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Panorama 2004: Cifras para pensar


De acuerdo con las estimaciones del Tribunal Electoral en las elecciones venideras podrán ejercer el sufragio casi dos millones de conciudadanos. De ese total de votantes posibles, entre el 70 y 73 por ciento acudirá efectivamente a las urnas. Restando los votos inválidos, significará que debemos esperar que 1,400,000 electores decidan el nuevo presidente que asumirá el cargo el 1 de septiembre de este año.
A las elecciones concurrirán siete partidos políticos que tienen alrededor de un millón de inscritos. Si se asumiera que cada uno de los inscritos votará por su respectiva tolda, tendríamos una proyección básica de resultados fácilmente cuantificable. Sin embargo, el electorado nunca se ha comportado así, sino que ha marcado una relación constante en la que no coincide el número de adherentes y los votos finalmente recibidos. Por ello, es de esperar que ese patrón se repita en las elecciones del 2004. Si eso ocurre, que es lo más probable, entonces tal vez sea un ejercicio más ilustrativo, a los efectos de proyectar resultados más certeros que los que arrojan las encuestas, recordar lo que ocurrió en 1999.
Los siete partidos que han postulado candidatos a la presidencia también estuvieron presentes en las pasadas elecciones. De ellos, sólo tres registraron un numero de votos significativamente superior al total de sus inscritos. Ellos fueron el PDC, ahora llamado Partido Popular, el Arnulfista y MOLIRENA; el resto, u obtuvo cifras iguales o inferiores al total de sus adherentes.
En el caso particular del PRD, éste nunca ha sobrepasado, de manera que cuente, el total de sus adherentes. En las elecciones de 1999, este partido obtuvo 1,1 votos por cada miembro inscrito. En cambio, el Partido Arnulfista tuvo cuatro votos por adherente; el MOLIRENA casi tres y el PDC una proporción similar.
Hasta el observador más desprevenido de nuestra realidad política sabe que el PDC, luego del cambio de rumbo tomado, en el que decidió apostar su futuro a su alianza con el PRD, no puede esperar, ni de lejos, una votación similar a la que consiguió en 1999, cuando tuvo candidato propio. Y hasta es muy posible que se extinga como partido.
Si esto ocurriera, que insisto es lo más probable, ello significa que las esperanzas del PRD dependen, exclusivamente, de que pueda romper dramáticamene su techo histórico. Y esto es improbable.
Analizando la situación con objetividad, no es presumible que el Partido Arnulfista o el MOLIRENA, que han aumentado considerablemente su membresía, obtengan las mismas tasas de retorno que obtuvieron en 1999, pero sí es razonable que, como mínimo dupliquen en votos al número de sus adherentes. E igual cosa debe ocurrir con el nuevo miembro de la Alianza Visión de País, el Partido Liberal Nacional.
El Partido Cambio Democrático obtuvo en 1999 menos votos que sus adherentes. Por tener candidato propio, la probabilidad es que aumente su clientela electoral y bien puede lograr subsistir, pero no parece realista que aspire a más.
El restante partido, Solidaridad, en las elecciones anteriores logró menos votos que sus adherentes inscritos. Con su movida política, con toda seguridad subsistirá, pero debe mirarse en lo acontecido a las denominadas "terceras fuerzas" en las dos últimas elecciones.
Las encuestas estarán a la orden a medida que cobre intensidad la campaña electoral. Y, como consecuencia, también abundarán las proyecciones electorales, pero éstas, en mi opinión, no deben pasar por alto las constantes de nuestra historia electoral.

101 años de Panamá América

 
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