default

Partidas circuitales para diputados



Estamos viviendo el muy serio problema de la acentuación de una grave descomposición social. Con absoluta falta de pudor los señores diputados de la Asamblea Nacional se están interesando en restablecer las tristemente célebres partidas circuitales, lo que representa poner en sus manos unos 40 millones de dólares. Dos ex contralores generales de la República la objetan; figuras de relieve en el mundo político y de la comunicación las condenan; algunos diputados las justifican y defienden públicamente, y un pueblo justamente asqueado las repudia.
Hubiéramos deseado escuchar la voz valiente y decidida de algún diputado que también públicamente anunciara su renuncia a recibir la que se le asignaría. Eso podría disgustarle a la comunidad que lo eligió, pero se hubiera cubierto de un envidiable respeto y de admiración nacional. Cuando el Dr. Germán López García, prominente jurista desgraciadamente ya desaparecido, fue magistrado de nuestra Corte Suprema de Justicia, cuya presidencia honró cuando nuestro primer mandatario era don Ernesto de la Guardia, hijo, surgió entre sus colegas la idea de aumento de sueldo. El no la respaldó, pero eso se hizo. Al llegarle el primer cheque con el aumento, Germán López García se negó a aceptarlo. Cuando don Roberto F. Chiari, ungido por el voto del pueblo se posesionó del cargo de Presidente de la República, lo primero que hizo fue declarar que renunciaba a sus emolumentos. Ambos dieron prueba fehaciente de civismo.
Ahora, cuando se debate sobre lo de la resurrección de las ingratamente recordadas partidas circuitales para restablecer su jugoso reparto entre los señores diputados que invocan su legalidad, esperamos que los señores magistrados de la Corte Suprema de Justicia no se embarren dando apoyo al miasmático lodazal de tan repudiable pretensión.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América