Pinchadera, desestabilización y otras cosas
La verdad es que el furor acerca de la "Chitopinchadera" ha sido un ridículo pero no dejo de sospechar, como muchos, que es un instrumento de distracción de la pobre ejecución del gobierno relativa a muchos problemas importantes, que incluyen los megaproyectos, y que todos ansiamos que se hagan realidad. Me parece que al que terminaron tratando de desestabilizar fue al propio Chito. Pero, repito, esto ha sido el colmo de la ridiculez, porque estoy seguro que recordará a muchos que cada vez que había una denuncia de corrupción, o percepción de corrupción, la reacción cajonera de los gobiernistas era "presenten las pruebas".
Bueno, por lo menos el gobierno se llevó una máquina FAX, con carácter devolutivo me imagino, sin embargo, nadie va a devolver el HP-1430, ni investigar el caso de los "durodólares", ni del CEMIS, ni de la equiparación de Panama Ports, ni de los dos nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia....bla, bla, bla. Ya exaspera enumerar los mismos escándalos, pero su memoria no prescribirá. Hemos avanzado, la memoria de los panameños ya no es tan frágil.
222 Bueno, por lo menos el gobierno se llevó una máquina FAX, con carácter devolutivo me imagino, sin embargo, nadie va a devolver el HP-1430...
Tengo la esperanza de que mis escritos ayuden a contribuir en algo al mejoramiento de todo lo panameño. Por lo que no olvido lo de la Constituyente. Por ejemplo, creo que si se permite que se aumente el número de legisladores a lo mejor esa sea la gota que derrame la copa. Esto es sólo un decir porque, gracias a nuestro Dios, los panameños no somos violentos, de otra manera, ¿cuántas "revoluciones" hubiéramos experimentado? Me acuerdo que una buena amiga me dijo que somos mejor que nuestros hermanos latinoamericanos porque no nos estamos matando a cada rato. Dentro de lo precario de la situación, no estoy seguro que esto sirva de consuelo.
No puedo olvidar el problema actuarial del Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte de la CSS. Todos tenemos algún grado de culpa de que este problema sea una bola de un "match" de tenis que nunca termina. Igual pienso de los problemas de abastecimiento de agua a decenas de millares de panameños, principalmente pobres. Y qué decir de los tramos pendientes de ampliación en la carretera interamericana. Aclaro, estoy pensando en gastos de inversión para fortalecer la economía pero no dejo de creer que para ser un buen "econometrista" no hay que seguir a ciegas los lineamientos de las IFI"s y endeudarnos hasta las "guachas". Ahora la situación económica nos obliga a hacer estos gastos.
Como no quiero violencia, en ninguna forma, tengo que conformarme con el sistema democrático de elecciones no tan democráticas que tenemos. Por lo que me parece que estaría muy bien que el Consejo de Seguridad del Estado haga otra conferencia de prensa para anunciar que los comicios de 2004 van a ser transparentes, ¿recuerdan la palabra? Y esto es nada fácil: Plásticos de cédula fraudulentos, nepotismo portátil, clientelismo e inscripciones partidarias bloqueadas con su sal y pimienta. Y lo peor, una presidenta que veta selectivamente a aspirantes residenciales de su partido.
Bueno, quizás nuestro único consuelo será plagiar lo que sucedió en el estado de Florida en las pasadas elecciones del coloso. Se metieron todos los sectores del Estado hasta llegar a su Corte Suprema y para recontraremachar fue la Corte Suprema Federal la que decidió el resultado de los "votos". Aquí nos salvamos, tenemos un fiscal electoral que le zumba el mango. Igual digo del Tribunal Electoral. Chuleta, y qué de todos los partiduchos políticos que se denominan democráticos y se tiran piedras a diestra y siniestra. Ni hablar de nuestra Corte Suprema de Justicia.
No soy maleante político, pero exhorto públicamente a la presidenta Mireya Moscoso que sea ella la que lidere la redacción y aprobación de una nueva constitución. ¡Qué pena! Ahora recuerdo que dicen que ella sólo le hace caso a un puñado de maleantes políticos y yo no me voy a unir a éstos. Aunque quisiera hacerlo, lo más probable es que las inscripciones estén bloqueadas.
Dicho contrato se finiquita luego de addendas y saldos de pagos que tenía el TE con la empresa en el año 2002 y el mismo termina por una suma superior a los B/.14 millones.
El TE realiza una nueva convocatoria de licitación pública internacional 02-2002, para la selección de contratistas para el suministro de dos millones de plásticos e insumos con la finalidad de fabricar las cédulas de identidad personal.
Mediante los documentos de la Sala de Acuerdos 23 de 3 de junio de 2002 y la Sala de Acuerdos 26 de 17 de junio de 2002, el TE declara desierto los actos de convocatoria de licitación pública internacional 02-2002.
El TE solicita al Consejo de Gabinete autorización para la contratación directa de Unisys de Centroamérica , S.A. para el suministro de plásticos e insumos por la suma de B/.2.400.639.35.
Mediante la Resolución de Gabinete 57 de 10 de julio de 2002, con fundamento en el artículo 55 numeral 2 de la Ley 56 de 27 de diciembre de 1995, el Consejo de Gabinete autorizó al TE realizar contratación directa con Unisys de Centroamérica S.A.
Luego de negociaciones entre ambas partes, el 10 de julio de 2002 Unisys de Centroamérica S.A. accede a realizar un descuento del 3% del valor de la oferta inicial, obteniéndose un precio final por la suma de B/.2.328.620.20.
El Consejo Económico Nacional (CENA), en sesión del 14 de agosto de 2002, por votación unánime emite voto favorable al contrato entre Unisys de Centroamérica S.A. con el TE por el monto señalado anteriormente.
El Consejo de Gabinete emite concepto favorable al referido contrato y, además, el mismo es refrendado por la Contraloría General de la República en octubre de 2002.
El contrato a cuatro años, incluye cuatro pagos anuales a Unisys de Centroamérica S.A.. El primer desembolso era por la suma de B/.654.424.42.
La carta de crédito para el primer pago estaba pendiente de ser refrendada por la Contraloría General de la República, cuando ocurre el escándalo de la pérdida de 30 mil plásticos que estaban pendientes de entrega por Unisys World Trade Inc., como parte del primer contrato de octubre de 1997.
El 25 de noviembre de 2002, por incumplimiento y la falta de garantía demostrada en la custodia de materiales sensitivos, el contralor Alvin Weeden decide no refrendar la carta de garantía y solicita al TE que resuelva administrativamente el contrato con Unisys de Centroamérica S.A..
Independientemente de que Unisys de Centroamérica S.A, es otra persona jurídica, diferente a la que incumplió el primer contrato, la ley de contratación pública de Panamá la identifica como un solo grupo que negocia con el Estado (Unisys) por lo que se decide resolver el contrato. Unisys de Centroamérica S.A. es otra filial del grupo Unisys y junto con Unisys World Trade Inc, son empresas del consorcio, cuya sede está en Filadelfia, Estados Unidos.
Todavía está fresca en la memoria de los panameños, la época en que narcotraficantes como Pablo Escobar Gaviria y Gilberto Rodríguez Orejuela, lograron obtener cédulas de Panamá, mediante la venta de la nacionalidad que se dio durante la dictadura militar.
En las elecciones de 1989 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en visita realizada a Panamá, recibió denuncias en relación con la falsificación de unas cien mil cédulas de electores para favorecer a los partidos políticos que apoyaban la dictadura.
La creación de esas cien mil cédulas conllevó a un padrón electoral donde la cantidad de personas que votaban por primera vez, era mucho mayor a las que realmente deberían existir en el registro electoral, observó en ese entonces la Comisión.
Años después, en democracia, la falsificación del documento ha ocurrido, pero no con intenciones de fraude electoral, reconocen las autoridades del TE. En 1991, las autoridades panameñas descubren una red internacional por medio del cual se falsificaba la cédula de identidad panameña y descubren más de 58 mil pasaportes falsificados, expedidos por la administración anterior.
Después que se confecciona el documento digitalizado, los intentos por falsificarlo continuaron. En diciembre de 2001, la Policía Técnica Judicial (PTJ) descubre una banda que cuenta con mecanismos tecnológicos para falsificar la nueva cédula y por la cual cobraba 400 balboas por cada documento. Las investigaciones señalan que esta red utilizaba un escáner de alta calidad, que les permitía imprimir la parte posterior de la cédula con todos los datos personales, lo que hace difícil determinar su alteración.
Unisys World Trade Inc. quedó pendiente de entregar 75 mil plásticos del millón de estos documentos que acordó confeccionar para el TE, según el contrato suscrito en 1997. El magistrado presidente del Tribunal Electoral, Eduardo Valdés Escoffery recordó que la empresa hizo una entrega de 35 mil de esos plásticos pendientes y la misma fue rechazada por el TE por defectuosos, procediendo a perforar e inutilizar las tarjetas base.
Explicó que los documentos defectuosos fueron devueltos perforados a Unisys World Trade Inc. para que se los entregara a su subsidiaria, Sergio Acosta S.A., y éstos a su vez a la fábrica Silcox en Estados Unidos.
Reveló que posteriormente Unisys World Trade Inc. recibe 30 mil plásticos que tenía numeración repetida por error de la fábrica. Según el magistrado, el error de la empresa fue que no comunicó al TE de la existencia de esos plásticos defectuosos y los retuvo desde septiembre de 2000 en una bodega de la empresa Colmar Logistic, ubicada en el parque industrial Costa del Este, donde varias personas tenían acceso, lo que da origen a una fuente del negocio ilícito.
El colombiano Oscar Alvarado, junto con los empleados de Unisys, Alex Martínez y Agustín Jaramillo, descubren la fuente para hacer un buen negocio ilícito, comentó el magistrado, quien agregó que cada plástico era vendido por un valor de B/90.00 En poder del colombiano Alvarado se descubren 500 plásticos y luego, tras un primer allanamiento al depósito de la empresa se recuperan 20 mil más.
De acuerdo con Valdés Escoffery, los 9,500 plásticos restantes fueron encontrados antier en un nuevo operativo realizado por las autoridades del Ministerio Público, quedando saldada la recuperación de los 30 mil plásticos defectuosos que estaban sin localizar y con la posibilidad de que fueran utilizados para suplantar la cédula de identidad personal de miles de panameños. Faltaron por entregar unos 45 mil plásticos, que se encuentran en poder de la empresa en Estados Unidos.
*Este trabajo fue realizado por Elizabeth Muñoz de Lao, Carlos Vargas y Yariela González.
Bueno, por lo menos el gobierno se llevó una máquina FAX, con carácter devolutivo me imagino, sin embargo, nadie va a devolver el HP-1430, ni investigar el caso de los "durodólares", ni del CEMIS, ni de la equiparación de Panama Ports, ni de los dos nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia....bla, bla, bla. Ya exaspera enumerar los mismos escándalos, pero su memoria no prescribirá. Hemos avanzado, la memoria de los panameños ya no es tan frágil.
222 Bueno, por lo menos el gobierno se llevó una máquina FAX, con carácter devolutivo me imagino, sin embargo, nadie va a devolver el HP-1430...
Tengo la esperanza de que mis escritos ayuden a contribuir en algo al mejoramiento de todo lo panameño. Por lo que no olvido lo de la Constituyente. Por ejemplo, creo que si se permite que se aumente el número de legisladores a lo mejor esa sea la gota que derrame la copa. Esto es sólo un decir porque, gracias a nuestro Dios, los panameños no somos violentos, de otra manera, ¿cuántas "revoluciones" hubiéramos experimentado? Me acuerdo que una buena amiga me dijo que somos mejor que nuestros hermanos latinoamericanos porque no nos estamos matando a cada rato. Dentro de lo precario de la situación, no estoy seguro que esto sirva de consuelo.
No puedo olvidar el problema actuarial del Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte de la CSS. Todos tenemos algún grado de culpa de que este problema sea una bola de un "match" de tenis que nunca termina. Igual pienso de los problemas de abastecimiento de agua a decenas de millares de panameños, principalmente pobres. Y qué decir de los tramos pendientes de ampliación en la carretera interamericana. Aclaro, estoy pensando en gastos de inversión para fortalecer la economía pero no dejo de creer que para ser un buen "econometrista" no hay que seguir a ciegas los lineamientos de las IFI"s y endeudarnos hasta las "guachas". Ahora la situación económica nos obliga a hacer estos gastos.
Como no quiero violencia, en ninguna forma, tengo que conformarme con el sistema democrático de elecciones no tan democráticas que tenemos. Por lo que me parece que estaría muy bien que el Consejo de Seguridad del Estado haga otra conferencia de prensa para anunciar que los comicios de 2004 van a ser transparentes, ¿recuerdan la palabra? Y esto es nada fácil: Plásticos de cédula fraudulentos, nepotismo portátil, clientelismo e inscripciones partidarias bloqueadas con su sal y pimienta. Y lo peor, una presidenta que veta selectivamente a aspirantes residenciales de su partido.
Bueno, quizás nuestro único consuelo será plagiar lo que sucedió en el estado de Florida en las pasadas elecciones del coloso. Se metieron todos los sectores del Estado hasta llegar a su Corte Suprema y para recontraremachar fue la Corte Suprema Federal la que decidió el resultado de los "votos". Aquí nos salvamos, tenemos un fiscal electoral que le zumba el mango. Igual digo del Tribunal Electoral. Chuleta, y qué de todos los partiduchos políticos que se denominan democráticos y se tiran piedras a diestra y siniestra. Ni hablar de nuestra Corte Suprema de Justicia.
No soy maleante político, pero exhorto públicamente a la presidenta Mireya Moscoso que sea ella la que lidere la redacción y aprobación de una nueva constitución. ¡Qué pena! Ahora recuerdo que dicen que ella sólo le hace caso a un puñado de maleantes políticos y yo no me voy a unir a éstos. Aunque quisiera hacerlo, lo más probable es que las inscripciones estén bloqueadas.
Dicho contrato se finiquita luego de addendas y saldos de pagos que tenía el TE con la empresa en el año 2002 y el mismo termina por una suma superior a los B/.14 millones.
El TE realiza una nueva convocatoria de licitación pública internacional 02-2002, para la selección de contratistas para el suministro de dos millones de plásticos e insumos con la finalidad de fabricar las cédulas de identidad personal.
Mediante los documentos de la Sala de Acuerdos 23 de 3 de junio de 2002 y la Sala de Acuerdos 26 de 17 de junio de 2002, el TE declara desierto los actos de convocatoria de licitación pública internacional 02-2002.
El TE solicita al Consejo de Gabinete autorización para la contratación directa de Unisys de Centroamérica , S.A. para el suministro de plásticos e insumos por la suma de B/.2.400.639.35.
Mediante la Resolución de Gabinete 57 de 10 de julio de 2002, con fundamento en el artículo 55 numeral 2 de la Ley 56 de 27 de diciembre de 1995, el Consejo de Gabinete autorizó al TE realizar contratación directa con Unisys de Centroamérica S.A.
Luego de negociaciones entre ambas partes, el 10 de julio de 2002 Unisys de Centroamérica S.A. accede a realizar un descuento del 3% del valor de la oferta inicial, obteniéndose un precio final por la suma de B/.2.328.620.20.
El Consejo Económico Nacional (CENA), en sesión del 14 de agosto de 2002, por votación unánime emite voto favorable al contrato entre Unisys de Centroamérica S.A. con el TE por el monto señalado anteriormente.
El Consejo de Gabinete emite concepto favorable al referido contrato y, además, el mismo es refrendado por la Contraloría General de la República en octubre de 2002.
El contrato a cuatro años, incluye cuatro pagos anuales a Unisys de Centroamérica S.A.. El primer desembolso era por la suma de B/.654.424.42.
La carta de crédito para el primer pago estaba pendiente de ser refrendada por la Contraloría General de la República, cuando ocurre el escándalo de la pérdida de 30 mil plásticos que estaban pendientes de entrega por Unisys World Trade Inc., como parte del primer contrato de octubre de 1997.
El 25 de noviembre de 2002, por incumplimiento y la falta de garantía demostrada en la custodia de materiales sensitivos, el contralor Alvin Weeden decide no refrendar la carta de garantía y solicita al TE que resuelva administrativamente el contrato con Unisys de Centroamérica S.A..
Independientemente de que Unisys de Centroamérica S.A, es otra persona jurídica, diferente a la que incumplió el primer contrato, la ley de contratación pública de Panamá la identifica como un solo grupo que negocia con el Estado (Unisys) por lo que se decide resolver el contrato. Unisys de Centroamérica S.A. es otra filial del grupo Unisys y junto con Unisys World Trade Inc, son empresas del consorcio, cuya sede está en Filadelfia, Estados Unidos.
Todavía está fresca en la memoria de los panameños, la época en que narcotraficantes como Pablo Escobar Gaviria y Gilberto Rodríguez Orejuela, lograron obtener cédulas de Panamá, mediante la venta de la nacionalidad que se dio durante la dictadura militar.
En las elecciones de 1989 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en visita realizada a Panamá, recibió denuncias en relación con la falsificación de unas cien mil cédulas de electores para favorecer a los partidos políticos que apoyaban la dictadura.
La creación de esas cien mil cédulas conllevó a un padrón electoral donde la cantidad de personas que votaban por primera vez, era mucho mayor a las que realmente deberían existir en el registro electoral, observó en ese entonces la Comisión.
Años después, en democracia, la falsificación del documento ha ocurrido, pero no con intenciones de fraude electoral, reconocen las autoridades del TE. En 1991, las autoridades panameñas descubren una red internacional por medio del cual se falsificaba la cédula de identidad panameña y descubren más de 58 mil pasaportes falsificados, expedidos por la administración anterior.
Después que se confecciona el documento digitalizado, los intentos por falsificarlo continuaron. En diciembre de 2001, la Policía Técnica Judicial (PTJ) descubre una banda que cuenta con mecanismos tecnológicos para falsificar la nueva cédula y por la cual cobraba 400 balboas por cada documento. Las investigaciones señalan que esta red utilizaba un escáner de alta calidad, que les permitía imprimir la parte posterior de la cédula con todos los datos personales, lo que hace difícil determinar su alteración.
Unisys World Trade Inc. quedó pendiente de entregar 75 mil plásticos del millón de estos documentos que acordó confeccionar para el TE, según el contrato suscrito en 1997. El magistrado presidente del Tribunal Electoral, Eduardo Valdés Escoffery recordó que la empresa hizo una entrega de 35 mil de esos plásticos pendientes y la misma fue rechazada por el TE por defectuosos, procediendo a perforar e inutilizar las tarjetas base.
Explicó que los documentos defectuosos fueron devueltos perforados a Unisys World Trade Inc. para que se los entregara a su subsidiaria, Sergio Acosta S.A., y éstos a su vez a la fábrica Silcox en Estados Unidos.
Reveló que posteriormente Unisys World Trade Inc. recibe 30 mil plásticos que tenía numeración repetida por error de la fábrica. Según el magistrado, el error de la empresa fue que no comunicó al TE de la existencia de esos plásticos defectuosos y los retuvo desde septiembre de 2000 en una bodega de la empresa Colmar Logistic, ubicada en el parque industrial Costa del Este, donde varias personas tenían acceso, lo que da origen a una fuente del negocio ilícito.
El colombiano Oscar Alvarado, junto con los empleados de Unisys, Alex Martínez y Agustín Jaramillo, descubren la fuente para hacer un buen negocio ilícito, comentó el magistrado, quien agregó que cada plástico era vendido por un valor de B/90.00 En poder del colombiano Alvarado se descubren 500 plásticos y luego, tras un primer allanamiento al depósito de la empresa se recuperan 20 mil más.
De acuerdo con Valdés Escoffery, los 9,500 plásticos restantes fueron encontrados antier en un nuevo operativo realizado por las autoridades del Ministerio Público, quedando saldada la recuperación de los 30 mil plásticos defectuosos que estaban sin localizar y con la posibilidad de que fueran utilizados para suplantar la cédula de identidad personal de miles de panameños. Faltaron por entregar unos 45 mil plásticos, que se encuentran en poder de la empresa en Estados Unidos.
*Este trabajo fue realizado por Elizabeth Muñoz de Lao, Carlos Vargas y Yariela González.