Paradoja entre el trabajo, la vida y la salud
Diariamente acudimos a nuestros trabajos con la esperanza de generar los ingresos necesarios para llevar el sustento a nuestros hogares, ahorrar y tener un mejor estilo y calidad de vida; sin embargo, cada día se hace más notable los muchos peligros que atentan contra nuestra seguridad y salud en los puestos de trabajo.
Algunos se despiden de sus familias para ir a trabajar y nunca regresan; otros, sufren lesiones y accidentes que dependiendo del nivel de gravedad, pueden incapacitarlos de por vida; y finalmente, muchos desarrollan serias enfermedades en el largo plazo debido a la constante exposición a materiales y agentes tóxicos presentes en el ambiente de trabajo. La Caja de Seguro Social reporta un promedio de 113 mil accidentes de trabajo por año en una población de apenas tres millones de habitantes.
Esa es la realidad que vivimos en nuestro país en pleno siglo XXI.
Constantemente vemos en los distintos medios de comunicación, las noticias sobre los accidentes que sufren los obreros de la construcción por falta de seguridad en los proyectos; los casos de intoxicación y envenenamiento de los trabajadores en las bananeras y en los cafetales; los casos de enfermedades por exposición constante a los agentes químicos y materiales tóxicos en la industria pesada, y hasta los casos de envenenamiento por fibra de vidrio en las oficinas y centros educativos.
Trabajamos para vivir, pero una vida digna está mucho más allá que la sola satisfacción de las necesidades básicas de alimentación, vivienda y vestido.
La salud es el componente principal para lograr la productividad en nuestros trabajos y al mismo tiempo, es esencial para poder disfrutar del fruto de nuestro trabajo; por lo tanto, el trabajo no debe atentar contra la salud y por lo tanto contra la vida de los trabajadores.
Exijamos más regulaciones en materia de seguridad y salud ocupacional, así como el cumplimiento de las mismas. Una sociedad que proteja al trabajador, es una sociedad más productiva, más saludable y con una mejor calidad de vida.
*Estudiante de la Maestría en Administración de Proyectos.