Perdiendo el tren del libre comercio
En una nota de serena objetividad pero de profundo contenido dramático, nuestra corresponsal en Washington, Jilma Prada, nos dice en la edición de ayer: ..."Panamá se ha quedado solo frente al movimiento de grupos o bloques de países que se montaron en el tren del tratado de libre comercio (tlc). Y se trata de un tren que va ahora a toda velocidad".
Prada comienza recordando cómo nuestro país se distanció del bloque centroamericano durante la administración anterior, dando por resultado el actual aislamiento y rezago. Ahora resulta que Centroamérica inicia a partir de enero próximo negociaciones formales con Estados Unidos con ese propósito. Otras naciones marchan en el mismo sentido, aunque ubicándose en distinta etapa de avance. Así por ejemplo, en la puerta del horno, listos para firmar, se encuentran Chile y Singapur, que esperan cumplir el trámite el año que viene.
A mediano camino en la negociación, se ubican Korea, Taiwán, Nueva Zelanda, Egipto, Indonesia, Filipinas y Tailandia. Todos tienen prospectos de acuerdo refrendados que están "en algún nivel de ser considerados por la Comisión de Comercio Internacional (USITC) y el Representante de Comercio Exterior (USTR) de Estados Unidos.
Y finalmente, se encuentra otro grupo de países con los que se ha acordado el inicio de negociaciones formales a partir de enero del 2003, entre los cuales están las naciones de Centroamérica (sin Panamá), Marruecos, Australia y la Unión Aduanera de Sudáfrica.
Panamá, apunta Prada, "no está ni siquiera incluida en la lista de países que se encuentran en algún nivel de negociación o en algún nivel de consideración por parte de la USITC o USTR. En fin, estamos afuera. ¿Qué se hizo o dejó de hacer para caer en tan profunda marginación? Vale la pena pasar revista de eso para salir de ella y no seguir en lo mismo.
En primer lugar, explica Jilma Prada, que los países centroamericanos hicieron un trabajo de cabildeo muy fuerte, que no hizo Panamá. Por el contrario, " ya no existe la relación especial que tenía antes con Estados Unidos", que dejamos escapar como agua entre los dedos de las manos.
En otra pequeña muestra, nos dice Prada, que el 20 y 21 de noviembre pasado, el Instituto Internacional de Economía, con sede en Washington, celebró una conferencia sobre integración. La mayoría de las charlas versaron sobre Centroamérica, pero "Panamá brillaba por su ausencia". Ni siquiera mandó un expositor. Por el contrario, diversos oradores citaron a nuestro país como una especie de ejemplo de lo que no se debe hacer (aislarse, no hace "lobby") y como todo lo contrario, a El Salvador.
Ya hemos opinado que el actual proceso de negociación que adelanta nuestro país con Centroamérica, es positivo, porque nos permite dar ese difícil primer paso, con naciones que no son demasiado dispares a la nuestra. Más delicadas, pero por alguna razón apresuradas, son las que se adelantan con Taiwán. Esta nación, comercialmente hablando puede "borrarnos del mapa" en todos los sectores productivos. Pero al menos, hemos comenzado.
7) En la calle 51 que conduce al IFARHU y a la mueblería ANCÓN hay un nuevo espacio de estacionamiento de autos, donde se anuncian a sólo 0.75c la hora. ¿Será verdad que valen sólo 3/4 de centavo?
8) Por último, en la revista AGENDA #45, del mes de octubre, en una entrevista a María Mercedes de Corró, se afirma que ella refiere que los domingos el periódico se subió a 0.75c. Estoy seguro de que ella no dijo eso, sino que habían sido aumentados a 75 centavos, que es otra cosa muy distinta. Si los domingos el periódico valiera sólo 0.75c. valdría sólo 3/4 de centavo.
Ojalá sea cierto que hoy día los maestros de aritmética entienden lo que significa un punto decimal y sepan explicárselo a sus alumnos. Con los garrafales errores gramaticales que encuentro en el lenguaje de los educadores, no me hago ilusiones con ninguna de las otras materias. La conclusión de todo esto es que hay dos maneras correctas de escribir en números, por ejemplo, setenta y cinco centavos, que son: B/0.75 y 75c.
Prada comienza recordando cómo nuestro país se distanció del bloque centroamericano durante la administración anterior, dando por resultado el actual aislamiento y rezago. Ahora resulta que Centroamérica inicia a partir de enero próximo negociaciones formales con Estados Unidos con ese propósito. Otras naciones marchan en el mismo sentido, aunque ubicándose en distinta etapa de avance. Así por ejemplo, en la puerta del horno, listos para firmar, se encuentran Chile y Singapur, que esperan cumplir el trámite el año que viene.
A mediano camino en la negociación, se ubican Korea, Taiwán, Nueva Zelanda, Egipto, Indonesia, Filipinas y Tailandia. Todos tienen prospectos de acuerdo refrendados que están "en algún nivel de ser considerados por la Comisión de Comercio Internacional (USITC) y el Representante de Comercio Exterior (USTR) de Estados Unidos.
Y finalmente, se encuentra otro grupo de países con los que se ha acordado el inicio de negociaciones formales a partir de enero del 2003, entre los cuales están las naciones de Centroamérica (sin Panamá), Marruecos, Australia y la Unión Aduanera de Sudáfrica.
Panamá, apunta Prada, "no está ni siquiera incluida en la lista de países que se encuentran en algún nivel de negociación o en algún nivel de consideración por parte de la USITC o USTR. En fin, estamos afuera. ¿Qué se hizo o dejó de hacer para caer en tan profunda marginación? Vale la pena pasar revista de eso para salir de ella y no seguir en lo mismo.
En primer lugar, explica Jilma Prada, que los países centroamericanos hicieron un trabajo de cabildeo muy fuerte, que no hizo Panamá. Por el contrario, " ya no existe la relación especial que tenía antes con Estados Unidos", que dejamos escapar como agua entre los dedos de las manos.
En otra pequeña muestra, nos dice Prada, que el 20 y 21 de noviembre pasado, el Instituto Internacional de Economía, con sede en Washington, celebró una conferencia sobre integración. La mayoría de las charlas versaron sobre Centroamérica, pero "Panamá brillaba por su ausencia". Ni siquiera mandó un expositor. Por el contrario, diversos oradores citaron a nuestro país como una especie de ejemplo de lo que no se debe hacer (aislarse, no hace "lobby") y como todo lo contrario, a El Salvador.
Ya hemos opinado que el actual proceso de negociación que adelanta nuestro país con Centroamérica, es positivo, porque nos permite dar ese difícil primer paso, con naciones que no son demasiado dispares a la nuestra. Más delicadas, pero por alguna razón apresuradas, son las que se adelantan con Taiwán. Esta nación, comercialmente hablando puede "borrarnos del mapa" en todos los sectores productivos. Pero al menos, hemos comenzado.
7) En la calle 51 que conduce al IFARHU y a la mueblería ANCÓN hay un nuevo espacio de estacionamiento de autos, donde se anuncian a sólo 0.75c la hora. ¿Será verdad que valen sólo 3/4 de centavo?
8) Por último, en la revista AGENDA #45, del mes de octubre, en una entrevista a María Mercedes de Corró, se afirma que ella refiere que los domingos el periódico se subió a 0.75c. Estoy seguro de que ella no dijo eso, sino que habían sido aumentados a 75 centavos, que es otra cosa muy distinta. Si los domingos el periódico valiera sólo 0.75c. valdría sólo 3/4 de centavo.
Ojalá sea cierto que hoy día los maestros de aritmética entienden lo que significa un punto decimal y sepan explicárselo a sus alumnos. Con los garrafales errores gramaticales que encuentro en el lenguaje de los educadores, no me hago ilusiones con ninguna de las otras materias. La conclusión de todo esto es que hay dos maneras correctas de escribir en números, por ejemplo, setenta y cinco centavos, que son: B/0.75 y 75c.