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Patria Nueva: un año después...


CINCO SON LOS temas puntuales que más afectan la vida cotidiana de la mayoría de los panameños, a saber: pobreza, desempleo, seguridad pública, corrupción e impunidad. Frente a ello, el gobierno de Patria Nueva que lidera el hijo del General, se comprometió, durante el torneo electoral y al inicio de su mandato a desarrollar los mayores esfuerzos hasta erradicar o reducir a su mínima expresión estas lacras sociales, sin embargo, los hechos y la realidad no corresponden a las promesas electorales de "más empleo, más seguridad, cero corrupción".
Como tampoco se compadece con las palabras del jefe de Gobierno, pronunciadas el 1 de septiembre de 2004, con motivo de la toma de posesión, en su condición de Presidente electo de la República. Y más recientemente, el 16 de agosto, cuando manifestó que su gobierno "ha dado buenos pasos para combatir la corrupción", a raíz de la celebración gubernamental -paradójicamente- de la Semana de Transparencia e Integridad.
El programa de gobierno 2004-2009 tangencialmente promocionado durante el período electoral por la alianza de Patria Nueva, en materia de pobreza dice textualmente lo siguiente: "En los albores del siglo XXI, el 95% de la población indígena sobrevive en condiciones de pobreza y pobreza extrema. Por eso, es moral y económicamente urgente combatir junto a ellos, y con ellos, la pobreza y la marginación..". No se menciona en este apartado dicha problemática en el área rural no indígena y en el sector marginal urbano. Un año después, el estado de miseria y exclusión de la población aborigen no ha cambiado en lo absoluto, y en el resto de país, un millón 300 mil panameños viven aún en la pobreza, de los cuales 700 mil se debaten entre la indigencia y la penuria.
En términos relativos en el quinquenio 1994-1999, la pobreza se redujo de 44% a 37%, en el gobierno alrnulfista volvió a subir y hoy está en el orden del 46%.
El desempleo en los últimos quince años no ha descendido del 13%, y a pesar del crecimiento sostenido de los años 2003, 2004 y el proyectado del 2005 de una magnitud relativa de 4%, 5% y 6% respectivamente, consultores privados indican que el desempleo abierto, visible e invisible es hoy de 21%. Pero como si esto fuero poco, el Gobierno, para cumplir con el contenido de la ley fiscal, ya inició un programa de reducción de empleos para llevar la planilla del sector público a la existente en 1999; es decir, para el 2008, el Gobierno debe haber despedido más o menos 50 mil empleados públicos. ¿Dónde queda, pues, la proclama de más empleos de la cúpula de Patria Nueva?
Frente a la venalidad, la Administración que arriba a su primer año en el Poder, prometió acabar con la corrupción, con el ejemplo, porque "la corrupción es el principal enemigo de la democracia. Destruye la credibilidad institucional, introduce el caos en los sistemas de convivencia, ahuyenta la inversión y genera pobreza, provoca la ingobernabilidad, la violencia y la criminalidad". Hablando sobre el cohecho en el discurso de toma de posesión del 1 de septiembre de 2004, el Excelentísimo Sr. Martín Torrijos Espino, presidente de la República manifestó: "Recibimos un país donde el corrupto se nos presenta como distinguido ciudadano, recibe honores y homenajes y aquí nada pasa, porque la corrupción es parte de la realidad que muchos consideran inevitable.. un país donde hay Mano Dura para pobres, pero mano blanda y compasiva para los delincuentes de cuello blanco.. Pero no se equivoquen: vamos a descubrir y llevar ante la justicia a los que han atentado contra el erario".
Un año después.. Tan solo un "mono gordo", de los tantos asaltantes del erario público, está preso.
Un año después.. Aún no se ha podido recuperar la imagen del país. No se ha podido resolver la crisis de la seguridad social. No ha disminuido el desempleo. No se ha podido combatir con éxito, eficiencia y eficacia la delincuencia común.
Un año después.. Yo no estoy tan seguro, como aspira el hijo del General, que en julio de 2009, cuando termine la jefatura de Patria Nueva, los panameños de a pie puedan exclamar: "Martín, he mejorado, tengo comida, tengo agua, tengo salud, tengo educación, tengo casa, tengo mi jubilación asegurada, no tengo miedo de ser asaltado (y asesinado de regreso a casa) y, sobre todo, tengo futuro y dignidad".
Un año después.. "Un Presidente debe andar con la verdad y la verdad no es solamente no decir mentiras, sino, sobre todo, no engañar ocultando la verdad".
¡Así de sencilla es la cosa!
(*)El autor es fundador del PRD y coordinador del Frente Democrático Torrijista (FDT)
(avidquoc@latinmail.com)

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