Paramilitares, arma de poderosos
Desde los mismos inicios de la independencia de las colonias americanas, los Estados Unidos han tenido injerencia directa en la vida interna de éstas. Apenas conformada la Gran Colombia, los Estados Unidos propagaban, en el ambiente de las repúblicas americanas, que Simón Bolívar tenía ínfulas de dictador. Para acallar esos rumores y comentarios mal intencionados, Bolívar convocó el Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819, al que acudieron representantes de Caracas, Barcelona, Cumaná y la Nueva Granada, lo que es hoy Colombia y Ecuador.
En este congreso, Bolívar puso a disposición de los delegados, su puesto de comandante supremo, pero éstos, de las provincias gran colombianas, no aceptaron. El principal objetivo de los Estados Unidos fue dividir a las repúblicas para debilitarnos y así someternos dócilmente. Imagínense lo que sería hoy la Gran Colombia unificada, tal como lo soñó Bolívar. Pero los Estados Unidos no veían con buenos ojos esta idea. Este país ya era una gran potencial territorial, por haberle arrebatado a México las dos terceras partes de su territorio; a Francia le quitaron Luisiana; a España, Florida y a Rusia, por unos cuantos millones, le quitaron Alaska.
Los imperios no son eternos, todos tuvieron su poderío y esplendor, y se han caído como castillos de naipes. El próximo imperio en caer es Estados Unidos, y no porque otra potencia los ataque, sino por la corrupción de sus ciudadanos, y porque aquí en la tierra se paga, tarde o temprano, todo lo malo que hemos hecho, y cuando Dios pega, pega donde más duele. Dentro de pocos años, Estados Unidos será ingobernable. El vicio de la droga será tal, que ellos mismos se van a autodestruir. Para la nación estadounidense es más fácil armar a criminales que no tienen Dios, ni patria, ni ley. stos son los paramilitares, quienes no tienen asco en mandar a matar y a perseguir a los que reclaman sus derechos.
Los Estados Unidos tienen el cinismo de exigirnos que combatamos a los narcotraficantes, y si no lo hacemos, nos sancionan. Lo que se está dando en Darién es artificial. Son los paramilitares que están enquistados en las fronteras de Panamá y Colombia para provocar una confrontación, y hacer ver que el Canal está amenazado.
Estados Unidos tiene toda la capacidad de combatir el narcotráfico y erradicarlo. La primera acción es acabar con los grandes capos que están dentro de su territorio. Ante esta situación, el ejército norteamericano, en vez de estar echando bombas por el mundo, debe cuidar sus fronteras.
Panamá tiene un futuro promisorio de grandes proporciones, por lo que todos estamos obligados a cuidar y defender la patria. La patria está en deuda con el general Omar Torrijos Herrera, quien hizo posible la unificación y la soberanía total.
En este congreso, Bolívar puso a disposición de los delegados, su puesto de comandante supremo, pero éstos, de las provincias gran colombianas, no aceptaron. El principal objetivo de los Estados Unidos fue dividir a las repúblicas para debilitarnos y así someternos dócilmente. Imagínense lo que sería hoy la Gran Colombia unificada, tal como lo soñó Bolívar. Pero los Estados Unidos no veían con buenos ojos esta idea. Este país ya era una gran potencial territorial, por haberle arrebatado a México las dos terceras partes de su territorio; a Francia le quitaron Luisiana; a España, Florida y a Rusia, por unos cuantos millones, le quitaron Alaska.
Los imperios no son eternos, todos tuvieron su poderío y esplendor, y se han caído como castillos de naipes. El próximo imperio en caer es Estados Unidos, y no porque otra potencia los ataque, sino por la corrupción de sus ciudadanos, y porque aquí en la tierra se paga, tarde o temprano, todo lo malo que hemos hecho, y cuando Dios pega, pega donde más duele. Dentro de pocos años, Estados Unidos será ingobernable. El vicio de la droga será tal, que ellos mismos se van a autodestruir. Para la nación estadounidense es más fácil armar a criminales que no tienen Dios, ni patria, ni ley. stos son los paramilitares, quienes no tienen asco en mandar a matar y a perseguir a los que reclaman sus derechos.
Los Estados Unidos tienen el cinismo de exigirnos que combatamos a los narcotraficantes, y si no lo hacemos, nos sancionan. Lo que se está dando en Darién es artificial. Son los paramilitares que están enquistados en las fronteras de Panamá y Colombia para provocar una confrontación, y hacer ver que el Canal está amenazado.
Estados Unidos tiene toda la capacidad de combatir el narcotráfico y erradicarlo. La primera acción es acabar con los grandes capos que están dentro de su territorio. Ante esta situación, el ejército norteamericano, en vez de estar echando bombas por el mundo, debe cuidar sus fronteras.
Panamá tiene un futuro promisorio de grandes proporciones, por lo que todos estamos obligados a cuidar y defender la patria. La patria está en deuda con el general Omar Torrijos Herrera, quien hizo posible la unificación y la soberanía total.