Patria: no se ve, pero se siente
"Aquí está mi secreto, un secreto muy simple; es solamente con el corazón que uno puede ver correctamente, porque lo que es esencial, es invisible a los ojos." Estas palabras de Antoine de Saint Exupéry, en "El Principito", su obra maestra, se hacen reales cuando hablamos de la "Patria". Mi hijo me preguntaba en estos días: "¿Mamá, qué es Patria?", y me quedé largo tiempo reflexionando sin poderle responder, porque darle una definición académica, no bastaba para expresar todo lo que yo sentía tan profundamente.
Tal vez el haber vivido por tantos años en Europa, en Francia, más de 15 años, me hacen tener más vivido estos sentimientos. La lejanía, la nostalgia y los recuerdos nos hacen sentir la falta de los que amamos, de nuestras costumbres, de los recuerdos que quedaron grabados en un árbol de mango, en cada esquina de la casa de la abuela en Antón, en sus palabras que nos marcaron para siempre y determinaron lo que somos. El amor a los libros y al conocimiento se lo debo a ella, quien no cursó sino hasta el sexto grado, pero quien me dejó como legado el amor a mi patria, la solidaridad y su inmensa bondad. Ella era de esa clase de personas que practican realmente el Evangelio y dan, sin esperar recibir nada a cambio.
¿Qué es Patria? Patria, le dije a mi hijo, es como cuando estabamos en Francia visitando a tus abuelos y pensábamos en los que habíamos dejado atrás, y sentíamos esa necesidad de sentirlos cerca. Es cuando te sentías triste sin motivo recordando a tus amigos, a tus primos y tus otros abuelos que habías dejado aquí, o cuando dices una poesía y te sientes orgulloso porque estás representando a Panamá.
Es la gente que canta "Patria" y se le aguan los ojos. Gente que al ondear el símbolo de la patria, la bandera, creación de María Ossa de Amador, siente un orgullo indescriptible que le hace sentir que es el representante de una gran nación. Deportistas que al representar a su país en el extranjero y cantar el Himno Nacional de Don Jerónimo Ossa y Don Santos Jorge, se les hace un nudo en la garganta, o es cuando te sientes henchido de orgullo cuando la selección de tu equipo preferido enarbola la bandera y canta con un profundo respeto el Himno panameño. Es cuando recuerdas esa tierra que te vio nacer, crecer y compartir con tus seres queridos momentos de felicidad y tristezas. Es cuando una música te trae el recuerdo del olor del mango, o de la tierra mojada en los tiempos de lluvia, o esa brisa de invierno que siempre trae ese olor tan particular. Es cuando recordamos la mazamorra, el nance, los bollos, los tamales, el suripico, la cocada de pepita de marañón, y los buñuelos que la abuela solía preparar. Es cuando evocamos los momentos de festividades: el toro guapo, el Cristo de Esquipula o el carnaval en que toda la familia junta participaba en los tamboritos del pueblo y la abuela cantaba las canciones que ella misma componía.
Es cuando nos conmovemos por una poesía que ya hemos leído un millón de veces y que hace parte del legado de nuestra nación: "La Patria es el recuerdo... pedazos de la vida envueltos en jirones de amor o de dolor; la palma rumorosa, la música sabida, el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor."
Por eso hoy quiero darle gracias a mi Patria, porque aquí nací, crecí y aprendí a querer, a amar, a confiar, a reír y a llorar. Porque es aquí en donde están los seres que más amo y que son los que le dan un real sentido a mi vida. Porque es aquí que he vuelto para luchar junto con los míos, para construir un mejor mañana y un nuevo futuro para la nación.
Gracias por tu naturaleza exuberante, por la gente sencilla, honesta, luchadora y trabajadora, que a pesar de los problemas sigue teniendo fe en un mejor mañana. Gente que le sigue sonriendo a la vida y que lucha porque este país sea un mejor país. Por tanta gente anónima, que lucha cada día por sacar adelante a sus hijos, por buscarle un mejor porvenir. Gracias, porque estoy orgullosa de ser panameña. De ser una digna representante del mestizaje que reina en nuestro país. Mezcla de cuatro razas: la indígena, la negra, la blanca y la china; de cada una de ellas llevo todo lo positivo de su herencia. Gracias Panamá. Esto es hijo lo que es Patria; ésta es mi Patria.
La solución es permitir el acceso a las medicinas que necesite la gente de bajos recursos y reformar el sistema de demandas para evitar que abogados rapaces aumenten el costo de la medicina El control de precios es un arma de destrucción masiva, razón por la cual los economistas competentes se oponen de plano. El control de alquileres en Nueva York ha sido un desastre.
El control del precio de la gasolina por parte del presidente Jimmy Carter produjo sólo problemas y largas colas. El control de precios de las medicinas matará gente.
*Presidente de Novecon Financial y académico asociado del Cato Institute.
(c) www.aipenet.com
Tal vez el haber vivido por tantos años en Europa, en Francia, más de 15 años, me hacen tener más vivido estos sentimientos. La lejanía, la nostalgia y los recuerdos nos hacen sentir la falta de los que amamos, de nuestras costumbres, de los recuerdos que quedaron grabados en un árbol de mango, en cada esquina de la casa de la abuela en Antón, en sus palabras que nos marcaron para siempre y determinaron lo que somos. El amor a los libros y al conocimiento se lo debo a ella, quien no cursó sino hasta el sexto grado, pero quien me dejó como legado el amor a mi patria, la solidaridad y su inmensa bondad. Ella era de esa clase de personas que practican realmente el Evangelio y dan, sin esperar recibir nada a cambio.
¿Qué es Patria? Patria, le dije a mi hijo, es como cuando estabamos en Francia visitando a tus abuelos y pensábamos en los que habíamos dejado atrás, y sentíamos esa necesidad de sentirlos cerca. Es cuando te sentías triste sin motivo recordando a tus amigos, a tus primos y tus otros abuelos que habías dejado aquí, o cuando dices una poesía y te sientes orgulloso porque estás representando a Panamá.
Es la gente que canta "Patria" y se le aguan los ojos. Gente que al ondear el símbolo de la patria, la bandera, creación de María Ossa de Amador, siente un orgullo indescriptible que le hace sentir que es el representante de una gran nación. Deportistas que al representar a su país en el extranjero y cantar el Himno Nacional de Don Jerónimo Ossa y Don Santos Jorge, se les hace un nudo en la garganta, o es cuando te sientes henchido de orgullo cuando la selección de tu equipo preferido enarbola la bandera y canta con un profundo respeto el Himno panameño. Es cuando recuerdas esa tierra que te vio nacer, crecer y compartir con tus seres queridos momentos de felicidad y tristezas. Es cuando una música te trae el recuerdo del olor del mango, o de la tierra mojada en los tiempos de lluvia, o esa brisa de invierno que siempre trae ese olor tan particular. Es cuando recordamos la mazamorra, el nance, los bollos, los tamales, el suripico, la cocada de pepita de marañón, y los buñuelos que la abuela solía preparar. Es cuando evocamos los momentos de festividades: el toro guapo, el Cristo de Esquipula o el carnaval en que toda la familia junta participaba en los tamboritos del pueblo y la abuela cantaba las canciones que ella misma componía.
Es cuando nos conmovemos por una poesía que ya hemos leído un millón de veces y que hace parte del legado de nuestra nación: "La Patria es el recuerdo... pedazos de la vida envueltos en jirones de amor o de dolor; la palma rumorosa, la música sabida, el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor."
Por eso hoy quiero darle gracias a mi Patria, porque aquí nací, crecí y aprendí a querer, a amar, a confiar, a reír y a llorar. Porque es aquí en donde están los seres que más amo y que son los que le dan un real sentido a mi vida. Porque es aquí que he vuelto para luchar junto con los míos, para construir un mejor mañana y un nuevo futuro para la nación.
Gracias por tu naturaleza exuberante, por la gente sencilla, honesta, luchadora y trabajadora, que a pesar de los problemas sigue teniendo fe en un mejor mañana. Gente que le sigue sonriendo a la vida y que lucha porque este país sea un mejor país. Por tanta gente anónima, que lucha cada día por sacar adelante a sus hijos, por buscarle un mejor porvenir. Gracias, porque estoy orgullosa de ser panameña. De ser una digna representante del mestizaje que reina en nuestro país. Mezcla de cuatro razas: la indígena, la negra, la blanca y la china; de cada una de ellas llevo todo lo positivo de su herencia. Gracias Panamá. Esto es hijo lo que es Patria; ésta es mi Patria.
La solución es permitir el acceso a las medicinas que necesite la gente de bajos recursos y reformar el sistema de demandas para evitar que abogados rapaces aumenten el costo de la medicina El control de precios es un arma de destrucción masiva, razón por la cual los economistas competentes se oponen de plano. El control de alquileres en Nueva York ha sido un desastre.
El control del precio de la gasolina por parte del presidente Jimmy Carter produjo sólo problemas y largas colas. El control de precios de las medicinas matará gente.
*Presidente de Novecon Financial y académico asociado del Cato Institute.
(c) www.aipenet.com