Patria
Lo importante de la proclama realizada por Martín Torrijos el pasado 15 de enero, fue el anuncio de la nómina presidencial que a nombre del PRD, tratará de ganar las elecciones el próximo 2 de mayo. El aburrido discurso del candidato y el demagógico e ideologizado discurso del candidato a segundo vicepresidente, fueron salvados por el sorprendente pronunciamiento del candidato a la primera vicepresidencia, quien resaltó la figura del héroe nacional Omar Torrijos Herrrera.
Así las cosas, me atrevo dar por asegurado que el anuncio del 15 de enero tiene dos características interesantes: Por una parte, por primera vez desde la agresión militar extranjera del 20 de diciembre de 1989, una nómina presidencial utiliza el vocablo "patria", el cual parecía o parece excluido del lenguaje político local. Por otro lado, es la primera vez que, desde la aparición política de Martín como candidato presidencial del PRD, escucho que se hace énfasis en la figura del General de División Omar Efraín Torrijos Herrera. Esto lo que me agradó del discurso del Lic. Samuel Lewis Navarro que hizo énfasis en la inmensa trayectoria patriótica del general veragüense.
El discurso del candidato a segundo vicepresidente abre la esperanza de que el torneo electoral deje de ser esta especie de "panatenea", en la cual se ofrece al pueblo en sacrificio ya no en honor a Minerva o Atenea, sino a los intereses creados que pululan de forma impúdica en todas las candidaturas y que oscilan entre el cinismo demagógico y el cinismo descarnado que detrás del argumento de no prometer cosas concretas, abiertamente parece amenazar al pueblo con una política económica sustentada en un crecimiento económico sin empleo y un empleo sin dignidad laboral, como indicó una caricatura española: "Si la economía va bién, ¿a quién le importa si a las personas les va mal?" (Ver: Estefanía Joaquín , La Nueva Economía. La Globalización. Editorial Debate S.A. Barcelona 2001, pág 99.)
La cita anterior nos debe servir para reflexionar sobre las palabras de un candidato a legislador del circuito 8-9, que en el acto del PRD el día 15 (transmitidas por la emisora local radio Capital) se comprometía: "A decirle la verdad a las comunidades, cuando hay que decírselas". No entiendo qué quiso decir el sujeto; sin embargo, es importante aclarar que el pueblo es consciente que en ciencias sociales la verdad siempre es relativa y que lo que requiere el pueblo de su legislador son leyes que le defiendan de la avaricia y la especulación con su hambre.
Ojalá las palabras del independiente Lewis Navarro se afiancen para que mañana los políticos puedan parafrasear al poeta: "No soy el poeta de un partido, soy el poeta de mi patria" (Ver: Franco, José, Horas Testimoniales, Editora de La Nación, Panamá, 1976, págs: 27 y 28) y que puedan decir: no soy el político de un partido, soy el político de mi patria.
Así las cosas, me atrevo dar por asegurado que el anuncio del 15 de enero tiene dos características interesantes: Por una parte, por primera vez desde la agresión militar extranjera del 20 de diciembre de 1989, una nómina presidencial utiliza el vocablo "patria", el cual parecía o parece excluido del lenguaje político local. Por otro lado, es la primera vez que, desde la aparición política de Martín como candidato presidencial del PRD, escucho que se hace énfasis en la figura del General de División Omar Efraín Torrijos Herrera. Esto lo que me agradó del discurso del Lic. Samuel Lewis Navarro que hizo énfasis en la inmensa trayectoria patriótica del general veragüense.
El discurso del candidato a segundo vicepresidente abre la esperanza de que el torneo electoral deje de ser esta especie de "panatenea", en la cual se ofrece al pueblo en sacrificio ya no en honor a Minerva o Atenea, sino a los intereses creados que pululan de forma impúdica en todas las candidaturas y que oscilan entre el cinismo demagógico y el cinismo descarnado que detrás del argumento de no prometer cosas concretas, abiertamente parece amenazar al pueblo con una política económica sustentada en un crecimiento económico sin empleo y un empleo sin dignidad laboral, como indicó una caricatura española: "Si la economía va bién, ¿a quién le importa si a las personas les va mal?" (Ver: Estefanía Joaquín , La Nueva Economía. La Globalización. Editorial Debate S.A. Barcelona 2001, pág 99.)
La cita anterior nos debe servir para reflexionar sobre las palabras de un candidato a legislador del circuito 8-9, que en el acto del PRD el día 15 (transmitidas por la emisora local radio Capital) se comprometía: "A decirle la verdad a las comunidades, cuando hay que decírselas". No entiendo qué quiso decir el sujeto; sin embargo, es importante aclarar que el pueblo es consciente que en ciencias sociales la verdad siempre es relativa y que lo que requiere el pueblo de su legislador son leyes que le defiendan de la avaricia y la especulación con su hambre.
Ojalá las palabras del independiente Lewis Navarro se afiancen para que mañana los políticos puedan parafrasear al poeta: "No soy el poeta de un partido, soy el poeta de mi patria" (Ver: Franco, José, Horas Testimoniales, Editora de La Nación, Panamá, 1976, págs: 27 y 28) y que puedan decir: no soy el político de un partido, soy el político de mi patria.