PARLACEN sin novedades
Culminó recientemente en Panamá la reunión del Parlamento Centroamericano sin muchas novedades en la agenda de trabajo de este organismo regional. Sin embargo, cabe destacar que la convocatoria fue oportunamente aprovechada por las autoridades nacionales para promover una intensa actividad de promoción del país, pero que dejó la sensación de que se trató esencialmente de un "turismo parlamentario" sin grandes repercusiones políticas o institucionales.
Es importante señalar que pese a los esfuerzos que se hicieron por imprimirle a la reunión un perfil positivo que permitiera dinamizar los proyectos de integración que se adelantan en la región, pero que no avanzan con la velocidad que se requiere, quedó claro que este organismo tiene como uno de sus peores lastres el asesinato no resuelto de tres diputados salvadoreños miembros del PARLACEN, y que fueron sacrificados en Guatemala hace unos meses mientras asistían a una reunión del Parlamento.
Por tal motivo, mientras los diputados centroamericanos no colaboren entre sí para exigir al gobierno guatemalteco el compromiso firme en la aclaración de esos asesinatos y los supuestos vínculos políticos de uno de los diputados asesinados con ciertos grupos extremistas en su país, es posible que estos hechos sigan gravitando mucho más que las alianzas políticas.
Si Centroamérica aspira a convertirse en una importante región estratégica para sumarse a la ola integracionistas en temas políticos, comerciales y energéticos, deberá resolver primero los temas pendientes que laceran los cimientos del Parlamento Centroamericano, particularmente a sus representantes.
Las naciones centroamericanas, siguiendo la estrategia de otras del área, han optado por recorrer acciones en común para lograr su inserción en el mercado globalizado. El PARLACEN es uno de estos caminos en la búsqueda de un desarrollo más viable para sus empobrecidos pueblos. Por lo tanto, nada debe impedir o desviarlas de esta tendencia que se fortalece en la conformación de poderosos bloques económicos y políticos de alcance intraregional e internacional.
Es importante señalar que pese a los esfuerzos que se hicieron por imprimirle a la reunión un perfil positivo que permitiera dinamizar los proyectos de integración que se adelantan en la región, pero que no avanzan con la velocidad que se requiere, quedó claro que este organismo tiene como uno de sus peores lastres el asesinato no resuelto de tres diputados salvadoreños miembros del PARLACEN, y que fueron sacrificados en Guatemala hace unos meses mientras asistían a una reunión del Parlamento.
Por tal motivo, mientras los diputados centroamericanos no colaboren entre sí para exigir al gobierno guatemalteco el compromiso firme en la aclaración de esos asesinatos y los supuestos vínculos políticos de uno de los diputados asesinados con ciertos grupos extremistas en su país, es posible que estos hechos sigan gravitando mucho más que las alianzas políticas.
Si Centroamérica aspira a convertirse en una importante región estratégica para sumarse a la ola integracionistas en temas políticos, comerciales y energéticos, deberá resolver primero los temas pendientes que laceran los cimientos del Parlamento Centroamericano, particularmente a sus representantes.
Las naciones centroamericanas, siguiendo la estrategia de otras del área, han optado por recorrer acciones en común para lograr su inserción en el mercado globalizado. El PARLACEN es uno de estos caminos en la búsqueda de un desarrollo más viable para sus empobrecidos pueblos. Por lo tanto, nada debe impedir o desviarlas de esta tendencia que se fortalece en la conformación de poderosos bloques económicos y políticos de alcance intraregional e internacional.