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Patria


El 3 de Noviembre, una vez más, se celebró la fecha de nuestra independencia de Colombia. No obstante, hemos oído decir a alguien que entre la gran mayoría de los estudiantes que desfilaron, escasamente se conoce la historia patria. Ella contiene episodios dignos de mención desde la niñez, cuyos conocimientos en mucho contribuirían al desarrollo de un ferviente patriotismo y una justa apreciación de la incansable lucha que por obtener nuestra soberanía, libraron valientes y patriotas varones que durante el siglo XIX la intentaron tras cinco infructuosos esfuerzos. Al fin, el 3 de noviembre de 1903 nuestro próceres de entonces, nos dieron patria soberana.
Estimamos que es preciso que a todos nuestros estudiantes se les ilustre debidamente. Que sepan que la lucha fue larga y amarga.
Tras dos infructuosos intentos de independencia, nuestro ilustre varón Justo Arosemena obtuvo en el senado colombiano que se estableciera en septiembre de 1855 el Estado Federal de Panamá. Rafael Núñez, presidente de Colombia a la sazón, lo hizo abolir en febrero de 1885, 30 años después. Por último, en 1886 Prestan intentó alcanzar nuestra independencia, lo que pagó con su vida en la horca.
Además de que conviene que el Estado haga conocer mejor nuestra historia en todas las escuelas del país es preciso que se les haga llegas también todos los poemas de amor a la patria escritos por nuestros bardos. Quizá en el mundo no haya uno tan conmovedor como el poema de Ricardo Miró, que ha tenido repercusión universal.
Cuando estudiábamos en el Instituto Nacional, nuestro inolvidable profesor Raúl de Roux nos dijo una vez que en Chile hubo un profesor de literatura que hacía imperativo a sus alumnos aprenderse de memoria el poema "Patria" de Miró.
En 1945, finalizada ya la II Guerra Mundial, tuvimos una experiencia inolvidable en la BBC de Londres donde hacíamos desde 1944 grabaciones en español sobre diversos temas y episodios de la guerra para transmitírselas a la América Latina.
En la mañana del 2 de noviembre, durante un receso, entró al estudio un mensajero. Nos traía un sobre, de parte del director, que contenía el poema "Patria" para que lo leyéramos el día 3. Casi lo devolvemos por no necesitarlo, pero nos pareció más caballeroso dar las gracias y retenerlo. El día 3 lo declamamos. Jamás en nuestra vida habíamos hablado o declamado con tanta emoción. Jamás podríamos tampoco, volverlo a hacer.
Al terminar, no pudimos reprimir nuestras lágrimas, porque al igual que nuestro glorioso bardo, sufrimos entonces su misma nostalgia de la patria lejana, de la que, al igual que él, llevábamos y llevamos, dentro del corazón. Y ahora, nos han vuelto a asomar.

101 años de Panamá América

 
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