Perú: Aniversario y balance
Los peruanos se preguntarán hoy si verdaderamente son libres al cantar la primera estrofa de su himno nacional (" somos libres, seámoslo siempre") en las ceremonias públicas de la independencia. La ausencia masiva de jefes de estado a la tan criticada tercera presidencia de Alberto Fujimori añade ingredientes de acidez a la frustración de sentirse dirigidos por alguien cuya legitimidad democrática es puesta en duda por tantos en tan diversos lugares del mundo. Ya no queda duda de que muy pocos países avalan al régimen de Fujimori por la forma en que simuló haber ganado las elecciones, pero los desaires internacionales, al igual que los movimientos internos de protesta, apenas si le producen cosquillas a la piel del sistema curtido en autogolpes y represión política. Prueba de ello es que para asegurarse el control mayoritario del parlamento logró que doce legisladores elegidos con votos de los partidos de la oposición se cambiaran de camiseta con métodos de persuación escasamente edificantes. Los legisladores de la oposición antifujimorista arrojaron monedas y lanzaron epítetos ruborizantes a los llamados tránsfugas. El hemiciclo más parecía un mercadillo.
Demostrando que el gobierno peruano sigue instrumentando métodos antidemocráticos, la policía ha arrestado a numerosos ciudadanos que , desde los cuatro puntos cardinales de la geografía, viajaban a la capital a participar en la marcha de los cuatro suyos o regiones, convocada por Alejandro Toledo. Como dice el viejo refrán, gallina que come sus huevos, aunque le quemen el pico. ¿ Cómo cree la OEA que hará posible la conversión de Fujimori y su entorno sólo por el trabajo de una comisión? Tal parece que al organismo dirigido por César Gaviria sólo le interesa dejar un registro de su accionar burocrático que revertir la autocracia en democracia, a sabiendas que el empeño ya fracasó con ocasión del autogolpe de 1992.
Sin embargo, al cordón sanitario tendido por la comunidad internacional frente al régimen, se incorporarán medidas de orden económico, como el recorte de la ayuda económica de Estados Unidos y la paralización de créditos de la Unión Europea. Por otro lado, el súbito cambio de las reglas económicas de la economía libre desconcierta a los inversionistas nacionales y extranjeros, desencadenando el congelamiento de sus proyectos y ensombreciendo las perspectivas económicas de una recesión acompañada de secuelas de desempleo y baja de la calidad de vida. Ante el agotamiento del modelo liberal, se cambia de rumbo para detener la minimización de las recaudaciones fiscales, eliminando incentivos tributarios para reforzar los alicaídos recursos presupuestales.
Mientras el régimen se obceca en gobernar quince años a cualquier precio y a cualquier riesgo, los empresarios nacionales exploran mercados extranjeros - una misión estuvo hace poco en Panamá-.
Y los trabajadores emigran a otras partes, en busca de las oportunidades que no encuentran en el país. Comparado por The New York Times a Robert Mugabe de Zimbaue y a Hun Sen de Cambodia, Fujimori sigue deslizándose al filo de la navaja.
Demostrando que el gobierno peruano sigue instrumentando métodos antidemocráticos, la policía ha arrestado a numerosos ciudadanos que , desde los cuatro puntos cardinales de la geografía, viajaban a la capital a participar en la marcha de los cuatro suyos o regiones, convocada por Alejandro Toledo. Como dice el viejo refrán, gallina que come sus huevos, aunque le quemen el pico. ¿ Cómo cree la OEA que hará posible la conversión de Fujimori y su entorno sólo por el trabajo de una comisión? Tal parece que al organismo dirigido por César Gaviria sólo le interesa dejar un registro de su accionar burocrático que revertir la autocracia en democracia, a sabiendas que el empeño ya fracasó con ocasión del autogolpe de 1992.
Sin embargo, al cordón sanitario tendido por la comunidad internacional frente al régimen, se incorporarán medidas de orden económico, como el recorte de la ayuda económica de Estados Unidos y la paralización de créditos de la Unión Europea. Por otro lado, el súbito cambio de las reglas económicas de la economía libre desconcierta a los inversionistas nacionales y extranjeros, desencadenando el congelamiento de sus proyectos y ensombreciendo las perspectivas económicas de una recesión acompañada de secuelas de desempleo y baja de la calidad de vida. Ante el agotamiento del modelo liberal, se cambia de rumbo para detener la minimización de las recaudaciones fiscales, eliminando incentivos tributarios para reforzar los alicaídos recursos presupuestales.
Mientras el régimen se obceca en gobernar quince años a cualquier precio y a cualquier riesgo, los empresarios nacionales exploran mercados extranjeros - una misión estuvo hace poco en Panamá-.
Y los trabajadores emigran a otras partes, en busca de las oportunidades que no encuentran en el país. Comparado por The New York Times a Robert Mugabe de Zimbaue y a Hun Sen de Cambodia, Fujimori sigue deslizándose al filo de la navaja.