Peregrina respuesta
En reciente fallo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado panameño a indemnizar a la familia del forzosamente desaparecido dirigente sindical Heliodoro Portugal durante la dictadura militar que sufrimos durante 21 años. Tal Corte es un organismo de instancia única, cuyas decisiones no están sujetas a recurso alguno, pues son incontrovertibles tal cual opera nuestra Corte Suprema de Justicia. Para asombro de la gente de ley, el gobierno, tras haber sido notificado de la condena, ha informado que estudiará el caso; peregrina respuesta. El único espacio disponible para estudio es el que se haga para identificar y obtener recursos presupuestarios que hagan frente a la erogación de B/ 226 mil de indemnización y de B/ 30 mil en costas y gastos que la sentencia ordena pagar.
No parece que el gobierno panameño tuviera asesores legales en la Presidencia o en la Cancillería. De otro modo no es posible entender que antes de arriesgarse a cometer tan craso error, quien hizo el anuncio mencionado debió, primero, consultar a uno de ellos siquiera. La respuesta hubiera sido que la sentencia de una corte suprema de justicia constituye un mandato de forzoso cumplimiento. La lección debe servirnos para que en el próximo período presidencial se considere la calidad humana de las personas a ser nombradas en puestos de toma de decisiones a fin de librar al gobierno de verse envuelto en reclamos de altas sumas de dinero por despojos arbitrarios de concesiones o licitaciones, o de otro tipo de abusos, y extralimitación de funciones.