Para atrás como el cangrejo
ME DICEN MIS seres queridos que cojo los problemas que son de todos como si fueran míos; pero es que cuando veo que se destruye la propiedad pública o se mal utilizan los dineros del Estado, siento que le están quitando poco a poco la posibilidad a mi querido país de ser el mejor del hemisferio y de lograr esa equidad que se podría traducir en paz social para el beneficio de mis nietos.
Cuando asumí la responsabilidad del Ministerio de Comercio, una de las cosas que me llamó la atención fue que el gobierno revolucionario había concedido el año anterior más fondos en Certificados de Abono Tributario (CAT) que el total del presupuesto anual de operación del Ministerio.
Con tantos problemas que resolver después de la invasión y las necesidades para operar la institución era muy difícil asignar partidas o personal para investigar estas dudosas "exportaciones de productos no tradicionales". No obstante, con la ayuda del entonces contralor Rubén Carles, suspendimos temporalmente las nuevas emisiones de CATS y efectuamos algunas inspecciones tanto en Estados Unidos como en Europa, pues se trataba de embarques y subsidios ya consumados. Los resultados fueron impresionantes: empresas ficticias como compradores, destinatarios con direcciones erradas, exportaciones no revisadas, etc.
Durante los cuatro años que estuve al frente del Ministerio no se otorgó un certificado que no llevara mi firma, que no hubiese sido inspeccionado antes de su embarque y cuyo valor agregado no se hubiese establecido con anterioridad. Por supuesto que logré hacerme de varios enemigos que, posteriormente, me han pasado la cuenta; pues hablamos de muchos millones de balboas por año que dejaba de percibir el fisco, pero ganó el país.
Veo con tristeza hoy que todos los esfuerzos que hicimos para eliminar, controlar o sustituir esta supuesta herramienta de apoyo a las exportaciones, se perdió.
En el presente se están otorgando más de 40 millones de balboas anuales en CATS, de los cuales ninguno de esos fondos llega al verdadero productor. El 80% se queda en manos de una decena de exportadores y no existe ninguna inspección de parte del gobierno a los embarques, así como tampoco se efectúan pruebas para confirmar el valor agregado al producto y poder asignar científicamente el porcentaje de subsidio que se le debe asignar a cada producto.
Se imagina usted, señor lector, cuántas obras sociales se pueden hacer en este país con cuarenta millones de balboas al año. Se podría poner en marcha un plan de Desarrollo Nacional exitoso o un programa de apoyo sostenible al sector agropecuario, pero nuestra Asamblea Nacional de Diputados está en este momento concediendo dos años más de prórroga para que se siga con la fiesta de repartir los millones que el nuevo CAIR le está produciendo a las arcas del Estado.
Queremos un país del primer mundo, prometemos reducir la inequidad, pero tristemente actuamos como el cangrejo, tres para delante y dos para atrás.
Agregó que está el cambio de zonificación que se viene dando en la parte más vieja de la ciudad, como es el caso de Bella Vista, La Exposición y Avenida Balboa.
La institución licitó un proyecto que sale de la Línea Paralela hasta Costa del Este, que ayudará a distribuir agua de los tanques de Tinajitas.
Los moradores del corregimiento de San Martín, en el área Este, claman por agua potable.
Y es que la falta del vital líquido preocupa a los residentes del sector.
Por el momento, el río Cabobré es el que abastece las siete comunidades del corregimiento, pero todo indica que no es suficiente.
Y eso no es todo. La directora de la Escuela de La Mesa de San Martín, Solangel Bodkin, señaló recientemente que en tiempos de lluvia el agua llega sucia causa enfermedades entre los niños.
De acuerdo con Bodkin, esta escuela tiene 400 estudiantes que asisten a la institución en dos jornadas, pero tienen que tomar el agua no purificada, con la que también manipulan los alimentos.
Cerca al río Cabobré donde está ubicada la toma de agua principal que abastece a la población, también van a extraer piedra y arena afectando el afluente.
El director del IDAAN respondió que hace dos años se reunió con los residentes de San Martín para la instalación de agua potable; sin embargo, éstos se manifestaron en desacuerdo con la medida porque representaba que cada familia pagara una mensualidad por el suministro del vital líquido.
En el 2006 hubo problemas de suministro en barriadas de San Antonio y algunos sectores de El Crisol, donde inclusive el agua solo llegaba en horas de la noche.
El IDAAN atiende 420 mil clientes con alrededor de 5 mil kilómetros de redes de agua y 1,300 kilómetros de redes de alcantarillado.
La cobertura de agua potable es cerca del 74%, mientras que de alcantarillado sanitario y tratamiento de aguas servidas, 40%.
Unos 240 mil clientes tienen medidores. La entidad tiene 36 agencias de cobro a nivel nacional.
En el 2003, el IDAAN tenía 404 mil clientes, de los cuales 175 mil correspondían a clientes "medidos" y 228 mil, a clientes "no medidos".
Cuando asumí la responsabilidad del Ministerio de Comercio, una de las cosas que me llamó la atención fue que el gobierno revolucionario había concedido el año anterior más fondos en Certificados de Abono Tributario (CAT) que el total del presupuesto anual de operación del Ministerio.
Con tantos problemas que resolver después de la invasión y las necesidades para operar la institución era muy difícil asignar partidas o personal para investigar estas dudosas "exportaciones de productos no tradicionales". No obstante, con la ayuda del entonces contralor Rubén Carles, suspendimos temporalmente las nuevas emisiones de CATS y efectuamos algunas inspecciones tanto en Estados Unidos como en Europa, pues se trataba de embarques y subsidios ya consumados. Los resultados fueron impresionantes: empresas ficticias como compradores, destinatarios con direcciones erradas, exportaciones no revisadas, etc.
Durante los cuatro años que estuve al frente del Ministerio no se otorgó un certificado que no llevara mi firma, que no hubiese sido inspeccionado antes de su embarque y cuyo valor agregado no se hubiese establecido con anterioridad. Por supuesto que logré hacerme de varios enemigos que, posteriormente, me han pasado la cuenta; pues hablamos de muchos millones de balboas por año que dejaba de percibir el fisco, pero ganó el país.
Veo con tristeza hoy que todos los esfuerzos que hicimos para eliminar, controlar o sustituir esta supuesta herramienta de apoyo a las exportaciones, se perdió.
En el presente se están otorgando más de 40 millones de balboas anuales en CATS, de los cuales ninguno de esos fondos llega al verdadero productor. El 80% se queda en manos de una decena de exportadores y no existe ninguna inspección de parte del gobierno a los embarques, así como tampoco se efectúan pruebas para confirmar el valor agregado al producto y poder asignar científicamente el porcentaje de subsidio que se le debe asignar a cada producto.
Se imagina usted, señor lector, cuántas obras sociales se pueden hacer en este país con cuarenta millones de balboas al año. Se podría poner en marcha un plan de Desarrollo Nacional exitoso o un programa de apoyo sostenible al sector agropecuario, pero nuestra Asamblea Nacional de Diputados está en este momento concediendo dos años más de prórroga para que se siga con la fiesta de repartir los millones que el nuevo CAIR le está produciendo a las arcas del Estado.
Queremos un país del primer mundo, prometemos reducir la inequidad, pero tristemente actuamos como el cangrejo, tres para delante y dos para atrás.
Agregó que está el cambio de zonificación que se viene dando en la parte más vieja de la ciudad, como es el caso de Bella Vista, La Exposición y Avenida Balboa.
La institución licitó un proyecto que sale de la Línea Paralela hasta Costa del Este, que ayudará a distribuir agua de los tanques de Tinajitas.
Los moradores del corregimiento de San Martín, en el área Este, claman por agua potable.
Y es que la falta del vital líquido preocupa a los residentes del sector.
Por el momento, el río Cabobré es el que abastece las siete comunidades del corregimiento, pero todo indica que no es suficiente.
Y eso no es todo. La directora de la Escuela de La Mesa de San Martín, Solangel Bodkin, señaló recientemente que en tiempos de lluvia el agua llega sucia causa enfermedades entre los niños.
De acuerdo con Bodkin, esta escuela tiene 400 estudiantes que asisten a la institución en dos jornadas, pero tienen que tomar el agua no purificada, con la que también manipulan los alimentos.
Cerca al río Cabobré donde está ubicada la toma de agua principal que abastece a la población, también van a extraer piedra y arena afectando el afluente.
El director del IDAAN respondió que hace dos años se reunió con los residentes de San Martín para la instalación de agua potable; sin embargo, éstos se manifestaron en desacuerdo con la medida porque representaba que cada familia pagara una mensualidad por el suministro del vital líquido.
En el 2006 hubo problemas de suministro en barriadas de San Antonio y algunos sectores de El Crisol, donde inclusive el agua solo llegaba en horas de la noche.
El IDAAN atiende 420 mil clientes con alrededor de 5 mil kilómetros de redes de agua y 1,300 kilómetros de redes de alcantarillado.
La cobertura de agua potable es cerca del 74%, mientras que de alcantarillado sanitario y tratamiento de aguas servidas, 40%.
Unos 240 mil clientes tienen medidores. La entidad tiene 36 agencias de cobro a nivel nacional.
En el 2003, el IDAAN tenía 404 mil clientes, de los cuales 175 mil correspondían a clientes "medidos" y 228 mil, a clientes "no medidos".