A pesar de todo, estamos a tiempo
Me he preguntado sobre el interés en la actualidad que tuvieran semejantes análisis y encuestas sobre la realidad medida por estos expertos en ese arte, para nosotros aquí en Panamá. Y opino que en muchos correligionarios hay una propensión a aceptar la derrota inevitablemente. Basta que alguien, intrépida y audazmente, formule una afirmación a tenor de que esto se acabó, esto no va para ningún lado y sumisamente aceptamos tal posición y eso, según estas encuestas serias, nos dice que no es así. "Navta pet" afirmó Heráclito, "todo cambia" y seguirán cambiando las cosas. Nada ni nadie puede, fuera de Dios, permanecer inmutable. Basta una pequeña confrontación en el espejo y nos damos cuenta que cuesta trabajo reconocernos en fotos de grupo de hace unos cuantos años. Cambiamos. Así también los estilos de piedra y expresión religiosa. E irán cambiando, creo que para positivo.
La opinión de Datum Internacional también es compartida por el Antropólogo Harold Hernández Lefranc, antropólogo religioso, argentino, invitado por Datum Internacional para analizar y ofrecer comentarios a los resultados de la encuesta. "Qué distantes suenan los días en que los intelectuales, ideólogos e incluso políticos, anunciaron la desaparición de la religión de la vida del ser humano". Hernández escribió, "esta convicción estuvo muy presente todavía en varias teorías sexualizantes que se hicieron populares durante los 60". En contraste, continúa la reciente encuesta confirmando que "la muerte de Dios" nunca tuvo lugar y hoy es incluso menos probable que suceda al menos en América Latina". El antropólogo también cree que el hecho de que Dios no haya muerto, no significa que la religión organizada y el catolicismo en particular, tienen un camino fácil por delante.
"Históricamente, vierto gnosticismo ha seguido luego del fallido intento de cambiar el mundo con políticas puramente seculares", afirma el autor (Gnosticismo viene de gnoris. Gnoris es decir conocimiento positivo especialmente de la verdad espiritual, entendida por los gnósticos. Un movimiento religioso filosófico de la época precristiana y posterior, que tiene diversas formas, pagana y cristiana, todas se caracterizan por la doctrina central que enseña que la liberación o emancipación viene a través del conocimiento, gnosis, la posesión de la cual salva a los iniciados de las garras de la materia).
"El Gnosticismo" de acuerdo con Hernández, "se traduce en la tendencia de hallar modos individuales de "personal iluminación" con que se ve en el surgimiento de nuevas y múltiples formas de cultos menos organizados". Para el antropólogo "el crecimiento del Protestantismo evangélico en A.L. es una respuesta al desorden cultural que es consecuente a la secularización". La secularización es desterrar todo carácter religioso de las expresiones normales de la vida. La encuesta parece apoyar esta opinión, encontrando que "en muchos países, el número de los no creyentes y creyentes en otras formas de creer no cristiana es mucho mayor que los evangélicos. Más que una "protestantización" de Latinoamérica, la región ha sufrido una dispersión religiosa".
"En Chile por ejemplo los evangélicos numeran el 13% de la población, mientras que el 13% se autoconfiesa como no creyente. En la República Dominicana, los no creyentes son el 10%, el 9% los evangélicos. Y en México, los no creyentes llegan al 4%, 1% más que los evangélicos". El antropólogo Hernández se declara no creyente, opina que "la tendencia hacia un individualismo religioso y hacia la dispersión puede llevar a crear una suerte de religión híbrida, como se observa en algunas prácticas en algunos templos cristianos de Norteamérica en que puedes comprobar iconos ortodoxos, un templo shintoista, un gong tibetano. Los ministros del altar vistenatuendos de colores vivos africanos, y el rito abierto a cualquiera, no sólo a cristianos". Opinan otros entendidos de la Academia Pontífica de Ciencias Sociales que quizá "esto sea distinto e imposible en América Latina, donde las raíces cristianas católicas se expresan en manifestaciones pluriculturales, no sólo innecesario, sino inimaginable". Estos sostienen que el gran enemigo es el secularismo, es el verdadero reto.
Esto ha sido considerado en la exhortación pontifical post sinodal "Eclesia in America" de su Santidad Juan Pablo II que de una manera descarnada señala las debilidades y desaciertos de nuestra expresión de fe latina y que ha llevado a muchas provincias eclesiásticas, como la panameña, a lanzarse a una misión progresiva que durará un quinquenio y a la cual ya se han sumado muchos voluntarios que abandonarán el concepto de tomar a la religión católica como algo por supuesto, y llevar a vivirla como un gran tesoro que desconocíamos y que no hemos estimado debidamente y que acarreamos en vasos frágiles, a riesgo de perdelo".
Y esa es la base de la campaña de renovación pastoral, que es como una cruzada espiritual lanzada por el Sumo Pontífice a lo largo de todo el continente latinoamericano, sobre todo en este Año Jubilar 2000. Según hemos comprobado con algunos feligreses aquí en Panamá se ha iniciado el "visiteo" como lo han hechos otros grupos dentro de la iglesia, y el resultado va indicando que es muy provechoso. Las encuestas, no sé si nuestro censo lo dirá, que aunque hemos perdido cierto terreno por nuestros errores y lasitud, el campo aún está bien dispuesto para la buena semilla.
El católico de hoy en su evangelización debe ser respetuosamente agresivo como nos lo han enseñado los que ya todos sabemos. El dinero es importante, pero no lo consigue todo al menos en el campo de la fe y buenas costumbres. Nuestra fe no debe centrarse en el culto exclusivamente, su tarea está en donde haya un pueblo necesitado de verdad y con deseo de organizarse para superarse y conquistar las metas propuestas para lo cual no hay recetas hechas, sino las que nosotros pergeñemos de acuerdo a nuestras fuerzas y necesidades y verdadero amor por la patria.
La opinión de Datum Internacional también es compartida por el Antropólogo Harold Hernández Lefranc, antropólogo religioso, argentino, invitado por Datum Internacional para analizar y ofrecer comentarios a los resultados de la encuesta. "Qué distantes suenan los días en que los intelectuales, ideólogos e incluso políticos, anunciaron la desaparición de la religión de la vida del ser humano". Hernández escribió, "esta convicción estuvo muy presente todavía en varias teorías sexualizantes que se hicieron populares durante los 60". En contraste, continúa la reciente encuesta confirmando que "la muerte de Dios" nunca tuvo lugar y hoy es incluso menos probable que suceda al menos en América Latina". El antropólogo también cree que el hecho de que Dios no haya muerto, no significa que la religión organizada y el catolicismo en particular, tienen un camino fácil por delante.
"Históricamente, vierto gnosticismo ha seguido luego del fallido intento de cambiar el mundo con políticas puramente seculares", afirma el autor (Gnosticismo viene de gnoris. Gnoris es decir conocimiento positivo especialmente de la verdad espiritual, entendida por los gnósticos. Un movimiento religioso filosófico de la época precristiana y posterior, que tiene diversas formas, pagana y cristiana, todas se caracterizan por la doctrina central que enseña que la liberación o emancipación viene a través del conocimiento, gnosis, la posesión de la cual salva a los iniciados de las garras de la materia).
"El Gnosticismo" de acuerdo con Hernández, "se traduce en la tendencia de hallar modos individuales de "personal iluminación" con que se ve en el surgimiento de nuevas y múltiples formas de cultos menos organizados". Para el antropólogo "el crecimiento del Protestantismo evangélico en A.L. es una respuesta al desorden cultural que es consecuente a la secularización". La secularización es desterrar todo carácter religioso de las expresiones normales de la vida. La encuesta parece apoyar esta opinión, encontrando que "en muchos países, el número de los no creyentes y creyentes en otras formas de creer no cristiana es mucho mayor que los evangélicos. Más que una "protestantización" de Latinoamérica, la región ha sufrido una dispersión religiosa".
"En Chile por ejemplo los evangélicos numeran el 13% de la población, mientras que el 13% se autoconfiesa como no creyente. En la República Dominicana, los no creyentes son el 10%, el 9% los evangélicos. Y en México, los no creyentes llegan al 4%, 1% más que los evangélicos". El antropólogo Hernández se declara no creyente, opina que "la tendencia hacia un individualismo religioso y hacia la dispersión puede llevar a crear una suerte de religión híbrida, como se observa en algunas prácticas en algunos templos cristianos de Norteamérica en que puedes comprobar iconos ortodoxos, un templo shintoista, un gong tibetano. Los ministros del altar vistenatuendos de colores vivos africanos, y el rito abierto a cualquiera, no sólo a cristianos". Opinan otros entendidos de la Academia Pontífica de Ciencias Sociales que quizá "esto sea distinto e imposible en América Latina, donde las raíces cristianas católicas se expresan en manifestaciones pluriculturales, no sólo innecesario, sino inimaginable". Estos sostienen que el gran enemigo es el secularismo, es el verdadero reto.
Esto ha sido considerado en la exhortación pontifical post sinodal "Eclesia in America" de su Santidad Juan Pablo II que de una manera descarnada señala las debilidades y desaciertos de nuestra expresión de fe latina y que ha llevado a muchas provincias eclesiásticas, como la panameña, a lanzarse a una misión progresiva que durará un quinquenio y a la cual ya se han sumado muchos voluntarios que abandonarán el concepto de tomar a la religión católica como algo por supuesto, y llevar a vivirla como un gran tesoro que desconocíamos y que no hemos estimado debidamente y que acarreamos en vasos frágiles, a riesgo de perdelo".
Y esa es la base de la campaña de renovación pastoral, que es como una cruzada espiritual lanzada por el Sumo Pontífice a lo largo de todo el continente latinoamericano, sobre todo en este Año Jubilar 2000. Según hemos comprobado con algunos feligreses aquí en Panamá se ha iniciado el "visiteo" como lo han hechos otros grupos dentro de la iglesia, y el resultado va indicando que es muy provechoso. Las encuestas, no sé si nuestro censo lo dirá, que aunque hemos perdido cierto terreno por nuestros errores y lasitud, el campo aún está bien dispuesto para la buena semilla.
El católico de hoy en su evangelización debe ser respetuosamente agresivo como nos lo han enseñado los que ya todos sabemos. El dinero es importante, pero no lo consigue todo al menos en el campo de la fe y buenas costumbres. Nuestra fe no debe centrarse en el culto exclusivamente, su tarea está en donde haya un pueblo necesitado de verdad y con deseo de organizarse para superarse y conquistar las metas propuestas para lo cual no hay recetas hechas, sino las que nosotros pergeñemos de acuerdo a nuestras fuerzas y necesidades y verdadero amor por la patria.