Peligroso precedente
La confirmación por parte de las oficinas encargadas de las investigaciones por el incendio en la sede del Tribunal Marítimo, de que existió mano criminal, y que además los elementos utilizados fueron manejados por un químico experto en el manejo de las tóxicas sustancias, sienta un peligroso precedente.
En efecto, resulta altamente peligroso para la democracia y en especial para uno de los pilares del sistema republicano de gobierno - la administración de justicia - que se constate la realidad del crimen organizado, que cuando presiente que se avecina un fallo en su contra, opta por destruir los expedientes mediante el incendio de la sede judicial respectiva.
La Corte Suprema de Justicia debe cuanto antes poner manos a la obra, en la tan ardua pero necesaria tarea de modernización del manejo de los expedientes, que incluya la digitalización de los folios, tal como se adelantó hace años en el Registro Público. De esa manera, los criminales sabrán que no lograrán desaparecer por la vía de los incendios ni atentados a los inmuebles judiciales, las evidencias que reposan en los expedientes.
Además, la digitalización completa serviría por sí misma, como agente acelerante de los procesos judiciales, facilitándole la consulta a las partes y al público una vez finalizadas las etapas que merecen cierta reserva.
De la amarga y negativa experiencia que deja el siniestro en el Tribunal Marítimo, debe sacarse el provecho necesario para convertir ese revés en un triunfo para la administración de Justicia.
Confiamos en que la Magistrada Presidenta Graciela Dixon y el resto de los Magistrados de la Corte Suprema, pongan todo el empeño necesario para hacer realidad el proyecto de modernización y digitalización judicial lo antes posible, en aras de una más segura y pronta justicia.
En efecto, resulta altamente peligroso para la democracia y en especial para uno de los pilares del sistema republicano de gobierno - la administración de justicia - que se constate la realidad del crimen organizado, que cuando presiente que se avecina un fallo en su contra, opta por destruir los expedientes mediante el incendio de la sede judicial respectiva.
La Corte Suprema de Justicia debe cuanto antes poner manos a la obra, en la tan ardua pero necesaria tarea de modernización del manejo de los expedientes, que incluya la digitalización de los folios, tal como se adelantó hace años en el Registro Público. De esa manera, los criminales sabrán que no lograrán desaparecer por la vía de los incendios ni atentados a los inmuebles judiciales, las evidencias que reposan en los expedientes.
Además, la digitalización completa serviría por sí misma, como agente acelerante de los procesos judiciales, facilitándole la consulta a las partes y al público una vez finalizadas las etapas que merecen cierta reserva.
De la amarga y negativa experiencia que deja el siniestro en el Tribunal Marítimo, debe sacarse el provecho necesario para convertir ese revés en un triunfo para la administración de Justicia.
Confiamos en que la Magistrada Presidenta Graciela Dixon y el resto de los Magistrados de la Corte Suprema, pongan todo el empeño necesario para hacer realidad el proyecto de modernización y digitalización judicial lo antes posible, en aras de una más segura y pronta justicia.