Panamá, OMC y aranceles
La Carta de Intención suscrita entre el gobierno panameño y el FMI, al parecer, es muy específica y no debería dejar dudas en materia de compromisos con la Organización Mundial de Comercio (OMC). "Con la entrada de Panamá a la Organización Mundial del Comercio (WT0), virtualmente todas las barreras no arancelarias fueron eliminadas y se adoptó una tarifa máxima del 30% que se aplicaba a casi todas las mercaderías, excepto algunos renglones sensitivos - la mayor parte de ellos, productos agrícolas y alimentos. Las tarifas máximas en todos los productos, excepto cuatro de ellos, fueron rebajadas de 30 a 15 por ciento de una sola vez. Esta rápida disminución ha causado cierta reducción en las industrias importadoras y a finales de 1999 y principios de 2000 el gobierno de la presidenta Moscoso elevó las tarifas en algunos de estos productos hasta el máximo acordado con la WT0. La acción del gobierno no tenía por objeto proteger a la agricultura local en forma permanente sino darle suficiente tiempo como para adaptarse a la liberalización. En consecuencia, el gobierno ha decidido que las tarifas van a reducirse a sus niveles de 1999 para el año 2004...con esta acción el gobierno reafirma su compromiso con la liberalización del comercio".
De la lectura de los párrafos transcritos se deduce que: 1) con la entrada de Panamá a la OMC las barreras no arancelarias fueron eliminadas porque la creación del nuevo organismo comercial implica su desaparición; 2) la elevación de las tarifas es una medida temporal para que el sector agropecuario tuviera cinco años en adaptarse a la competencia abierta a partir de 2004; 3) la liberación del comercio panameño es un compromiso en firme que se respetará a través de los organismos nacionales correspondientes.
Ahora bien, si la premisa básica de la OMC es la desaparición de las barreras no tarifarias, no tiene sustento comercial ni legal que el MIDA congele las licencias de importación invocando motivos fitozoosanitarios inaplicables en casos de leche en polvo y otros item de materia prima tecnológica. Por otro, hay un espacio de confusión entre política comercial, área privativa del Ministerio de Comercio y el VICECOMEX que en los hechos ha invadido la Dirección de Cuarentena del MIDA. La Presidencia de la República, cabeza del Poder Ejecutivo, debe coordinar la política comercial y evitar enérgicamente que continúe la usurpación de fueros que nos lleva a litigios comerciales con los países afectados.
Corresponde al fuero del MIDA la orientación del sector agropecuario y por ende coadyuvar a que agricultores y ganaderos se preparen a resistir la competencia foránea con ayuda técnica, créditos, nuevos cultivos, y todo lo que esté al alcance de su área. Porque como resultado de las incoherencias ministeriales unos ministerios hacen lo que no deben hacer y lo que deben hacer no lo hacen, o lo hacen a medias. El cuadro de desaceleración productiva que vive el país nos impone la claridad de objetivos y la energía de mando en la alta dirección para restablecer la coherencia que nos hace tanta falta en éste como en otros planos de la actividad nacional.
De la lectura de los párrafos transcritos se deduce que: 1) con la entrada de Panamá a la OMC las barreras no arancelarias fueron eliminadas porque la creación del nuevo organismo comercial implica su desaparición; 2) la elevación de las tarifas es una medida temporal para que el sector agropecuario tuviera cinco años en adaptarse a la competencia abierta a partir de 2004; 3) la liberación del comercio panameño es un compromiso en firme que se respetará a través de los organismos nacionales correspondientes.
Ahora bien, si la premisa básica de la OMC es la desaparición de las barreras no tarifarias, no tiene sustento comercial ni legal que el MIDA congele las licencias de importación invocando motivos fitozoosanitarios inaplicables en casos de leche en polvo y otros item de materia prima tecnológica. Por otro, hay un espacio de confusión entre política comercial, área privativa del Ministerio de Comercio y el VICECOMEX que en los hechos ha invadido la Dirección de Cuarentena del MIDA. La Presidencia de la República, cabeza del Poder Ejecutivo, debe coordinar la política comercial y evitar enérgicamente que continúe la usurpación de fueros que nos lleva a litigios comerciales con los países afectados.
Corresponde al fuero del MIDA la orientación del sector agropecuario y por ende coadyuvar a que agricultores y ganaderos se preparen a resistir la competencia foránea con ayuda técnica, créditos, nuevos cultivos, y todo lo que esté al alcance de su área. Porque como resultado de las incoherencias ministeriales unos ministerios hacen lo que no deben hacer y lo que deben hacer no lo hacen, o lo hacen a medias. El cuadro de desaceleración productiva que vive el país nos impone la claridad de objetivos y la energía de mando en la alta dirección para restablecer la coherencia que nos hace tanta falta en éste como en otros planos de la actividad nacional.