Pionero del racismo chileno
Sin proponérselo, el señor que todos hemos visto en los medios periodísticos y televisivos, de la noche a la mañana se convirtió en el pionero del racismo chileno en Panamá y, posiblemente, en Latinoamérica. Los chilenos siempre han sido bien recibidos y queridos en nuestro país donde se les considera gente muy decente, educada y trabajadora, con una cultura acrisolada y una impecable educación.
En los inicios de la República llegaron muchos profesores chilenos que contribuyeron al avance y desarrollo de la educación nacional, tanto en las ciudades de Panamá y Colón, como en el interior del país. En los años 70, llegaron miles de ellos por intercesión del gobierno panameño, sobre todo por la iniciativa y preocupación de Omar Torrijos, pues Chile vivía momentos muy cruciales de su historia. Ellos nos enseñaron el valor de trabajar unidos fuera de su país de origen manteniendo siempre la unidad familiar. Ha sido una acción muy deleznable la del citado señor que dice que "no conocía a Saladino". Atentamente,