Pas de sordos
Resulta alarmante la noticia de que el servicio de fonoaudiología de la Caja de Seguro Social atienda más de mil casos al mes por problemas auditivos.
Llevamos ya tres años de estar refiriéndonos al ruido excesivo en todas partes. Infructuosamente hemos hecho un llamamiento público a nuestras autoridades a fin de que adopten las medidas del caso y sancionen a quienes lo provoquen en perjuicio del sistema auditivo del prójimo.
Hemos llegado a comentar que a quien tala un árbol sin autorización de autoridad competente se le multa con rigor, pero nada se hace contra quienes a diario atacan el sistema auditivo de seres humanos.
En más de una ocasión nos hemos abstenido de llegar a un almacén por la ferocidad de los atronadores aparatos que tienen funcionando a todo volumen a la entrada o dentro del local.
Por otra parte, de nada han servicio nuestras advertencias de que muchos dueños de almacenes tarde o temprano tendrán que afrontar demandas de sus propios empleados por considerables sumas de dinero reclamando ser indemnizados por la sordera a que los condujo el excesivo ruido de sus lugares de trabajo durante ocho horas diarias en varios años.
Hemos sugerido y reiteramos que se hace necesaria una reunión entre funcionarios del Ministerio de Salud, de la Alcaldía del Distrito de Panamá y de la Autoridad Nacional del Ambiente a fin de hallarle solución al grave problema que constituirá el que tengamos un país de sordos si no se le afrenta con urgencia y firme decisión.
El autor de esta columna ni exige ni amenaza; tan sólo desea servirle a sus conciudadanos que están sufriendo a diario y sin tregua un brutal ataque a sus personas. Y como abogado que somos nos permitimos recomendarle a nuestros colegas en todo el país que recorten y guarden con su fecha este escrito. Le será muy útil a aquellos que tengan que representar clientes que reclamen indemnización por la mengua o pérdida de su capacidad auditiva. Esto constituirá prueba contundente e irrefutable de que tanto las autoridades como la gran cantidad de los despiadados que meten ruido, fueron públicamente advertidos de lo que sobrevendría, pero nada hicieron para evitarlo.
Sustentan que donde se pretende colocar los tanques es un área protegida y la isla es un polo de desarrollo y refugio natural.
La administradora del Hotel Vereda Tropical, Sandra Moscoso, indicó hay nerviosismo entre los turistas por las noticias del proyecto.
"¿Cómo podemos hablar de un proyecto tan grande si no tenemos agua potable?", preguntó.
Panamá América acudió al Ministerio de Comercio e Industrias, pero se mostraron esquivos. Allí no se pudo obtener una respuesta.
Sin embargo, en la página web de la empresa Centro Energético de las Américas www.energias.com.pa, elaborada en idioma inglés, se detalla que a la isla llegaría el oleoducto que comienzaría en María Chiquita, Colón.
Este medio se comunicó con la empresa donde se informó que emitirían un comunicado para anunciar una conferencia de prensa donde tratarían el tema.
Bolívar Zambrano, director de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente, dijo que en la entidad están revisando el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por la empresa, por lo que no puede precisar un punto específico de afectación.
Afirmó que la empresa deberá cumplir con la participación ciudadana dentro de un foro público, donde las personas emitan su opinión, además el EIA estará accesible en la página web de la institución.
El pueblo de Taboga fue fundado alrededor de 1549, con una población de esclavos libertos por el Rey de España. Desde 1885 se benefició con la construcción del canal por los franceses.
Ahora es un distrito con 1, 402 habitantes, organizado en 5 corregimientos.
Faustino Bustamante: "El proyecto perjudica a todos en Taboga, eso bajará el turismo. En el punto donde se colocarán los tanques es un área de buceo y de concentración de especies marinas. Se destruirá nuestra fauna".
Edith de Bustamante: "Considero que el proyecto no traerá trabajo a los residentes de Taboga, porque las plazas las ocupan otras personas. Eso es peligroso y no se nos ha consultado nada, no lo creo conveniente".
Herbert Bumgarner: "Taboguilla era una playa bella y se dañó por ese tipo de proyecto. Tengo 47 años de estar aquí y si se hace el proyecto sería una lástima porque esto es histórico. Habrían derrames de combustible".
Andrés Bedoya: "En vez de dar empleo eso empeorará la situación de los taboganos. En vez de construir dos tanques para almacenar combustible deben hacer dos hoteles".
Llevamos ya tres años de estar refiriéndonos al ruido excesivo en todas partes. Infructuosamente hemos hecho un llamamiento público a nuestras autoridades a fin de que adopten las medidas del caso y sancionen a quienes lo provoquen en perjuicio del sistema auditivo del prójimo.
Hemos llegado a comentar que a quien tala un árbol sin autorización de autoridad competente se le multa con rigor, pero nada se hace contra quienes a diario atacan el sistema auditivo de seres humanos.
En más de una ocasión nos hemos abstenido de llegar a un almacén por la ferocidad de los atronadores aparatos que tienen funcionando a todo volumen a la entrada o dentro del local.
Por otra parte, de nada han servicio nuestras advertencias de que muchos dueños de almacenes tarde o temprano tendrán que afrontar demandas de sus propios empleados por considerables sumas de dinero reclamando ser indemnizados por la sordera a que los condujo el excesivo ruido de sus lugares de trabajo durante ocho horas diarias en varios años.
Hemos sugerido y reiteramos que se hace necesaria una reunión entre funcionarios del Ministerio de Salud, de la Alcaldía del Distrito de Panamá y de la Autoridad Nacional del Ambiente a fin de hallarle solución al grave problema que constituirá el que tengamos un país de sordos si no se le afrenta con urgencia y firme decisión.
El autor de esta columna ni exige ni amenaza; tan sólo desea servirle a sus conciudadanos que están sufriendo a diario y sin tregua un brutal ataque a sus personas. Y como abogado que somos nos permitimos recomendarle a nuestros colegas en todo el país que recorten y guarden con su fecha este escrito. Le será muy útil a aquellos que tengan que representar clientes que reclamen indemnización por la mengua o pérdida de su capacidad auditiva. Esto constituirá prueba contundente e irrefutable de que tanto las autoridades como la gran cantidad de los despiadados que meten ruido, fueron públicamente advertidos de lo que sobrevendría, pero nada hicieron para evitarlo.
Sustentan que donde se pretende colocar los tanques es un área protegida y la isla es un polo de desarrollo y refugio natural.
La administradora del Hotel Vereda Tropical, Sandra Moscoso, indicó hay nerviosismo entre los turistas por las noticias del proyecto.
"¿Cómo podemos hablar de un proyecto tan grande si no tenemos agua potable?", preguntó.
Panamá América acudió al Ministerio de Comercio e Industrias, pero se mostraron esquivos. Allí no se pudo obtener una respuesta.
Sin embargo, en la página web de la empresa Centro Energético de las Américas www.energias.com.pa, elaborada en idioma inglés, se detalla que a la isla llegaría el oleoducto que comienzaría en María Chiquita, Colón.
Este medio se comunicó con la empresa donde se informó que emitirían un comunicado para anunciar una conferencia de prensa donde tratarían el tema.
Bolívar Zambrano, director de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente, dijo que en la entidad están revisando el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por la empresa, por lo que no puede precisar un punto específico de afectación.
Afirmó que la empresa deberá cumplir con la participación ciudadana dentro de un foro público, donde las personas emitan su opinión, además el EIA estará accesible en la página web de la institución.
El pueblo de Taboga fue fundado alrededor de 1549, con una población de esclavos libertos por el Rey de España. Desde 1885 se benefició con la construcción del canal por los franceses.
Ahora es un distrito con 1, 402 habitantes, organizado en 5 corregimientos.
1, 402 es la población de Taboga, según el censo de la Contraloría.
5 son los corregimientos que componen ese distrito isleño.
Solo en la isla de Taboga hay 908 personas.
Faustino Bustamante: "El proyecto perjudica a todos en Taboga, eso bajará el turismo. En el punto donde se colocarán los tanques es un área de buceo y de concentración de especies marinas. Se destruirá nuestra fauna".
Edith de Bustamante: "Considero que el proyecto no traerá trabajo a los residentes de Taboga, porque las plazas las ocupan otras personas. Eso es peligroso y no se nos ha consultado nada, no lo creo conveniente".
Herbert Bumgarner: "Taboguilla era una playa bella y se dañó por ese tipo de proyecto. Tengo 47 años de estar aquí y si se hace el proyecto sería una lástima porque esto es histórico. Habrían derrames de combustible".
Andrés Bedoya: "En vez de dar empleo eso empeorará la situación de los taboganos. En vez de construir dos tanques para almacenar combustible deben hacer dos hoteles".