default

Pecado de Nación


En una ocasión escuché de un prestigioso expositor hacer referencia a los pecados de las naciones y de cómo éstos subyugan y diezman a una nación a estar postrada o ser victimizada por esos pecados. Deseoso esperaba el instante en que hiciera referencia a Panamá, porque ya había pensado en varios.

Por mi mente transitaban los pecados de la envidia, el odio, las amarguras o frustraciones propias, la lujuria, en fin. No, no imputó a nuestra nación el ser sometida por ninguno de estos pecados. ?Panamá ?dijo con voz altisonante-, su gran pecado, el pecado que la doblega y la mantiene relegada a un estado de constantes diatribas, pleitos, litigios, pugnas públicas, etc., es el bochinche?. Añadió, luego, para sorpresa nuestra: ?Esta nación vive de mucho bochinche, el chisme está a la orden del día, y ha abarcado a todo público, sin distingos, llevándolos a permanentes disensiones que nada aportan al desarrollo del país?.

El expositor no necesitaba abundar más, aunque lo hizo, para explicarnos cómo sustentaba su concepto del pecado capital de nuestra nación. A una velocidad mental única pasaron por mi mente imágenes o escenas que involucraban el chisme o el bochinche. Todo se circunscribía al "Me dijeron", "Escuché por allí", "Se escucha por allí", "Yo no sé, pero se comenta...", "Oiga, usted ha escuchado algo sobre esto...", "Oye, te enteraste...", "Imagínate, fulano (a), quién lo iba a creer", "Te tengo una cocoa", "Te enteraste de la última", "Oye, adivina...", "Te tengo un bochín", "Anda una bola por ahí...", etc.

¿Quién puede negar, entonces, que nuestro pecado es, en definitiva, el bochinche? Como caldo bien condimentado es digerido por muchos comensales de nuestra sociedad que se convierten en verdaderos "correveidiles" (corre, vé, y dile), dejando tras de sí un halo de diatribas, confusiones, bosques encendidos, llamaradas que no se apagan, enemistades, disensiones, en fin. Qué pena que hasta hayamos acuñado la frase: "El chisme no me gusta, pero me entretiene". ¡Alto al chisme¡ Pruebe y compruebe, antes de hacerse parte de la ola de bochinches. Puede estar destruyendo honras, vidas, familias, y tantas cosas más.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América