Pedro Miguel y Victoriano
En la guerra de los Mil Días, Victoriano Lorenzo combatió junto al ejército liberal. Llegó tarde al combate del puente de Calidonia donde las ametralladoras del ejército conservador diezmaron las fuerzas liberales y derrotados, Victoriano se retiró con el armamento que traía, supongo que a las montañas de Capira. Luego del Armisticio se le ordenó entregar las armas que tenía en la iglesia de San Carlos. Victoriano, borracho, trató de recuperar su armamento por lo que fue arrestado por orden del General liberal Benjamín Herrera, quien lo entregó a las autoridades conservadoras, y éstas lo sometieron a juicio y fue fusilado.
Luego de la invasión estadounidense a Panamá, donde murieron cientos de vidas inocentes (muchas más que las del ejército panameño) un transporte militar norteamericano con soldados fuertemente armados patrullaban la zona invadida y cerca de Chilibre fue atacado con un saldo de un soldado muerto; se acusó a Pedro Miguel González de ser parte del grupo atacante. Se le buscó por todas partes, pero debido a las circunstancias, éste se refugió en la clandestinidad.
Cuando el Dr. Pérez Balladares era presidente, Pedro Miguel González se entregó a las autoridades y fue sometido a juicio. Los abogados acusadores y defensores actuaron con todas la garantías legales y fue declarado inocente.
A pesar del dictamen de los jueces panameños se le puso precio a su cabeza en total desprecio a las autoridades nacionales. Yo me pregunto, ¿si un país soberano como Panamá sus leyes no son respetadas por una de las grandes potencias mundiales, para qué perdemos el tiempo y el dinero en juicios contra los deseos extranjeros, cuando es mejor preguntarles: ¿Qué veredicto les conviene? No creo que el joven político merezca ser convertido en el nuevo Victoriano Lorenzo panameño. Ojalá que el presidente de EE.UU. no permita este abuso y se respete la democracia y la soberanía panameña.