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¿Partidos políticos S.A?


Todos los candidatos presidenciales dicen que están en contra de la corrupción: yo no voy a congelar plata en mi refrigeradora; yo no voy a hundir helicópteros; yo no voy a recibir plata del CEMIS; yo no voy a construir puentes ficticios... bla, bla, bla. Hasta que aburre escuchar lo mismo de todos, y pensar que tenemos que someternos a esto por buen rato por que aún faltan más de 250 días para las elecciones. Pero, ¿cómo parar la corrupción? Siendo realista, se debe entender que no se puede parar totalmente la corrupción porque es parte de todo modelo económico, pero sí se puede controlar. En todos los países del mundo existe corrupción y a todo nivel, la clave es poder controlarla efectivamente.
Los candidatos a la presidencia no son malas personas. Ellos tienen sus defectos, pero no quiero pensar que son corruptos; lo que ocurre es que se vuelven infieles por los compromisos que adquieren durante sus campañas, muchos de los cuales pugnan con el bienestar de las mayorías. Es decir, la plata que reciben para financiar su campaña política, los compromete a repartir favores después de ser electos. Este fue un tema altamente debatido en el Foro Panamá 2020 y se concluyó que la mejor manera de controlar la corrupción es la total transparencia. La forma de adquirir total transparencia es que todos los candidatos publiquen diariamente con nombre y compañía, quiénes y cuánto les están donado a su campaña. En los Estados Unidos existe este sistema de publicar las donaciones en la página web de los candidatos para que la población se entere de dónde viene el billete. Pero el sistema americano está errado porque hay una forma en que los candidatos esconden la plata sin que nadie se dé cuenta. Ellos tienen un límite de mil por individuo y cinco mil por gremio en donaciones, y estas cantidades insignificantes van publicadas en la página web, pero los millones no.
Las donaciones millonarias conocidas como ¨soft money¨ van para el partido político (el Republicano o Demócrata) y ellos, entonces, invierten el dinero devuelta en la campaña. Nadie se da cuenta de nada, porque el dinero nunca entra directamente al candidato sino al partido, el cual se lo transfiere al candidato. Si algún candidato en Panamá se atreve a publicar sus donaciones, que se deje de viveza como en el norte y que también publique lo que le entra al partido. Con esto le pido a todos los candidatos serios que divulguen su donaciones para que el pueblo se entere de dónde viene la plata y cuánto está entrando. Sólo así nos pueden demostrar su compromiso contra la corrupción, en lugar de tener que escuchar promesas artificiales.
El fideicomiso de los partidos es con el pueblo y no con quienes pueden pagar para comprarlos.
Nos preocupamos por la salud (sobre todo, por la de los/as otros/as) y somos mucho más transparentes en nuestras actuaciones. Que no nos ataquen en este nuevo siglo, por no estar preparadas. Las universidades repletas de mujeres en todas las carreras; las graduaciones masivas y selectivas con rostros de mujer, dicen lo contrario. Además, ocupamos los primeros lugares en las distintas profesiones. No es que seamos más inteligentes, tal vez mucho más aplicadas y disciplinadas y por lo general, no nos vamos “de farra” cuando cobramos nuestra beca o salario.
Esta realidad nos obliga a no ser pasivas; a no “pasar agachadas” ante la necesidad cada vez mayor de darle otro giro a nuestra cultura política. Así, desde Ventanas del Parlamento, esperamos hacer aportes concretos y viables para que más mujeres accedan a puestos de decisión. Para que más mujeres diseñen y vigilen las leyes del país con una visión de género. Para que finalmente, logremos convencernos, que con nuestra participación, el país puede ser mejor.
(1). Marco, Yolanda; Miranda, Miriam; et. al, Historia de los Movimientos de Mujeres en Panamá en el siglo XX; colección Agenda de Género del Centenario, Universidad de Panamá, 2002, p. 96.
(2). Marco, Yolanda; Miranda, Miriam; et. al.; Ibidem. P. 96.

101 años de Panamá América

 
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