Para ex lasallistas
Para explicar lo que ha significado en mi vida el haber estudiado en el Colegio La Salle de Panamá, lo resumo en tres palabras: FE, FRATERNIDAD Y SERVICIO, que son las que todo egresado de este centro educativo debes tener en cuenta al presentarse como antiguos alumnos lasallistas. Cuando cursaba la secundaria me incorporé al Club La Salle, en donde aprendí a dar de mi tiempo libre, al servicio de los demás. Comencé a trabajar en movimientos de mi parroquia, tales como EJE, ESCOGE y ENE, así como también fui catequista de Primera Comunión y Confirmación.
Para mí es un orgullo decir que soy ex alumno De La Salle y en donde me encuentro a otro ex alumno, lleno de emoción, evocamos los recuerdos que pasamos en nuestra alma mater. Pero de nada sirve haber pasado por La Salle sin haber aprendido y tener presente las enseñanzas de nuestro fundador San Juan Bautista De La Salle, quien dejó todas las comodidades y su fortuna y, con sacrificio, se preocupó por la educación de los más necesitados. ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a trabajar sin esperar nada a cambio por la educación de los niños y jóvenes más necesitados de nuestro país? Debemos reflexionar y pensar si nosotros pasamos por La Salle, o si La Salle se quedó en nosotros.
Organicémonos, apoyemos y trabajemos juntos por los proyectos de educación que ya está caminando: San Miguel Febres Cordero, en Nuevo Tocumen y en La Feria en Colón, y hagamos realidad los sueños de tener otras escuelas y colegios de calidad, con la enseñanza cristiana y los principios de nuestro fundador, en nuestro país, para aportar y mejorar la calidad de la educación que sería nuestro gran aporte al futuro de Panamá.
Desde nuestros puestos de trabajo, empresas, inversiones, universidades, ya sea en nuestro país o en el extranjero, gritemos juntos: "La Salle, La Salle, doquiera triunfará". Como Vicepresidente de la Asociación de ex alumnos de La Salle, los invito a participar de las próximas elecciones para la escogencia de la nueva Junta Directiva, hoy, a las siete de la noche en el aula magna, y unirnos en nuestras promociones para organizarnos con fuerza y trabajar en los proyectos ya avanzados, y los que vienen en camino, para contribuir con el futuro de Panamá. Que la estrella lasaliana, los ilumine hoy y siempre. ¡Y que viva Jesús en nuestros corazones!