armonizar los mercados de capitales, establecer un corredor biológico y turístico (rutas maya, del quetzal, etc.) y cimentar un rico intercambio comercial basado en el libre comercio.
Panamá requiere de acercarse más a Centroamérica, al mismo tiempo que negocia por separado con Chile y México. Es un intercambio en el que tenemos mucho que ganar y muy poco que perder. A fin de cuentas, nuestro mercado ya está bastante abierto, sin necesidad de TLC alguno; y nuestra producción susceptible de ser afectada, es muy limitada.
Costa Rica se apresuró gustosa a llenar nuestro vacío político, papel que desempeña estupendamente. Para empezar, lideró el proceso integracionista en el Istmo, el cual ya se ha completado. Además, sirvió de pionera y ejemplo en la concreción de tratados de libre comercio (TLC), firmando uno con México a mediados de la década y otro reciente con Chile, que está en vías de ratificación. Sus vecinos la siguieron, firmando en bloque hace pocas semanas un TLC con México, de lo cual fue testigo invitada nuestra presidenta Mireya Moscoso. Entonces nos pareció irónico y hasta medio burlesco, porque no hemos podido firmar ninguno, con nadie, pese a los esfuerzos, dos o tres viceministros y muchos millones gastados en viajes, hoteles y horas hombre.
Hoy martes se reúnen, no por casualidad, en San José, Costa Rica, empresarios centroamericanos con el presidente electo de México, Vicente Fox, quien anunció el viernes pasado, que pieza angular de su política comercial será estrechar los lazos de su país con Centroamérica que los integra en un mercado de 124 millones de habitantes, al que sumará en breve a República Dominicana, nación que bajo la hábil conducción de su hoy expresidente Leonel Fernández, contrario a Panamá, trazó una estrategia de acercamiento al área.
México es el segundo país con más inversiones en el istmo; y su objetivo bajo la presidencia de Fox es crear un "corredor logístico méxico-centroamericano" que incluya armonizar los mercados de capitales, establecer un corredor biológico y turístico (rutas maya, del quetzal, etc.) y cimentar un rico intercambio comercial basado en el libre comercio.
Panamá requiere de acercarse más a Centroamérica, al mismo tiempo que negocia por separado con Chile y México. Es un intercambio en el que tenemos mucho que ganar y muy poco que perder. A fin de cuentas, nuestro mercado ya está bastante abierto, sin necesidad de TLC alguno; y nuestra producción susceptible de ser afectada, es muy limitada.