Participación ciudadana
Pese a algunos logros importantes, el gobierno de Martín Torrijos fue considerado en ocasiones como pusilánime, deshojador de margaritas o endeble. Muchos reclamaban un gobierno fuerte, que tomara decisiones, que se hiciera sentir. Parte de esos reclamos los comenzó cumplir desde julio del año pasado el nuevo gobierno que encabeza Ricardo Martinelli, y un número plural de ciudadanos aplaudió frenético cuando el nuevo mandatario descargó mazazos contra algunas propiedades que tenían deudas con el Estado. “Así se hace”, “ese sí se atreve”. Es posible que hasta ese momento fueran pocos los que se imaginaban hasta dónde se atrevería el presidente Martinelli, pero 8 meses después algunos sectores parecen mirar con cierta reticencia el estilo del nuevo mandatario, y otros hablan hasta del necesario consenso para gobernar. Martinelli ha recordado que él fue elegido para el cambio, pero no puede hacerlo solo, una declaración que dejaría por fuera el asomo de autoritarismo que encarnó al inicio de su gestión. Es posible que su estilo esté afectando la anarquía que caracterizó al país en los últimos años, ese leseferismo letal y abierto que tanto se ha condenado. Esperemos que el primer mandatario sepa con exactitud lo que está haciendo, y que el cambio de actitud se vea reflejado en una mayor participación de la ciudadanía en las decisiones de las autoridades que pueden llegar a afectar sus derechos, tal y como reza la Ley de Transparencia.