default

Paternalismo, corrupción y pobreza


Pasada la fase aguda del caos que se instituyó en Argentina, son muchos los que hablan de argentinización, del virus argentino, de los bichitos que picaron a aquéllos y no o sí a nosotros también. Mucho se habla de paternalismo, de corrupción institucionalizada como modus vivendi de una gran cantidad de panameños y panameñas. También nos agobia la falta de valores éticos y morales que se han confundido entre sí, dando lugar a situaciones que acarrean atrasos sociales cuando la tecnología moderna marcha aceleradamente.
La carrera descendente vertiginosa que lleva la sociedad moderna, arrastra lo que teníamos acumulado a través de años pasados en circunstancias diferentes, pero que para nosotros fueron mejores. ¿Lo fueron? No lo sé. Pero sí sentimos la falta de "algo". Ese algo puede ser un cambio en los significados de responsabilidades, de honestidad, de respeto. Lo que antes llamábamos una persona exitosa, hoy es motivo de burla por estar pasado de moda. La confianza que se veía en otros tiempos no es ni sombra de la desconfianza, de la falta de credibilidad en que vivimos ahora. ¿Dónde está la palabra empeñada y el valor que se le daba a la misma? ¿Dónde quedaron los compromisos por cumplir que ya no se respetan?
Parte de lo que perdimos y de lo malo que ganamos es producto de un régimen militar que durante 21 años apadrinó el comportamiento indebido con tal de conservarse en el poder. Son responsables de una decadencia moral de la que tanto se habla ahora, pero que esos que gritan fueron partícipes de aquella época.
Otra parte la pusieron las organizaciones internacionales que llenaron de dinero a los gobiernos de antaño, haciendo caso omiso de los rumbos que tomaban. Desde entonces vislumbraban la futura imposición del neoliberalismo por lo cual necesitaban gobiernos endeudados y pueblos empobrecidos. ¿Qué autoridad moral tienen el BID, el FMI y todas los otras, si fueron ellos los que nos corrompieron? Lo que no veo ahora es que muchos protesten. Existe un conformismo a las imposiciones neoliberales, a la globalización y marchamos arrastrados como borregos por teorías que nos han llevado al fondo, del cual ellos mismos no nos permiten salir. Cada vez que queremos lograrlo nos golpean con la amenaza de las deudas y que, si no les pagamos, continuarán hundiéndonos más.
¿Nos habremos percatado de lo que realmente está sucediendo? ¿Hemos analizado que 150.000 de niños en el mundo no tienen acceso a la educación? ¿Sabemos de la gran cantidad de ciudadanos que podrían ser respetables y productivos que, sin embargo, están destinados a vivir en bolsones de pobreza de ciudades ricas, rodeados de necesidades y violencia y sin esperanzas de una vida digna?
La tierra es rica; el mar es rico; el ser humano, en general, es bello y lleno de cualidades positivas. ¿Por qué, entonces, una minoría incapaz e ineficiente trata de malear, de perjudicar a todo un planeta desgraciando a los seres que en él habitan?
Son los técnicos, de los cuales están llenas las instituciones internacionales encargadas de la economía mundial y que buscan o fabrican teorías para justificar sus posiciones.
Nos han corrompido, nos han empobrecido sin mirar alrededor de ellos lo que sucede al mundo. Algún día se les transformará en bumerang y les rebotará en sus rostros. Para ese entonces, hasta ellos desaparecerán de la faz de la tierra. SOS a los que manejan el mundo para que nos permitan salvarnos y podamos disfrutar del planeta que Dios nos dio para vivirlo dignamente.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América