(PC)=(PP)= (PRD)
Inicio este escrito de opinión, haciendo uso de la vieja frase popular de antaño que decía: “No te metas en camisa de once varas, porque te queda muy grande”, frase que cada cual interpretaba a su manera, según su criterio. Sin embargo, en mi caso, cae como anillo al dedo, ya que, en realidad, no soy político, ni pertenezco a agrupación proselitista alguna. Estos comentarios se deben a que, como ciudadano panameño, me ha gustado observar desde la barrera las fiestas de los toros, sentado en la parte alta de la cerca, donde no corría peligro por los furiosos ataques de los animales envarillados y heridos sin misericordia por los llamados expertos y valientes toreros jugadores y matadores de éstos, traídos del potrero en que pastaban tranquilos, junto a su manada, sin hacer daño a nadie.
Me refiero al acontecer político panameño desde el año 1989, cuando cayó la dictadura militar dirigida por el ex comandante y jefe de gobierno Manuel A. Noriega, quien dio la orden al Tribunal Electoral de ese entonces, eliminar los resultados de las votaciones efectuadas el 2 de mayo, invalidando descaradamente el legítimo triunfo de la oposición integrada por la denominada Alianza Civilista, en la cual el Partido Demócrata Cristiano (PDC) desempeñó una función importantísima para obtener el triunfo electoral, que fue, después de la invasión, provocada por ilegales medidas dictatoriales en contra de la voluntad del pueblo que estaba cansado de soportar maltrato y extrema pobreza durante 21 años consecutivos. Ello dio como resultado la instauración del régimen democrático dirigido por el Lic. Guillermo Endara Galimany.
Las razones expuestas, y muchas más que no caben aquí por razón de espacio, me han motivado expresar mi sorpresa por la decisión de los dirigentes del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de cambiar el nombre de este colectivo político para adoptar el del fenecido Partido Popular o Partido del Pueblo (PP), que siempre ha sido rechazado por los panameños en todos los torneos electorales del país, ya que todos saben que esas siglas (PP)= (Partido del Pueblo), pertenecieron al difunto Partido Comunista (PC), que era un fiel aliado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), brazo derecho del gobierno dictatorial que derrocó al legítimo presidente de la República Dr. Arnulfo Arias Madrid, por medio de un golpe de estado de los militares en 1968, dirigido por el general Omar Torrijos Herrera.
Hay muchas cosas más bonitas que reposan en el tapete, pero las dejo para otra ocasión.
Creo propicio estos días para expresar sinceras felicitaciones a todos mis compatriotas con motivo de la celebración de la Navidad y del Año Nuevo. Al mismo tiempo, le pido al Todopoderoso, creador del Universo, que así mismo como dijo: “Hágase la luz”, y la luz fue hecha, al instante, que haga uso de su infinito poder y nos conceda otros favores con motivo de la celebración de la Navidad y la conmemoración del primer centenario con el honroso nombre de “República de Panamá” independiente y soberana, y que diga: “Hágase el árbol de Navidad y del primer centenario, de 100 metros de estatura, contados desde su base hasta la cúspide, más una gigantesca estrella reluciente y adornado con tres millones de bombillos de todos los distintos colores conocidos en el planeta Tierra, nuestro hábitat, y ubíquese el mismo sobre la cima de nuestro histórico e importante cerro Ancón, lo más cerca posible de nuestra querida y bella banderita tricolor, para que nuestra inmortal excelsa poetiza Amelia Denis de Icaza, pueda decir orgullosamente desde el glorioso zenit celeste donde se encuentra: “¡Ya eres mío, idolatrado Ancón...”, porque el destino desató los lazos que te unían a otra nación! (No es un plagio total)
Y el tercer privilegio, que te solicito, Todopoderoso, consiste en que uses tu prodigioso e ilimitado poder y digas: “Hágase el nuevo Canal Interoceánico panameño, a nivel del mar con ensenadas”, y así, la tan deseada y valiosa vía acuática, quedará hecha y prestará sus valiosos servicios al mundo naviero, sin fecha de vencimiento y, simultáneamente, del Atlántico al Océano Pacífico.
Pueden parecer medidas muy fuertes o extremas, pero no puede seguir sucediendo lo mismo: Miembros que desconocen los estados financieros o si los conocen, los ocultan. Un ejemplo fue el hecho de que en los últimos cuatro años y medio, el déficit actuarial aumentó en 950 millones de dólares y ningún directivo expresó nada. Otro ejemplo fue cuando el Programa de Enfermedad y Maternidad en el 2002 tuvo un déficit de 23 millones de dólares y, a mediado del 2003, un grupo de directivos votó para que se retirara 25 millones de dólares de las reservas de ese programa antes de que se tomaran otras acciones más acordes. Estos hechos son argumentos suficientes para desarrollar las medidas propuestas. Quien quiera ser directivo debe tener una responsabilidad, no moral sino financiera; sólo así todos estaremos tranquilo con los miembros de la directiva de la Caja.
Creo que saldrán otras alternativas, pero lo importante es que una vez por todas debemos ser responsables de nuestras actuaciones, y esa responsabilidad será real cuando carguemos con los costos de nuestras decisiones.
“Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)
Me refiero al acontecer político panameño desde el año 1989, cuando cayó la dictadura militar dirigida por el ex comandante y jefe de gobierno Manuel A. Noriega, quien dio la orden al Tribunal Electoral de ese entonces, eliminar los resultados de las votaciones efectuadas el 2 de mayo, invalidando descaradamente el legítimo triunfo de la oposición integrada por la denominada Alianza Civilista, en la cual el Partido Demócrata Cristiano (PDC) desempeñó una función importantísima para obtener el triunfo electoral, que fue, después de la invasión, provocada por ilegales medidas dictatoriales en contra de la voluntad del pueblo que estaba cansado de soportar maltrato y extrema pobreza durante 21 años consecutivos. Ello dio como resultado la instauración del régimen democrático dirigido por el Lic. Guillermo Endara Galimany.
Las razones expuestas, y muchas más que no caben aquí por razón de espacio, me han motivado expresar mi sorpresa por la decisión de los dirigentes del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de cambiar el nombre de este colectivo político para adoptar el del fenecido Partido Popular o Partido del Pueblo (PP), que siempre ha sido rechazado por los panameños en todos los torneos electorales del país, ya que todos saben que esas siglas (PP)= (Partido del Pueblo), pertenecieron al difunto Partido Comunista (PC), que era un fiel aliado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), brazo derecho del gobierno dictatorial que derrocó al legítimo presidente de la República Dr. Arnulfo Arias Madrid, por medio de un golpe de estado de los militares en 1968, dirigido por el general Omar Torrijos Herrera.
Hay muchas cosas más bonitas que reposan en el tapete, pero las dejo para otra ocasión.
Creo propicio estos días para expresar sinceras felicitaciones a todos mis compatriotas con motivo de la celebración de la Navidad y del Año Nuevo. Al mismo tiempo, le pido al Todopoderoso, creador del Universo, que así mismo como dijo: “Hágase la luz”, y la luz fue hecha, al instante, que haga uso de su infinito poder y nos conceda otros favores con motivo de la celebración de la Navidad y la conmemoración del primer centenario con el honroso nombre de “República de Panamá” independiente y soberana, y que diga: “Hágase el árbol de Navidad y del primer centenario, de 100 metros de estatura, contados desde su base hasta la cúspide, más una gigantesca estrella reluciente y adornado con tres millones de bombillos de todos los distintos colores conocidos en el planeta Tierra, nuestro hábitat, y ubíquese el mismo sobre la cima de nuestro histórico e importante cerro Ancón, lo más cerca posible de nuestra querida y bella banderita tricolor, para que nuestra inmortal excelsa poetiza Amelia Denis de Icaza, pueda decir orgullosamente desde el glorioso zenit celeste donde se encuentra: “¡Ya eres mío, idolatrado Ancón...”, porque el destino desató los lazos que te unían a otra nación! (No es un plagio total)
Y el tercer privilegio, que te solicito, Todopoderoso, consiste en que uses tu prodigioso e ilimitado poder y digas: “Hágase el nuevo Canal Interoceánico panameño, a nivel del mar con ensenadas”, y así, la tan deseada y valiosa vía acuática, quedará hecha y prestará sus valiosos servicios al mundo naviero, sin fecha de vencimiento y, simultáneamente, del Atlántico al Océano Pacífico.
Pueden parecer medidas muy fuertes o extremas, pero no puede seguir sucediendo lo mismo: Miembros que desconocen los estados financieros o si los conocen, los ocultan. Un ejemplo fue el hecho de que en los últimos cuatro años y medio, el déficit actuarial aumentó en 950 millones de dólares y ningún directivo expresó nada. Otro ejemplo fue cuando el Programa de Enfermedad y Maternidad en el 2002 tuvo un déficit de 23 millones de dólares y, a mediado del 2003, un grupo de directivos votó para que se retirara 25 millones de dólares de las reservas de ese programa antes de que se tomaran otras acciones más acordes. Estos hechos son argumentos suficientes para desarrollar las medidas propuestas. Quien quiera ser directivo debe tener una responsabilidad, no moral sino financiera; sólo así todos estaremos tranquilo con los miembros de la directiva de la Caja.
Creo que saldrán otras alternativas, pero lo importante es que una vez por todas debemos ser responsables de nuestras actuaciones, y esa responsabilidad será real cuando carguemos con los costos de nuestras decisiones.
“Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar”. Gandhi.
(cdaa@sinfo.net)