Peajes del corredor
Nadie discute sobre la importancia de esta vía para el desarrollo y buena circulación de la ciudad, ni los beneficios para sus usuarios. Sin ella, la ciudad seguramente sería un verdadero caos. Pero lo que tampoco se debe discutir es que la propia vía no está acomodando el tráfico que atrae, particularmente a las horas pico, mañanas y tardes. Las casetas de acceso y la caseta de peaje principal en Atlapa demuestran claras limitaciones para atender el volumen del tráfico a estas horas. De hecho, ICA se ha visto obligada a habilitar a esas horas los carriles exclusivos para tarjeta para el pago en efectivo.
Sus cuatro paños originales han resultado insuficientes y, en reacción al uso de los hombros por conductores irresponsables, ICA optó por acomodar un tercer carril en el tramo marino, lo cual, por cierto, ha generado mayor inseguridad y causa estragos por el limitado espacio cuando algún auto tiene un contratiempo o se produce un accidente. La concesionaria debe recibir una adecuada compensación por el servicio que presta, pero también tiene que prestar un mejor servicio. Si para ello se requiere que nuevamente haga inversiones millonarias, para adicionar carriles y casetas, entonces tiene que plantearle esa necesidad al Estado si es que desea garantizar la continuidad de su concesión.