Parlez-vous français también?
El mundo es plural y su diversidad se expresa en la multiplicidad de las lenguas que hablamos. Situado en la encrucijada de la globalización, comprometido con un proyecto de ampliación del Canal generando el respeto del mundo.
Panamá, igualmente, debe reflejar esta diversidad lingüística y cultural. Hoy, sin embargo, al prepararse para completar su educación en el exterior, demasiados estudiantes panameños descubren la carencia de su preparación en lenguas extranjeras.
Francia, por ejemplo, ofrece a los estudiantes extranjeros la facultad de adquirir una formación superior, de calidad, subsidiada por el Estado francés, por ende mucho más accesible a pesar del tipo de cambio del euro. Lo mismo pasa en otros países de la Unión Europea. Lamentablemente, cuando los estudiantes se percatan de estas posibilidades, descubren al mismo tiempo que el conocimiento del español y del inglés no es suficiente. Y las puertas que creían abiertas, se cierran ante ellos.
Panamá América del 6 de diciembre, reporta que la Asamblea Nacional estudia un proyecto que declara obligatoria la enseñanza del mandarín. Me pregunto, ¿será ésta la única respuesta? Por mi parte, he buscado con el ministro de Educación, Belgis Castro Jaén, cómo remediar esta situación.
El resultado preliminar de nuestra reflexión muestra que es indispensable darles a todos los estudiantes la oportunidad, en un futuro lo menos lejano posible, de poder estudiar un segundo idioma extranjero, sea el que sea, a partir de la escuela de enseñanza media.
Ofrecer a la juventud de este país, antes de cursar la universidad, la posibilidad de aprender el francés, el portugués, el mandarín o cualquier otra lengua en complemento al español y al inglés, representaría para ella una oportunidad adicional para enfrentarse a la globalización y a sus desafíos.
Juntos, panameños y franceses y basándonos en nuestra experiencia, podemos definir los medios presupuestales y pedagógicos necesarios para que progresivamente miles de jóvenes puedan beneficiarse del aprendizaje de una segunda lengua extranjera, sin exclusión y con la libertad de escoger según las preferencias y los diversos objetivos de cada uno.
Además, los profesores de idiomas del país volverán a ocupar los espacios perdidos en el "tête à tête" con el inglés.
Para respaldar al Ministerio de Educación, deseo que las Alianzas Francesas de Panamá -que celebrará sus 60 años en 2010- y David cumplan con su vocación de formadoras de docentes y de definición de métodos pedagógicos modernos y eficientes. De la misma manera, el Liceo Franco-Panameño que la comunidad francesa en Panamá está creando, reflejando su renovado dinamismo, permitirá a miles de jóvenes panameños adquirir, a partir del kinder a la secundaria, una formación diferente y complementaria de la que hoy se ofrece: en español, en inglés y en francés. Y, después, por qué no, ¿en mandarín? ¿En japonés? ¿En hindi?...