default

Partidos y nomenclaturas


Las nomenclaturas, en el campo biológico, hacen referencia a las denominaciones, por la que cada especie animal o vegetal tiene asignado un nombre científico. En el caso que nos ocupa deben definir la naturaleza de la organización, o mejor expresado del partido político.

Se nombran: democráticos, liberales, nacionales, populares y revolucionarios. Por ejemplo, los hay llamados, "populares", y nunca han levantado su voz, para exigir un tratamiento digno, a los que diariamente son atacados -el pueblo- por las políticas del neoliberalismo que profundizan los gobiernos oligárquicos. ¿populares o impopulares?

Se autodenominan "revolucionarios y democráticos", y ¿habría que indagar a qué revolución se refieren?, ¿revolucionarios o involucionarios? y a ¿qué democracia aluden? ¿democráticos o antidemocráticos?

Tan peor como los anteriores, es la invocación al patriotismo, por el que, hombres y mujeres dignos, ofrendaron sangre y vida de manera incondicional. La unión del patriotismo es una aspiración eminentemente popular que está muy lejos de serla de los sectores económicos de poder. Pero, indaguemos: ¿unión de qué y patriótica cuándo?

Y tratando de mantener con una careta de mal gusto, aquel nombre simbólico, cuya presencia fue vital para la conformación de las nacionalidades americana y panameña, como lo fue el liberalismo, se plantea hoy alegremente un conjunto liberal, contradiciendo ese liberalismo revolucionario, reflejando por ello un papel muy poco decoroso en la política nacional. Pero "distinto" a ese "liberalismo", hay una denominación que propone otro "liberalismo", en movimiento y además nacionalista, en otra farsa, que lo que busca es un liberalismo acomodado con la "oposición", distinto al que se mantiene sin ningún brío pegado al oficialismo. Preguntemos: ¿movimiento o estatismo?

Lo democrático, suscribe la denominación de algunos partidos, entendiendo esa democracia, como la de unos cuantos y no de la muchos, pero peor aún, cuando demagógicamente se habla de un cambio, por quien jamás ha sido democrático. ¿cambio para qué y para quién?

Y para no faltar en la orgía de nombres, se ha acudido a la panameñidad, como tratando esforzadamente, de hacer creer, que se trata de lo auténtico nacional. Confundieron la figura "mesiánica" de su líder con el país, y no han llegado a entender que él no era la nación.

Finalmente tenemos a la moral como vanguardia en un medio en crisis sin retorno a lo correcto. Desafortunadamente estamos entre: liberalismo, nacionalismo, panameñismo, democracia, revolución, vanguardismo, y cambio. Y como diría alguien: ¡Oh libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!, diríamos ¡Oh panameños cuánto desastres cometidos en nombres de los partidos políticos del país!

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América