default

Panamá, trampolín para una invasión


Al repasar el tema darienita, el cual he estudiado y vertido mi criterio desde hace más de dos años, nos encontramos hoy con una realidad espeluznante. Algunos amigos en la capital norteña me informaron que efectivamente los Estados Unidos se retirarán de Panamá de manera formal y de acuerdo al más tradicional de los protocolos exigidos para la ocasión, el 31 de diciembre de 1999. Sin embargo existe un programa militar denominado Forward Operating Location que no es otra cosa que el abastecimiento logístico de naves y tripulantes de USA en suelo panameño a través del alquiler de servicio de una empresa local, que se prepara para satisfacer las exigentes demandas del ejército de los Estados Unidos de América. Los lugares sugeridos son la antigua base aérea de Howard o el viejo aeropuerto de Tocumen.
En estos momentos la oficina del general (r) Barry MacCafrey, zar antidrogas norteamericano, extiende una asistencia militar a Colombia y los países limítrofes por más de 500 millones de dólares para ayudar a combatir toda la violencia y sus derivados.
Aún no entiendo por qué nuestras autoridades no han presentado un plan nacional antisubversivo, antidrogas, para procurar captar parte de la ayuda y de inmediato fortalecer y modificar las fuerzas de seguridad caducas en Panamá, lo cual he señalado tanto en Washington, como aquí en Panamá y en incontables conferencias en que humildemente he participado como expositor.
Pero a través del programa señalado, el ejército de los Estados Unidos, planea abastecer su fuerte armamento aéreo, aviones, Awacs, Phantom, Galaxy, helicópteros Blackhowk, Chinook, Cobras, vehículos Hummer, tanquetas anfibias, así como también los poderosos Hércules C-130 con enorme capacidad de carga para "asesorar" al ejército colombiano en su búsqueda de paz. Debo entender que la ayuda militar responde a un plan debidamente trazado que incluye a más de 100 boinas verdes en suelo colombiano y millones de dólares en pertrechos militares. Esta operación es a todas luces peligrosa para nuestro país en el contexto que se trata de una invasión encubierta que seguramente provocará un crudo enfrentamiento entre los bloques en disputa: FARC, ELN, paramilitares, ejército colombiano, Policía Nacional de Panamá, y estratégicamente nuestro país se convertiría en un teatro de guerra, sin lugar a dudas con todos sus efectos.
La llamada lucha contra el narcotráfico, utilizada como piedra angular en el diseño de la estrategia, no debe convertirse en un soporte para inmiscuirnos en los asuntos internos colombianos y máxime cuando se pretende utilizar nuestro territorio para operaciones encubiertas contra un país soberano y que libra su más dura batalla de la era republicana.
Por inofensiva que parezca la operación ésta puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para todos los panameños. El tema del narcotráfico debe responder a planes internos de los países, más la colaboración internacional, de acuerdo con un programa debidamente diseñado y establecido. Al iniciarse un conflicto todo el mundo sabe cómo comienza, nadie sabe cómo termina. ¡Cuidado!

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América