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Pido perdón y ofrezco perdón


En mayo de 2000 un grupo de panameños y panameñas fuimos ilustres huéspedes de la Iglesia Ortodoxa griega, como parte de una peregrinación ecuménica muy recordada. Las coincidencias y las diferencias dejaron en nosotros una curiosidad no sólo por la historia de la realidad que vivimos, sino también por todo el mundo de la Iglesia Ortodoxa.
El 4 de mayo de este año, el Sumo Pontífice arribó en Atenas y sorprendió a la Cristiandad Occidental por su petición de perdón y por el gesto de la mano extendida en busca de una reconciliación y una primera señal de acercamiento hacia la unión querida por Cristo. Por lo visto, en Grecia, fuera de las protestas obvias que se esperaban, todo se realizó positivamente. Más complicado resultó el viaje a Ucrania. Tratando de hacernos una idea, porque nos interesa dada su novedad en el sentido ecuménico y constructivo dentro de la obra de la Iglesia, sigo tras la huella del Papa en su periplo ucraniano. Es novedoso porque entra a una región misteriosa y desconocida para nosotros y que ha estado por muchos años detrás del telón de acero. Todos esos millones de creyentes cristianos como nosotros qué son para nosotros, cómo se sitúan, cuáles son los problemas, al menos los visibles.
Ucrania (Ukrainian) era una de las 15 repúblicas que hacían la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas. Una extensión de 233.100 millas cuadradas versus 29,208 de Panamá. Es decir, 8 veces cabe Panamá en Ucrania. Es la región más densamente poblada de todas estas repúblicas, bordea con el Mar Negro, con Polonia, Czechosclovakia, Hungría y Rumania, su capital es Kiev. Tierra árabe, el granero de trigo de la Unión, remolacha, patatas, ganadería. Tiene carbón, hierro, otros metales. Hay industrias químicas y de maquinaria y minas de sal. De 50 millones de habitantes, 5 millones son católicos, es decir la décima parte, la mayoría del rito oriental, mayoría ortodoxa, el 40% ateos.
Los ortodoxos se dividen en tres, los dependientes de Moscú, y su metropolitano es Vladimir, quien a toda costa rehusó reunirse con el Papa y que son reconocidos por las otras iglesias ortodoxas y mantiene contactos con la Santa Sede y opuestos diametralmente a la visita del Papa por inoportuna. Ya que existen los otros ortodoxos, los independientes del Patriarcado de Kiev, que al independizarse Ucrania de Rusia, también lo hicieron desde el aspecto religioso. El tercer grupo menor, la Iglesia Ortodoxa Ucraniana autocéfala, que considera a Alexis II colaborador del comunismo. Ambos grupos favorecían la visita del Papa y se entrevistaron en forma particular y especial con el Pontífice. El temor de Moscú estriba en que la visita del Papa los ayudará a unirse entre sí a estos dos grupos contra Moscú.
Con motivo del anuncio de la visita del Papa, hubo una rebelión en la Laura de Kiev, el gran monasterio, (Laura: monasterio griego), cuna de la ortodoxia rusa tras la adopción del cristianismo en el año 988-989. Entre las pancartas que portaron durante las manifestaciones, una decía: "El Papa es el Anticristo" y otros insultos de los cuales ellos dicen no sentirse responsables. Sin embargo, el pueblo no hizo caso a estas diatribas que fueron calificadas como "riñas entre profesionales del mundo ortodoxo". Mucha juventud se cuestionó de esta actitud de sus mentores religiosos frente a una visita de alguien que, según ellos, había contribuido en parte a la caída del comunismo, a quien deberían recibir con los brazos abiertos. El obispo católico de Kiev, es Monseñor Stanilaz Shyzokoradiuk.
El Papa en Ucrania se manejaba como en su casa, ya que el idioma ucranio es más parecido al polaco que al ruso. Mitrofan, es el vicario de Vladimir, al rechazar la invitación del Papa de orar juntos en la Laura de Kiev y de tener un encuentro con Vladimir, fue tachado de falta de cortesía a lo que él respondió que la visita del Papa contra la voluntad de ellos, también era una falta de cortesía.
La visita del Pontífice a estas áreas duró 5 días, Ucrania es el 126 país visitado, era su 94 viaje fuera de Italia, en sus 23 años de pontificado, el 50 en Europa.
El contenido de la visita del Papa a Ucrania fue bien definido. Baste compilar algunas de sus afirmaciones para hacernos una idea. Pidió perdón el 4 de mayo a toda la Ortodoxia en Atenas, cuando lamento los pecados de los católicos contra sus hermanos de Oriente, en especial, el saqueo de Constantinopla en tiempo de las Cruzadas. "Estamos llamados a ser testigos de Cristo y a serlos juntos". "El recuerdo del pasado no debe frenar hoy el camino hacia el conocimiento recíproco que favorezca la fraternidad y la colaboración". El Papa honró a los mártires del comunismo, beatificando a unos 27 - "que no se repitan los mismos errores del pasado en el futuro". "Haber renegado de Dios no ha hecho al hombre más libre, más bien lo ha expuesto a diferentes formas de esclavitud".
No he venido con intenciones de proselitismo, sino para testimoniar a Cristo con todos los cristianos de toda Iglesia y Comunidad eclesial y para invitar a todos los hijos e hijas de esta noble tierra a dirigir la mirada a Aquel que ha dado su vida por la salvación del mundo. Visitó a la sociedad civil, al Presidente y tuvo un encuentro con el mundo de la política, cultura, ciencia e industria.

101 años de Panamá América

 
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