Perestroika en salud
Los manuales comunistas utilizados en la otrora Unión Soviética fueron descartados y reemplazados por modelos económicos occidentales con la llegada de la Perestroika. No todos los simpatizantes de las teorías sociales de la propiedad y el trabajo aceptaron de buenas ganas estos cambios, ni en Rusia, Cuba o Panamá.
La teoría marxista aseguraba que la propiedad estaba injustamente distribuida y que la recompensa por el trabajo era insuficiente, y que los cambios deseados se producirían como resultado del aumento de poder e influencia de la clase trabajadora; así como el empobrecimiento de esa clase es en sí mismo un componente deseable para trazar el camino hacia el socialismo.
Algunos trasnochados obreros sindicalizados panameños, como grupos de presión, aún leen aquellos manuales e intentan poner en práctica, tácticas desestabilizadoras a nuestro sistema democrático, llevando a la seguridad social al descalabro intencional.
Para explicar lo anterior tengo que confesar que me siento responsable de haber retrasado el proceso de desarrollo del sistema de gestión hospitalaria implementado durante la administración de Aida de Rivera y Pérez Balladares, en el Hospital San Miguel Arcángel. Igual que otros panameños, tenía dudas razonables que el mismo estuviese en verdad orientado a aumentar la equidad en sus prestaciones, la eficiencia en sus asignaciones y la efectividad de sus actuaciones, y con ello lograr la satisfacción de las necesidades de salud de la población de San Miguelito.
Por mi formación profesional, considero que los métodos científicos de evaluación son indispensables para la toma de decisiones y no las presiones que podamos recibir en determinado momento. Siendo esto así, el Ministerio de Salud contrató una consultoría en marzo de 2000 para "evaluación del diseño y la implementación del modelo de gestión del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA) y su comparación con dos hospitales públicos de administración tradicional". Estos dos hospitales fueron los Hospitales Regionales de Chepo (C.S.S.) y el Nicolás Solano en La Chorrera (MINSA).
En enero de 2001 me remitieron los resultados del estudio, los que compartí con el director de la Caja de Seguro Social, pero nada se ha hecho por mejorar la situación.
En cuanto al análisis de costo de las atenciones de urgencias, por poner un ejemplo, la consultoría encontró que "el costo de las atenciones de urgencia es muy distinto en los tres hospitales. El costo es sumamente alto en el Hospital de Chepo, B/. 85.00, mientras que en el Hospital Solano es de B/. 15.00 y en el HISMA es de B/. 29.00. Esto se puede explicar por el alto número de profesionales contratados para realizar turnos de urgencia en el Hospital de Chepo pero que por diferentes razones no están presentes en el hospital, lo que genera que los casos sean referidos al Complejo Hospitalario Metropolitano (HAM) para su atención".
Más sorprendente fueron los costos comparativos de la atención de pacientes obstétricos. La atención de un parto vaginal en el Hospital de Chepo cuesta B/. 265.00, en el Solano B/. 237.00 y el HISMA B/. 152.00. Una operación cesárea es aún más costosa: B/. 439.00 en Chepo, B/. 291.00 en La Chorrera y B/. 156.00 en el HISMA.
Si lo anterior resulta un insulto al concepto básico de gestión administrativa en cuanto a costos de atención, qué decir de los resultados de la acreditación en gestión hospitalaria. Se calificaron gerencia y dirección hospitalaria; planificación y control de calidad central; gestión de recursos humanos; capacitación; salud de personal y seguridad; planta física y servicio de aseo; instalaciones y equipos. El HISMA obtuvo 76.9 %, el Solano 36.1 % y Chepo 40.4%. Esto significa que los hospitales control (Chepo y Chorrera) están muy por debajo del 50% del estándar en el área de gestión.
Un paréntesis: Para subsanar este problema, iniciamos la capacitación de todos los administradores y directores médicos de los hospitales y regiones de salud del MINSA mediante un curso a nivel universitario, el cual se haría extensivo a todo el personal del sistema bajo la gestión de Fernando Gracia y Alexis Pinzón.
Si a este fracaso administrativo de la Caja de Seguro Social, sumamos el hecho que los resultados de operaciones económicas del año 2001 dieron un déficit de 80.4 millones de balboas con respecto al año 2000, constituyéndose en el peor año en la última década; y que el rubro de personal aumentó en 11.8 % en el mismo período (equivale a 4,700 nuevos funcionarios nombrados); no podemos llegar a otra conclusión que el binomio obreros-modelo de administración conducirá a la Caja de Seguridad Social a la quiebra.
Antes de solicitar más subsidios estatales, que pagaremos todos los panameños, asegurados o no, debemos poner orden en casa y demostrar haber agotado todas las medidas administrativas para hacer que la gestión de la C.S.S. sea eficiente, al menor costo posible y que los clientes obtengan el servicio que merecen. Nada de esto reciben los asegurados actualmente, mas bien lo contrario.
Necesitamos una Perestroika en el sistema de salud. Hay que dejar a un lado el fantasma promovido por la propia institución y sus amanuenses sindicalistas, de que comprar servicios es privatizar la institución. Nada más alejado de la realidad.
Sir George H. Alleyne, director de la O.P.S. nos dijo en una ocasión: "es verdad que el proceso político que interviene en la adopción de decisiones en relación con la salud a veces parece extraño. La triste verdad es que muchos de nosotros no nos hemos tomado la molestia de entender la naturaleza de la adopción de decisiones políticas. Además, una vez que le hayamos echado la culpa a "la falta de voluntad política" habrá poco incentivo para presentar buenas soluciones con alternativas que pasen la prueba de fuego de viabilidad financiera, la racionalidad técnica, la aceptabilidad social y la factibilidad política".
(teranjm@sinfo.net)
EPA: ¿Va a ir a Darién?
RE: Sí, voy a ir a Darién para la Cita Eucarística. Voy a presidir la eucaristía ese día (el 28 de abril). Ahí me despido del pueblo de Darién.
EPA: ¿El Papa puede retirarse por enfermedad?
RE: Normalmente, el Papa muere en su puesto. Sí podría renunciar. No es nada común en la iglesia. Se ha dado un par de casos de renuncia, pero el Papa podría hacerlo. Pero dudo muchísimo que Juan Pablo II, con esa vitalidad espiritual, con esa energía profunda que tiene en su alma, acompañada de ese deterioro físico tan evidente, renuncie. Yo creo que no. El va a morir en su puesto, él va a morir sirviendo y es un ejemplo para mí y creo que para muchos, de lo que significa servir a pesar de cualquier obstáculo -en este caso físico- un ejemplo de fidelidad y de consagración al pueblo de Dios, haciendo un sacrificio tremendo porque le cuesta mucho caminar, le cuesta mucho moverse. Y ahí está el hombre. Ahora está “peleando” un viaje a México, para la canonización del indio Juan Diego; un viaje a Guatemala para la canonización del Hermano Pedro, un viaje a Toronto, para el encuentro juvenil mundial. Eso es admirable... el cuerpo no le responde, pero su alma sigue igualmente vigorosa. Pienso que es un ejemplo para todos, de lo que es una lucha a favor de la vida.
EPA: Además de Dios, ¿quién ha sido su inspiración?
RE: ¡Oh! Muy buena pregunta. Mis inspiraciones han sido, por supuesto Dios, el sufrimiento de mi pueblo, y personas como... bueno, por supuesto Jesucristo, que es modelo de todo. San Pablo, San Francisco de Asís (admirable esa vida), Santo Domingo de Guzmán, San Francisco Javier, ese gran misionero; San Ignacio de Loyola, ese gran fundador; Santa Teresa, esa gran mística, doctora de la iglesia; San Juan de la Cruz, místico, doctor de la iglesia; Santa Catalina de Siena, doctora de la iglesia; San Antonio María Claret, santo misionero; y otros tantos. Y a nivel no religioso, Simón Bolívar, que para mí fue uno de los grandes líderes del mundo; el Mío Cid, una figura impresionante; Winston Churchill, que me parece un hombre admirable también; Gandhi, lo admiro muchísimo por su lucha a favor de todo un pueblo, pero no con la violencia.
EPA: ¿Qué mensaje le envía a los panameños?
RE: Que debemos purificarnos de todo apego, sobre todo del apego al dinero, que tanto mal nos ha hecho; vivir más austeramente, ahorrar más, no gastar en lo superfluo, no vivir de las apariencias, creer en nosotros mismos; valemos por lo que somos y no por lo que tenemos. Creer en Panamá, evitar un vicio que le ha hecho un daño tremendo al país, que es el alcoholismo; ese vicio no respeta familia y no respeta nada.
EPA: Ahora mismo están siendo atacados lugares santos, que son símbolos del mundo entero. ¿Qué siente usted?
RE: Tristeza primero, porque todavía continuamos con guerras religiosas y culturales, como la de israelíes y palestinos, porque eso no es lo que quiere Dios y porque existe un odio tremendo todavía a nivel cultural y religioso, con una falta de tolerancia a la fe de otros y que, paradójicamente, cómo duele que los lugares santos de Israel sean el escenario de esta guerra absurda, de dos pueblos hermanos, y que se sigan matando de esa manera tan salvaje. Eso es una bofetada a nuestra religiosidad, y en el fondo, un perder la humanidad la gran oportunidad de superarse, porque en toda guerra, quien pierde es la humanidad, gane quien gane. Damos pasos atrás en la historia cada vez que nos enfrascamos en guerras fratricidas.
La teoría marxista aseguraba que la propiedad estaba injustamente distribuida y que la recompensa por el trabajo era insuficiente, y que los cambios deseados se producirían como resultado del aumento de poder e influencia de la clase trabajadora; así como el empobrecimiento de esa clase es en sí mismo un componente deseable para trazar el camino hacia el socialismo.
Algunos trasnochados obreros sindicalizados panameños, como grupos de presión, aún leen aquellos manuales e intentan poner en práctica, tácticas desestabilizadoras a nuestro sistema democrático, llevando a la seguridad social al descalabro intencional.
Para explicar lo anterior tengo que confesar que me siento responsable de haber retrasado el proceso de desarrollo del sistema de gestión hospitalaria implementado durante la administración de Aida de Rivera y Pérez Balladares, en el Hospital San Miguel Arcángel. Igual que otros panameños, tenía dudas razonables que el mismo estuviese en verdad orientado a aumentar la equidad en sus prestaciones, la eficiencia en sus asignaciones y la efectividad de sus actuaciones, y con ello lograr la satisfacción de las necesidades de salud de la población de San Miguelito.
Por mi formación profesional, considero que los métodos científicos de evaluación son indispensables para la toma de decisiones y no las presiones que podamos recibir en determinado momento. Siendo esto así, el Ministerio de Salud contrató una consultoría en marzo de 2000 para "evaluación del diseño y la implementación del modelo de gestión del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA) y su comparación con dos hospitales públicos de administración tradicional". Estos dos hospitales fueron los Hospitales Regionales de Chepo (C.S.S.) y el Nicolás Solano en La Chorrera (MINSA).
En enero de 2001 me remitieron los resultados del estudio, los que compartí con el director de la Caja de Seguro Social, pero nada se ha hecho por mejorar la situación.
En cuanto al análisis de costo de las atenciones de urgencias, por poner un ejemplo, la consultoría encontró que "el costo de las atenciones de urgencia es muy distinto en los tres hospitales. El costo es sumamente alto en el Hospital de Chepo, B/. 85.00, mientras que en el Hospital Solano es de B/. 15.00 y en el HISMA es de B/. 29.00. Esto se puede explicar por el alto número de profesionales contratados para realizar turnos de urgencia en el Hospital de Chepo pero que por diferentes razones no están presentes en el hospital, lo que genera que los casos sean referidos al Complejo Hospitalario Metropolitano (HAM) para su atención".
Más sorprendente fueron los costos comparativos de la atención de pacientes obstétricos. La atención de un parto vaginal en el Hospital de Chepo cuesta B/. 265.00, en el Solano B/. 237.00 y el HISMA B/. 152.00. Una operación cesárea es aún más costosa: B/. 439.00 en Chepo, B/. 291.00 en La Chorrera y B/. 156.00 en el HISMA.
Si lo anterior resulta un insulto al concepto básico de gestión administrativa en cuanto a costos de atención, qué decir de los resultados de la acreditación en gestión hospitalaria. Se calificaron gerencia y dirección hospitalaria; planificación y control de calidad central; gestión de recursos humanos; capacitación; salud de personal y seguridad; planta física y servicio de aseo; instalaciones y equipos. El HISMA obtuvo 76.9 %, el Solano 36.1 % y Chepo 40.4%. Esto significa que los hospitales control (Chepo y Chorrera) están muy por debajo del 50% del estándar en el área de gestión.
Un paréntesis: Para subsanar este problema, iniciamos la capacitación de todos los administradores y directores médicos de los hospitales y regiones de salud del MINSA mediante un curso a nivel universitario, el cual se haría extensivo a todo el personal del sistema bajo la gestión de Fernando Gracia y Alexis Pinzón.
Si a este fracaso administrativo de la Caja de Seguro Social, sumamos el hecho que los resultados de operaciones económicas del año 2001 dieron un déficit de 80.4 millones de balboas con respecto al año 2000, constituyéndose en el peor año en la última década; y que el rubro de personal aumentó en 11.8 % en el mismo período (equivale a 4,700 nuevos funcionarios nombrados); no podemos llegar a otra conclusión que el binomio obreros-modelo de administración conducirá a la Caja de Seguridad Social a la quiebra.
Antes de solicitar más subsidios estatales, que pagaremos todos los panameños, asegurados o no, debemos poner orden en casa y demostrar haber agotado todas las medidas administrativas para hacer que la gestión de la C.S.S. sea eficiente, al menor costo posible y que los clientes obtengan el servicio que merecen. Nada de esto reciben los asegurados actualmente, mas bien lo contrario.
Necesitamos una Perestroika en el sistema de salud. Hay que dejar a un lado el fantasma promovido por la propia institución y sus amanuenses sindicalistas, de que comprar servicios es privatizar la institución. Nada más alejado de la realidad.
Sir George H. Alleyne, director de la O.P.S. nos dijo en una ocasión: "es verdad que el proceso político que interviene en la adopción de decisiones en relación con la salud a veces parece extraño. La triste verdad es que muchos de nosotros no nos hemos tomado la molestia de entender la naturaleza de la adopción de decisiones políticas. Además, una vez que le hayamos echado la culpa a "la falta de voluntad política" habrá poco incentivo para presentar buenas soluciones con alternativas que pasen la prueba de fuego de viabilidad financiera, la racionalidad técnica, la aceptabilidad social y la factibilidad política".
(teranjm@sinfo.net)
EPA: ¿Va a ir a Darién?
RE: Sí, voy a ir a Darién para la Cita Eucarística. Voy a presidir la eucaristía ese día (el 28 de abril). Ahí me despido del pueblo de Darién.
EPA: ¿El Papa puede retirarse por enfermedad?
RE: Normalmente, el Papa muere en su puesto. Sí podría renunciar. No es nada común en la iglesia. Se ha dado un par de casos de renuncia, pero el Papa podría hacerlo. Pero dudo muchísimo que Juan Pablo II, con esa vitalidad espiritual, con esa energía profunda que tiene en su alma, acompañada de ese deterioro físico tan evidente, renuncie. Yo creo que no. El va a morir en su puesto, él va a morir sirviendo y es un ejemplo para mí y creo que para muchos, de lo que significa servir a pesar de cualquier obstáculo -en este caso físico- un ejemplo de fidelidad y de consagración al pueblo de Dios, haciendo un sacrificio tremendo porque le cuesta mucho caminar, le cuesta mucho moverse. Y ahí está el hombre. Ahora está “peleando” un viaje a México, para la canonización del indio Juan Diego; un viaje a Guatemala para la canonización del Hermano Pedro, un viaje a Toronto, para el encuentro juvenil mundial. Eso es admirable... el cuerpo no le responde, pero su alma sigue igualmente vigorosa. Pienso que es un ejemplo para todos, de lo que es una lucha a favor de la vida.
EPA: Además de Dios, ¿quién ha sido su inspiración?
RE: ¡Oh! Muy buena pregunta. Mis inspiraciones han sido, por supuesto Dios, el sufrimiento de mi pueblo, y personas como... bueno, por supuesto Jesucristo, que es modelo de todo. San Pablo, San Francisco de Asís (admirable esa vida), Santo Domingo de Guzmán, San Francisco Javier, ese gran misionero; San Ignacio de Loyola, ese gran fundador; Santa Teresa, esa gran mística, doctora de la iglesia; San Juan de la Cruz, místico, doctor de la iglesia; Santa Catalina de Siena, doctora de la iglesia; San Antonio María Claret, santo misionero; y otros tantos. Y a nivel no religioso, Simón Bolívar, que para mí fue uno de los grandes líderes del mundo; el Mío Cid, una figura impresionante; Winston Churchill, que me parece un hombre admirable también; Gandhi, lo admiro muchísimo por su lucha a favor de todo un pueblo, pero no con la violencia.
EPA: ¿Qué mensaje le envía a los panameños?
RE: Que debemos purificarnos de todo apego, sobre todo del apego al dinero, que tanto mal nos ha hecho; vivir más austeramente, ahorrar más, no gastar en lo superfluo, no vivir de las apariencias, creer en nosotros mismos; valemos por lo que somos y no por lo que tenemos. Creer en Panamá, evitar un vicio que le ha hecho un daño tremendo al país, que es el alcoholismo; ese vicio no respeta familia y no respeta nada.
EPA: Ahora mismo están siendo atacados lugares santos, que son símbolos del mundo entero. ¿Qué siente usted?
RE: Tristeza primero, porque todavía continuamos con guerras religiosas y culturales, como la de israelíes y palestinos, porque eso no es lo que quiere Dios y porque existe un odio tremendo todavía a nivel cultural y religioso, con una falta de tolerancia a la fe de otros y que, paradójicamente, cómo duele que los lugares santos de Israel sean el escenario de esta guerra absurda, de dos pueblos hermanos, y que se sigan matando de esa manera tan salvaje. Eso es una bofetada a nuestra religiosidad, y en el fondo, un perder la humanidad la gran oportunidad de superarse, porque en toda guerra, quien pierde es la humanidad, gane quien gane. Damos pasos atrás en la historia cada vez que nos enfrascamos en guerras fratricidas.