Para barrer los escombros
Hacer el bien sin mirar a quien siempre ha sido una de nuestras máximas. Levantarnos todos los días y dar gracias al Creador por su bondad y misericordia, es parte esencial de nuestro credo cotidiano. Amar a Dios como amar al prójimo es una acción que se traduce en hechos de justicia y dignidad.
Desde que el destino nos condujo a las tierras de Barú para compartir con su gente nuestros sueños de felicidad y prosperidad, como forma de hacer justicia a una gente trabajadora que se merece mejores días, no hemos descansado un segundo en este caminar en la búsqueda de las mejores respuestas para su gente. Por eso no nos cansamos de repetir hasta la saciedad que llevamos a Barú en el corazón, en cuerpo y alma, porque así lo sentimos y vivimos como un compromiso, como una voluntad de justicia y amor para con los/as baruenses. No otro espíritu nos anima. Y Dios y la gente son testigos de este caminar.
Nuestra campaña electoral en el circuito 4-2 se sustenta en nuestro trabajo, con las mujeres, para enfrentar la violencia doméstica, garantizar sus derechos, los de sus hijos/as y familias, en hacer justicia a los/as trabajadores/as afectados/as por los agroquímicos, en generar fuentes de empleo digno que den seguridad e independencia, en crear talleres y cooperativas de producción, en apoyo para los productores, en deporte y cultura para los jóvenes, así como mejores escuelas para nuestros niños y niñas, entre otras soluciones inmediatas y concretas.
Quizá por eso mismo, nuestros adversarios políticos, huérfanos del apoyo y el calor popular, se dan a la triste y sistemática tarea de destruir nuestras vallas, boicotear nuestras obras, intentando impedir nuestros eventos, repartiendo paraguas y bolsas de comida durante nuestros actos de masa. Calumnias, epítetos y amenazas, hechos todos condenables ya denunciados en su oportunidad en el Tribunal Electoral. Como meros asaltantes de camino o delincuentes comunes, en sus afanes vandálicos, y en su agónica desesperación, no tienen respuestas para la gente. Sólo la mentira y la destrucción. Pero como reza el dicho bíblico: ¡Por sus obras los conoceréis! Las nuestras, en cambio, positivas para Barú, hablan por sí solas.
Hoy, en su desesperación, montan ridículos sainetes seudoreligiosos, con el aval de algún mal pastor que descuida a su rebaño, en peripecias propias del oscurantismo de la Edad Media, en pleno siglo XXI, donde no faltan la cacería y "quema" de brujas, las inquisiciones, y el desprestigio gratuito, entre otras sandeces que buscan confundir a la población, todo con el único fin de conseguir votos fáciles, para seguir reinando en Barú, entre el miedo, la ignorancia, y la pobreza de la gente.
A tal punto ha llegado la paranoia electorera, que a sólo dos meses de las elecciones, el principal cabecilla de esta infame campaña, con la bendición de algún despistado, extrañamente se ha convertido al cristianismo, en medio de éxtasis con estertores y gritos, posesionado por un espíritu, no tan santo, mientras una y otra vez destruye vallas, persigue, calumnia y profiere amenazas, escondido tras la sombra de la impunidad y el miedo. ¡Extraña conversión la de este "hijo de Dios", la de este cristiano de ¡A Dios rogando, y con el mazo dando! ¡Extraña conversión la de este "elegido" expulsado de otras logias! Y sólo le pido a Dios, de todo corazón, que esta conversión sea cierta. O que lo perdone, al menos, porque uno sólo cosecha lo que siembra...Y lo más triste de este espectáculo es el irrespeto que se comete con la gente humilde e inteligente de Barú.
Si algún adversario, incluso a lo interno de mi propio partido, en su triste y ridícula desesperación, quiere hacer ver malsanamente a la gente de bien, que Gloria Young es una moderna bruja del siglo XXI, con escoba y todo, por mi vocación de servicio y entrega, se equivoca; pero que sepa también que la única escoba que poseo es la que usamos las mujeres para barrer y limpiar nuestras casas, escoba con la que barreremos el 2 de mayo, y con votos, los escombros y la corrupción que le hacen daño a Barú, y que no la dejan crecer para el progreso y felicidad de su hermosa gente, que se merece un limpio y luminoso destino.
Desde que el destino nos condujo a las tierras de Barú para compartir con su gente nuestros sueños de felicidad y prosperidad, como forma de hacer justicia a una gente trabajadora que se merece mejores días, no hemos descansado un segundo en este caminar en la búsqueda de las mejores respuestas para su gente. Por eso no nos cansamos de repetir hasta la saciedad que llevamos a Barú en el corazón, en cuerpo y alma, porque así lo sentimos y vivimos como un compromiso, como una voluntad de justicia y amor para con los/as baruenses. No otro espíritu nos anima. Y Dios y la gente son testigos de este caminar.
Nuestra campaña electoral en el circuito 4-2 se sustenta en nuestro trabajo, con las mujeres, para enfrentar la violencia doméstica, garantizar sus derechos, los de sus hijos/as y familias, en hacer justicia a los/as trabajadores/as afectados/as por los agroquímicos, en generar fuentes de empleo digno que den seguridad e independencia, en crear talleres y cooperativas de producción, en apoyo para los productores, en deporte y cultura para los jóvenes, así como mejores escuelas para nuestros niños y niñas, entre otras soluciones inmediatas y concretas.
Quizá por eso mismo, nuestros adversarios políticos, huérfanos del apoyo y el calor popular, se dan a la triste y sistemática tarea de destruir nuestras vallas, boicotear nuestras obras, intentando impedir nuestros eventos, repartiendo paraguas y bolsas de comida durante nuestros actos de masa. Calumnias, epítetos y amenazas, hechos todos condenables ya denunciados en su oportunidad en el Tribunal Electoral. Como meros asaltantes de camino o delincuentes comunes, en sus afanes vandálicos, y en su agónica desesperación, no tienen respuestas para la gente. Sólo la mentira y la destrucción. Pero como reza el dicho bíblico: ¡Por sus obras los conoceréis! Las nuestras, en cambio, positivas para Barú, hablan por sí solas.
Hoy, en su desesperación, montan ridículos sainetes seudoreligiosos, con el aval de algún mal pastor que descuida a su rebaño, en peripecias propias del oscurantismo de la Edad Media, en pleno siglo XXI, donde no faltan la cacería y "quema" de brujas, las inquisiciones, y el desprestigio gratuito, entre otras sandeces que buscan confundir a la población, todo con el único fin de conseguir votos fáciles, para seguir reinando en Barú, entre el miedo, la ignorancia, y la pobreza de la gente.
A tal punto ha llegado la paranoia electorera, que a sólo dos meses de las elecciones, el principal cabecilla de esta infame campaña, con la bendición de algún despistado, extrañamente se ha convertido al cristianismo, en medio de éxtasis con estertores y gritos, posesionado por un espíritu, no tan santo, mientras una y otra vez destruye vallas, persigue, calumnia y profiere amenazas, escondido tras la sombra de la impunidad y el miedo. ¡Extraña conversión la de este "hijo de Dios", la de este cristiano de ¡A Dios rogando, y con el mazo dando! ¡Extraña conversión la de este "elegido" expulsado de otras logias! Y sólo le pido a Dios, de todo corazón, que esta conversión sea cierta. O que lo perdone, al menos, porque uno sólo cosecha lo que siembra...Y lo más triste de este espectáculo es el irrespeto que se comete con la gente humilde e inteligente de Barú.
Si algún adversario, incluso a lo interno de mi propio partido, en su triste y ridícula desesperación, quiere hacer ver malsanamente a la gente de bien, que Gloria Young es una moderna bruja del siglo XXI, con escoba y todo, por mi vocación de servicio y entrega, se equivoca; pero que sepa también que la única escoba que poseo es la que usamos las mujeres para barrer y limpiar nuestras casas, escoba con la que barreremos el 2 de mayo, y con votos, los escombros y la corrupción que le hacen daño a Barú, y que no la dejan crecer para el progreso y felicidad de su hermosa gente, que se merece un limpio y luminoso destino.