Peligroso cambio de las reglas
Cuando se participa en una contienda o un concurso se dictan las reglas del juego con las que los contrincantes entran al ruedo y están conscientes de que así se realizará el encuentro.
Igual sucede con el torneo electoral que se avecina y que va adelantado por el tiempo transcurrido y los pocos días que faltan para efectuarse.
Si comenzamos con lo establecido en la última ley electoral que, aunque tiene cosas que nos desagradan, es la norma legal aprobada por los "Padres de la Patria", así se irá hasta que la cambiemos para mejor.
Por lo anterior, no veo cómo a escaso un mes de celebrarse las elecciones, el Tribunal Electoral avisa unilateralmente y sin previa consulta con los partidos políticos, que eliminará la tinta indeleble en el dedo luego de votar, como constancia de que esa persona depositó su voto.
Los panameños somos perspicaces y le sacamos desconfianza a cualquier cambio que se presente, sobre todo si no es positivo y para mejorar el torneo electoral.
No he escuchado ninguna explicación que me satisfaga y me indique las ventajas de dejarnos el dedo limpio y listo para ser chupado como si fuéramos bebés.
El pueblo quiere transparencia en las elecciones; quiere que luego del conteo de votos y se le otorgue el triunfo al ganador, estén satisfechos del resultado y, al día siguiente retornemos al trabajo sin preocupaciones.
Estoy segura que no sucederá lo de 1984 ni lo de 1989 cuando se anularon las elecciones de un plumazo sin explicaciones y sin respeto a la voluntad de todo un pueblo.
Sé que sucederá lo de 1994 y 1999 para reforzar la democracia y podamos vivir en paz. ¿Qué seguridad existe de que una persona que votó en su mesa y es jurado de mesa en otro lado, no va a depositar dos veces sus papeletas y más ocasiones también?
No hay necesidad de someter al pueblo a las autoridades de las mesas y al pueblo a un trauma que significaría descubrir una alteración de la elección.
Ya bastante tendremos con lograr que los simpatizantes de cada candidato cuiden su voto y el de los demás una vez cerradas las urnas y observar para que los votos sean contados correctamente y no sea que los cantan con nombres alterados para favorecer al candidato de su predilección.
Los jurados de mesa resultan importantes para que no exista trampa y el ex presidente Guillermo Endara solamente tendrá uno, mientas Martinelli no se alíe en un compromiso de vigilar la transparencia.
Los partidos políticos deben presentar su protesta, no aisladamente sino en conjunto, ya que ellos no fueron tomados en cuenta.
Conversando con algunas personas, ésta me preguntaban qué se cocinará en el Tribunal Electoral con la eliminación de la tinta. Esta situación va creando la desconfianza y el deseo de retirar toda postulación a sabiendas de que habrá algo turbio.
Quiero pensar firmemente y trasmitirlo a mis lectores, que todo se hará de acuerdo a la ley. Sin embargo, el panameño se ha acostumbrado a que las autoridades no cumplan sus promesas y obligaciones, y la frustración lo corroe.
Señores del Tribunal Electoral, ustedes han llevado a cabo dos elecciones y se los considera hombres probos que nos inspiran credibilidad en sus actuaciones. Pero, últimamente su comportamiento está dejando qué desear y poniendo en duda sus decisiones.
En sus manos está que los panameños terminemos el torneo en paz, con tranquilidad y conscientes de que los votos para tal o cual candidato estén confirmados y comprobados.
Una respuesta inmediata ante una actuación dudosa sería catastrófica para el país y una reacción social con un levantamiento echaría por tierra el trabajo de tres lustros para conservar la democracia.
Señores del Tribunal Electoral, en sus manos está la paz de Panamá, la conservación de la democracia y el buen nombre de los tres magistrados ante una sociedad deseosa de respeto de sus derechos. No trastornemos lo ganado y sean garantes de la democracia con su actuación pulcra.
Panameños, a votar el 2 de mayo próximo, porque tu voto es importante y decisivo. Es un derecho adquirido y debes aprovecharlo. Vota por quien quieras, pero vota.
Igual sucede con el torneo electoral que se avecina y que va adelantado por el tiempo transcurrido y los pocos días que faltan para efectuarse.
Si comenzamos con lo establecido en la última ley electoral que, aunque tiene cosas que nos desagradan, es la norma legal aprobada por los "Padres de la Patria", así se irá hasta que la cambiemos para mejor.
Por lo anterior, no veo cómo a escaso un mes de celebrarse las elecciones, el Tribunal Electoral avisa unilateralmente y sin previa consulta con los partidos políticos, que eliminará la tinta indeleble en el dedo luego de votar, como constancia de que esa persona depositó su voto.
Los panameños somos perspicaces y le sacamos desconfianza a cualquier cambio que se presente, sobre todo si no es positivo y para mejorar el torneo electoral.
No he escuchado ninguna explicación que me satisfaga y me indique las ventajas de dejarnos el dedo limpio y listo para ser chupado como si fuéramos bebés.
El pueblo quiere transparencia en las elecciones; quiere que luego del conteo de votos y se le otorgue el triunfo al ganador, estén satisfechos del resultado y, al día siguiente retornemos al trabajo sin preocupaciones.
Estoy segura que no sucederá lo de 1984 ni lo de 1989 cuando se anularon las elecciones de un plumazo sin explicaciones y sin respeto a la voluntad de todo un pueblo.
Sé que sucederá lo de 1994 y 1999 para reforzar la democracia y podamos vivir en paz. ¿Qué seguridad existe de que una persona que votó en su mesa y es jurado de mesa en otro lado, no va a depositar dos veces sus papeletas y más ocasiones también?
No hay necesidad de someter al pueblo a las autoridades de las mesas y al pueblo a un trauma que significaría descubrir una alteración de la elección.
Ya bastante tendremos con lograr que los simpatizantes de cada candidato cuiden su voto y el de los demás una vez cerradas las urnas y observar para que los votos sean contados correctamente y no sea que los cantan con nombres alterados para favorecer al candidato de su predilección.
Los jurados de mesa resultan importantes para que no exista trampa y el ex presidente Guillermo Endara solamente tendrá uno, mientas Martinelli no se alíe en un compromiso de vigilar la transparencia.
Los partidos políticos deben presentar su protesta, no aisladamente sino en conjunto, ya que ellos no fueron tomados en cuenta.
Conversando con algunas personas, ésta me preguntaban qué se cocinará en el Tribunal Electoral con la eliminación de la tinta. Esta situación va creando la desconfianza y el deseo de retirar toda postulación a sabiendas de que habrá algo turbio.
Quiero pensar firmemente y trasmitirlo a mis lectores, que todo se hará de acuerdo a la ley. Sin embargo, el panameño se ha acostumbrado a que las autoridades no cumplan sus promesas y obligaciones, y la frustración lo corroe.
Señores del Tribunal Electoral, ustedes han llevado a cabo dos elecciones y se los considera hombres probos que nos inspiran credibilidad en sus actuaciones. Pero, últimamente su comportamiento está dejando qué desear y poniendo en duda sus decisiones.
En sus manos está que los panameños terminemos el torneo en paz, con tranquilidad y conscientes de que los votos para tal o cual candidato estén confirmados y comprobados.
Una respuesta inmediata ante una actuación dudosa sería catastrófica para el país y una reacción social con un levantamiento echaría por tierra el trabajo de tres lustros para conservar la democracia.
Señores del Tribunal Electoral, en sus manos está la paz de Panamá, la conservación de la democracia y el buen nombre de los tres magistrados ante una sociedad deseosa de respeto de sus derechos. No trastornemos lo ganado y sean garantes de la democracia con su actuación pulcra.
Panameños, a votar el 2 de mayo próximo, porque tu voto es importante y decisivo. Es un derecho adquirido y debes aprovecharlo. Vota por quien quieras, pero vota.