Panamá a las puertas de grandes transformaciones
El país ha ampliado sus vínculos internacionales y fortalecido su posición en el continente.
DESEO referirme a la nota editorial de Panamá América publicada el 19 de enero, en la que se formulan comentarios y apreciaciones que distan de reflejar la realidad de las cordiales, amistosas y mutuamente provechosas relaciones que afortunadamente mantiene Panamá con todos los países de la región latinoamericana y caribeña, así como con una amplia mayoría de la comunidad internacional.
En primer lugar, la política exterior no es un ejercicio de malabarismos ideológicos o políticos destinado a pretender simpatías o favores de los gobiernos y actores internacionales con los que, en mundo globalizado de hoy , forzosamente debemos interactuar. Más bien se trata de un instrumento diseñado para lograr avanzar la ejecución del programa de desarrollo nacional orientado a la solución de los más acuciantes problemas nacionales: el desarrollo económico, con generación de empleo, la lucha contra la pobreza y la marginalidad y, por lo tanto, la ampliación de oportunidades para que los panameños enfrenten, con mejores posibilidades de éxito, los nuevos retos de la globalización.
Contamos con una democracia estable y con instituciones cada vez más fuertes y conscientes que su responsabilidad es servir a la colectividad en busca del bien común.
Gracias a la dinámica política exterior, integral, coherente y orientada al desarrollo nacional, definida por el Presidente de la República y ejecutada por el Ministro de Relaciones Exteriores, Panamá ha logrado, en sólo 16 meses, recuperar su imagen de país serio, respetuoso de las normas internacionales y socio confiable en la arena internacional. Contrario a algunos juicios que se han expresado, quizás por desconocimiento de la materia, Panamá ha ampliado sus vínculos internacionales y fortalecido su posición en el continente, convirtiéndose en punto de atracción para organismos internacionales, empresas multinacionales e inversionistas deseosos de trasladar sus operaciones al territorio nacional, abriendo nuevas oportunidades laborales para los panameños. Cito algunos hechos que ilustran y que da fe pública internacional de esta afirmación.
1. En abril de 2005, por iniciativa propia, los 34 países miembros de la OEA, confirieron a Panamá una alta distinción y reconocimiento, al elegirla, por unanimidad, como Presidente de la Asamblea General Extraordinaria de la OEA, convocada para elegir al nuevo Secretario General de la organización. Esta designación, no solicitada por Panamá, es una evidente muestra del respeto y de la confianza regional en la seriedad y la transparencia internacional de la política exterior panameña.
2. La designación de Panamá para formar parte del selecto Comité de 10 Asesores del Secretario General de las Naciones Unidas para la Reforma de esa organización mundial, constituye un indiscutible reconocimiento, del más alto foro universal, a la contribución de la diplomacia panameña a cimentar los valores en que se funda la convivencia internacional.
3. El ingreso de Panamá al Grupo de los 3, con el apoyo político de México, Venezuela y Colombia; la disposición de los miembros del MERCOSUR, para que nos incorporemos a dicho proceso; y el apoyo recibido de un alto número de miembros del Foro Económico de Cooperación Asia-Pacífico, para que Panamá se haga parte, en el momento oportuno, de dicho foro, testimonian tanto la eficacia de la gestión diplomática panameña como el respeto internacional con el que cuenta nuestro país.
4. La proactiva diplomacia panameña ha sido capaz de concitar la acción regional mancomunada en defensa de los productores de banano, frente a las propuestas europeas de elevar los aranceles de importación de dicho producto, y de propiciar un fecundo diálogo regional mesoamericano para la búsqueda de soluciones concertadas a la crisis energética provocada por las alzas incontroladas de los hidrocarburos.
5. Las relaciones políticas, económicas y comerciales con nuestros principales socios comerciales y usuarios del Canal, Estados Unidos, Unión Europea, Chile, Japón, Corea, entre otros, se desarrollan en un ambiente de respecto y franco deseo de colaboración recíproca.
6. Economías emergentes de la magnitud de Rusia, India y China, expresan marcado interés en fortalecer sus relaciones políticas y de negocios con Panamá.
Lo anterior nos permiten augurar, en el corto plazo, una economía en franco despunte y predecir que el país se encuentra a las puertas de grandes transformaciones y realizaciones.
Las predicciones del editorial en referencia, ignoran que en el mundo que nos toca vivir, ninguna nación, grande o pequeña, poderosa o débil, puede sobrevivir o pretender desarrollar sus potencialidades aislada del mundo exterior.
Panamá, siendo un centro tradicional de comunicación internacional no tiene porqué alinearse con ningún bloque ni inscribirse en ninguna parcela ideológica. Somos y continuaremos siendo amigos de todos los países, lo que nos está facilitando abrir puertas a nuestros sectores productivos hacia nuevos mercados.
Consolidamos nuestra relación en Centroamérica y tenemos vínculos estrechos con todas las naciones de América del Sur. No tenemos que distanciarnos ni de América Latina, ni de EU, ni de Europa ni de nadie.
Hacemos el esfuerzo para que Panamá continúe siendo un factor de concertación y consenso internacional.
Como lo ha señalado el viceministro de Relaciones Exteriores, Licdo. Ricardo Durán, ante la Asociación Bancaria de Panamá, "Ayudamos a desatar la controversia en el seno de la Organización de Estados Americanos con motivo de la elección del nuevo Secretario General y, por convicción propia, contribuimos a que la idea del ALCA no muera, sino que se perfile nuevamente como una gran posibilidad. Nos acercamos al MERCOSUR, al G-3 y a la Comunidad Andina, a nuestro vecinos Colombia y Costa Rica, a México y a Venezuela, a la Comunidad Europea y al Asia, al igual que a los Estados Unidos".Es decir, Panamá busca ampliar el abanico de sus amigos y promover sus intereses en la comunidad internacional.
En todas partes, al país se le respeta y aprecia mucho más que antes, siendo un polo de atracción de inversiones, como resultado, entre otros factores, de una política exterior sana, coherente y seria, cuya eficacia no se puede negar, salvo por los espíritus radicales y sectarios empeñados en negarle a la nación dicho reconocimiento. Es una política exterior dedicada a promover el desarrollo nacional.
DESEO referirme a la nota editorial de Panamá América publicada el 19 de enero, en la que se formulan comentarios y apreciaciones que distan de reflejar la realidad de las cordiales, amistosas y mutuamente provechosas relaciones que afortunadamente mantiene Panamá con todos los países de la región latinoamericana y caribeña, así como con una amplia mayoría de la comunidad internacional.
En primer lugar, la política exterior no es un ejercicio de malabarismos ideológicos o políticos destinado a pretender simpatías o favores de los gobiernos y actores internacionales con los que, en mundo globalizado de hoy , forzosamente debemos interactuar. Más bien se trata de un instrumento diseñado para lograr avanzar la ejecución del programa de desarrollo nacional orientado a la solución de los más acuciantes problemas nacionales: el desarrollo económico, con generación de empleo, la lucha contra la pobreza y la marginalidad y, por lo tanto, la ampliación de oportunidades para que los panameños enfrenten, con mejores posibilidades de éxito, los nuevos retos de la globalización.
Contamos con una democracia estable y con instituciones cada vez más fuertes y conscientes que su responsabilidad es servir a la colectividad en busca del bien común.
Gracias a la dinámica política exterior, integral, coherente y orientada al desarrollo nacional, definida por el Presidente de la República y ejecutada por el Ministro de Relaciones Exteriores, Panamá ha logrado, en sólo 16 meses, recuperar su imagen de país serio, respetuoso de las normas internacionales y socio confiable en la arena internacional. Contrario a algunos juicios que se han expresado, quizás por desconocimiento de la materia, Panamá ha ampliado sus vínculos internacionales y fortalecido su posición en el continente, convirtiéndose en punto de atracción para organismos internacionales, empresas multinacionales e inversionistas deseosos de trasladar sus operaciones al territorio nacional, abriendo nuevas oportunidades laborales para los panameños. Cito algunos hechos que ilustran y que da fe pública internacional de esta afirmación.
1. En abril de 2005, por iniciativa propia, los 34 países miembros de la OEA, confirieron a Panamá una alta distinción y reconocimiento, al elegirla, por unanimidad, como Presidente de la Asamblea General Extraordinaria de la OEA, convocada para elegir al nuevo Secretario General de la organización. Esta designación, no solicitada por Panamá, es una evidente muestra del respeto y de la confianza regional en la seriedad y la transparencia internacional de la política exterior panameña.
2. La designación de Panamá para formar parte del selecto Comité de 10 Asesores del Secretario General de las Naciones Unidas para la Reforma de esa organización mundial, constituye un indiscutible reconocimiento, del más alto foro universal, a la contribución de la diplomacia panameña a cimentar los valores en que se funda la convivencia internacional.
3. El ingreso de Panamá al Grupo de los 3, con el apoyo político de México, Venezuela y Colombia; la disposición de los miembros del MERCOSUR, para que nos incorporemos a dicho proceso; y el apoyo recibido de un alto número de miembros del Foro Económico de Cooperación Asia-Pacífico, para que Panamá se haga parte, en el momento oportuno, de dicho foro, testimonian tanto la eficacia de la gestión diplomática panameña como el respeto internacional con el que cuenta nuestro país.
4. La proactiva diplomacia panameña ha sido capaz de concitar la acción regional mancomunada en defensa de los productores de banano, frente a las propuestas europeas de elevar los aranceles de importación de dicho producto, y de propiciar un fecundo diálogo regional mesoamericano para la búsqueda de soluciones concertadas a la crisis energética provocada por las alzas incontroladas de los hidrocarburos.
5. Las relaciones políticas, económicas y comerciales con nuestros principales socios comerciales y usuarios del Canal, Estados Unidos, Unión Europea, Chile, Japón, Corea, entre otros, se desarrollan en un ambiente de respecto y franco deseo de colaboración recíproca.
6. Economías emergentes de la magnitud de Rusia, India y China, expresan marcado interés en fortalecer sus relaciones políticas y de negocios con Panamá.
Lo anterior nos permiten augurar, en el corto plazo, una economía en franco despunte y predecir que el país se encuentra a las puertas de grandes transformaciones y realizaciones.
Las predicciones del editorial en referencia, ignoran que en el mundo que nos toca vivir, ninguna nación, grande o pequeña, poderosa o débil, puede sobrevivir o pretender desarrollar sus potencialidades aislada del mundo exterior.
Panamá, siendo un centro tradicional de comunicación internacional no tiene porqué alinearse con ningún bloque ni inscribirse en ninguna parcela ideológica. Somos y continuaremos siendo amigos de todos los países, lo que nos está facilitando abrir puertas a nuestros sectores productivos hacia nuevos mercados.
Consolidamos nuestra relación en Centroamérica y tenemos vínculos estrechos con todas las naciones de América del Sur. No tenemos que distanciarnos ni de América Latina, ni de EU, ni de Europa ni de nadie.
Hacemos el esfuerzo para que Panamá continúe siendo un factor de concertación y consenso internacional.
Como lo ha señalado el viceministro de Relaciones Exteriores, Licdo. Ricardo Durán, ante la Asociación Bancaria de Panamá, "Ayudamos a desatar la controversia en el seno de la Organización de Estados Americanos con motivo de la elección del nuevo Secretario General y, por convicción propia, contribuimos a que la idea del ALCA no muera, sino que se perfile nuevamente como una gran posibilidad. Nos acercamos al MERCOSUR, al G-3 y a la Comunidad Andina, a nuestro vecinos Colombia y Costa Rica, a México y a Venezuela, a la Comunidad Europea y al Asia, al igual que a los Estados Unidos".Es decir, Panamá busca ampliar el abanico de sus amigos y promover sus intereses en la comunidad internacional.
En todas partes, al país se le respeta y aprecia mucho más que antes, siendo un polo de atracción de inversiones, como resultado, entre otros factores, de una política exterior sana, coherente y seria, cuya eficacia no se puede negar, salvo por los espíritus radicales y sectarios empeñados en negarle a la nación dicho reconocimiento. Es una política exterior dedicada a promover el desarrollo nacional.