Piquera de la discordia
Las disputas por la salida o no de la piquera de autobuses de Los Andes No. 2, lejos de acabar se mantienen. Por un lado, el cura de la iglesia aledaña a la piquera ha mostrado su disconformidad con los transportistas y con las autoridades; mientras que los dirigentes aseguran no tener problemas con nadie.
Como si fuera poco, hasta los moradores de la comunidad están enfrentados, pues existen dos grupos: los que apoyan la permanencia de la piquera y los que solicitan su inmediata salida.
Sin embargo, a pesar de la cantidad de conversaciones y reuniones de las partes, donde se ha involucrado a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y a la Comisión de Transporte de la Asamblea Legislativa, aún no se vislumbra solución al conflicto.
La mencionada piquera de bus cuenta con cerca de 50 certificados de operaciones de los cuales unos 40 están activos, en un reducido espacio donde a lo mucho pueden maniobrar 10 autobuses.
Sofía Vásquez reside en esta comunidad desde hace más de 20 años y es una de las personas que se oponen al traslado de la piquera.
"Esta piquera ha prestado el servicio por 24 años y no puede ser que una persona recién llegada, de buenas a primeras pida la salida de donde se encuentra", añadió.
Dijo que al sacerdote lo apoyan unas cuantas personas que no representan a las más de 20 mil que moran en esa comunidad.
El padre Leonel Méndez, de la Iglesia María Reyna de la Paz, ubicada a pocos metros de la piquera de buses, manifestó que una de las funciones de la Iglesia es mantener la dignidad de las personas.
El párroco, quien aseguró tener menos de un año de estar en la iglesia, detalló que se sorprendió al ver que algunos conductores de buses estacionaban sus vehículos en un terreno propiedad de la iglesia ubicado en la parte posterior de ésta, sin consentimiento alguno.
"Además me utilizaban el agua y como si fuera poco, se creían dueños del terreno", dijo.
Según el sacerdote, quien es egresado del Artes y Oficios, un grupo considerable de residentes de las inmediaciones de la parroquia se le acercó informándoles de las irregularidades que se cometían en la piquera, tales como realizar necesidades fisiológicas en la acera, libar, vociferar obscenidades e irrespeto a los transeúntes, entre otras.
"Lo más preocupante es que la parada se encuentra a pocos metros del IPTC Nicolás del Rosario, donde los estudiantes ven y escuchan todas estas irregularidades", reveló el cura.
Según el padre, han conversado en varias oportunidades con diferentes autoridades, a fin de buscarle una solución al problema, pero luego de tantas conversaciones la situación persiste.
"Nunca han hecho las gestiones para conseguir un terreno y acabar con el conflicto, sin embargo, sólo se la pasan solicitando plazos a la ATTT y el dilema se ha extendido", indicó.
Agregó que los buses son propiedad privada y no tienen por qué estar en la vía pública como sucede en Los Andes No. 2, donde la piquera se improvisó sobre la servidumbre y allí han permanecido durante años.
"Quienes se oponen a la salida de la piquera del lugar se han dado a la tarea de difamarme diciendo que tomo licor en la calle, me han acusado de comunista, de ser propietario de una línea de buses", acusaciones todas falsas aseguró.
Según el sacerdote, el pasado lunes en horas de la tarde, una dama se le acercó e intentó tirarle ácido, por lo que se vio en la necesidad de buscar un abogado para interponer una denuncia sobre este hecho.
Acerca de las últimas reuniones realizadas en la ATTT, el padre manifestó que no asistió porque existe un doble discurso de parte de los directivos de esta entidad.
"Por parte del director de la ATTT, Pablo Quintero Luna hay un doble discurso y no me vuelvo a reunir más ni con los directivos de la piquera ni con la ATTT", enfatizó Méndez.
El párroco dijo que lo han amenazado de muerte, pero seguirá en esta lucha que a su juicio es en beneficio de la comunidad.
Sobre estos señalamientos, el secretario del Comité de Orden y Disciplina de la Piquera de Los Andes No. 2, Jacinto Thomas señaló que no existe problema alguno ni con la iglesia ni con el cura párroco.
Sostuvo que los más interesados en buscar un terreno para salir de donde actualmente operan son los propios dirigentes y conductores.
Según Thomas, los transportistas están anuentes a que se tienen que ir, pero lo que no pueden permitir es que los obliguen a salir sin tener un lugar alterno.
Con relación a quién le corresponde buscar el nuevo espacio para instalar la piquera, Thomas dijo que a todos, a pesar que la concesionaria de buses de Los Andes No. 2, es privada.
Según el dirigente, la discrepancia real existe entre los usuarios, pues hay dos grupos: los que apoyan la salida de la piquera y los que se oponen a esa medida.
"Nosotros queremos dejar algo bien claro y es que la ciudadanía sepa que no tenemos ninguna discrepancia ni con el padre, ni la iglesia y menos con la comunidad", reiteró.
Mientras tanto, estudian la posibilidad de instalarse en un terreno ubicado en las inmediaciones de donde está la regional del Ministerio de Obras Públicas (MOP), que según les han informado, es de propiedad del Banco Hipotecario Nacional.
Negó que allegados a la piquera realicen sus necesidades fisiológicas en la acera, pues para ello cuentan con dos servicios sanitarios y quien sea sorprendido violando las normas de la piquera será sancionado.
Cabe señalar que de la ATTT informan que se ha extendido una prórroga de 30 días a los dirigentes de la piquera para que busquen otro sitio, pues del lugar que ocupan se tienen que ir, porque están operando sobre servidumbre y según las normas establecidas, las concesionarias deben tener un espacio propio para operar.
Como si fuera poco, hasta los moradores de la comunidad están enfrentados, pues existen dos grupos: los que apoyan la permanencia de la piquera y los que solicitan su inmediata salida.
Sin embargo, a pesar de la cantidad de conversaciones y reuniones de las partes, donde se ha involucrado a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y a la Comisión de Transporte de la Asamblea Legislativa, aún no se vislumbra solución al conflicto.
La mencionada piquera de bus cuenta con cerca de 50 certificados de operaciones de los cuales unos 40 están activos, en un reducido espacio donde a lo mucho pueden maniobrar 10 autobuses.
Sofía Vásquez reside en esta comunidad desde hace más de 20 años y es una de las personas que se oponen al traslado de la piquera.
"Esta piquera ha prestado el servicio por 24 años y no puede ser que una persona recién llegada, de buenas a primeras pida la salida de donde se encuentra", añadió.
Dijo que al sacerdote lo apoyan unas cuantas personas que no representan a las más de 20 mil que moran en esa comunidad.
El padre Leonel Méndez, de la Iglesia María Reyna de la Paz, ubicada a pocos metros de la piquera de buses, manifestó que una de las funciones de la Iglesia es mantener la dignidad de las personas.
El párroco, quien aseguró tener menos de un año de estar en la iglesia, detalló que se sorprendió al ver que algunos conductores de buses estacionaban sus vehículos en un terreno propiedad de la iglesia ubicado en la parte posterior de ésta, sin consentimiento alguno.
"Además me utilizaban el agua y como si fuera poco, se creían dueños del terreno", dijo.
Según el sacerdote, quien es egresado del Artes y Oficios, un grupo considerable de residentes de las inmediaciones de la parroquia se le acercó informándoles de las irregularidades que se cometían en la piquera, tales como realizar necesidades fisiológicas en la acera, libar, vociferar obscenidades e irrespeto a los transeúntes, entre otras.
"Lo más preocupante es que la parada se encuentra a pocos metros del IPTC Nicolás del Rosario, donde los estudiantes ven y escuchan todas estas irregularidades", reveló el cura.
Según el padre, han conversado en varias oportunidades con diferentes autoridades, a fin de buscarle una solución al problema, pero luego de tantas conversaciones la situación persiste.
"Nunca han hecho las gestiones para conseguir un terreno y acabar con el conflicto, sin embargo, sólo se la pasan solicitando plazos a la ATTT y el dilema se ha extendido", indicó.
Agregó que los buses son propiedad privada y no tienen por qué estar en la vía pública como sucede en Los Andes No. 2, donde la piquera se improvisó sobre la servidumbre y allí han permanecido durante años.
"Quienes se oponen a la salida de la piquera del lugar se han dado a la tarea de difamarme diciendo que tomo licor en la calle, me han acusado de comunista, de ser propietario de una línea de buses", acusaciones todas falsas aseguró.
Según el sacerdote, el pasado lunes en horas de la tarde, una dama se le acercó e intentó tirarle ácido, por lo que se vio en la necesidad de buscar un abogado para interponer una denuncia sobre este hecho.
Acerca de las últimas reuniones realizadas en la ATTT, el padre manifestó que no asistió porque existe un doble discurso de parte de los directivos de esta entidad.
"Por parte del director de la ATTT, Pablo Quintero Luna hay un doble discurso y no me vuelvo a reunir más ni con los directivos de la piquera ni con la ATTT", enfatizó Méndez.
El párroco dijo que lo han amenazado de muerte, pero seguirá en esta lucha que a su juicio es en beneficio de la comunidad.
Sobre estos señalamientos, el secretario del Comité de Orden y Disciplina de la Piquera de Los Andes No. 2, Jacinto Thomas señaló que no existe problema alguno ni con la iglesia ni con el cura párroco.
Sostuvo que los más interesados en buscar un terreno para salir de donde actualmente operan son los propios dirigentes y conductores.
Según Thomas, los transportistas están anuentes a que se tienen que ir, pero lo que no pueden permitir es que los obliguen a salir sin tener un lugar alterno.
Con relación a quién le corresponde buscar el nuevo espacio para instalar la piquera, Thomas dijo que a todos, a pesar que la concesionaria de buses de Los Andes No. 2, es privada.
Según el dirigente, la discrepancia real existe entre los usuarios, pues hay dos grupos: los que apoyan la salida de la piquera y los que se oponen a esa medida.
"Nosotros queremos dejar algo bien claro y es que la ciudadanía sepa que no tenemos ninguna discrepancia ni con el padre, ni la iglesia y menos con la comunidad", reiteró.
Mientras tanto, estudian la posibilidad de instalarse en un terreno ubicado en las inmediaciones de donde está la regional del Ministerio de Obras Públicas (MOP), que según les han informado, es de propiedad del Banco Hipotecario Nacional.
Negó que allegados a la piquera realicen sus necesidades fisiológicas en la acera, pues para ello cuentan con dos servicios sanitarios y quien sea sorprendido violando las normas de la piquera será sancionado.
Cabe señalar que de la ATTT informan que se ha extendido una prórroga de 30 días a los dirigentes de la piquera para que busquen otro sitio, pues del lugar que ocupan se tienen que ir, porque están operando sobre servidumbre y según las normas establecidas, las concesionarias deben tener un espacio propio para operar.