Piqueras de buses, malolientes y deplorables
La mayoría de las piqueras de autobuses de las diferentes rutas de los distritos de Panamá y San Miguelito se encuentran en estado deplorable y no cumplen con las medidas y facilidades que se le debe brindar a los usuarios y a los propios profesionales del servicio colectivo.
En un recorrido efectuado por El Panamá América por algunas de estas piqueras, se pudo comprobar que muchas tienen un baño en pésimas condiciones, olores desagradables que se mezclan con los de la comida que se preparan en sus fondas, así como una gran cantidad de basura y de indigentes que merodean estos sitios.
Algunos de los usuarios de este sistema de transporte que abordan el bús en la piquera, coinciden que el servicio dista mucho de ser aceptable.
Norma Castro, residente en el sector de Los Andes No. 2, manifestó que el servicio que en esa zona es regular. Reconoció que hay conductores respetuosos y otros groseros que no tienen el mínimo respeto hacia el usuario.
Con relación al estado de la piquera de esta línea, señaló que los olores desagradable que se perciben, es lo que más afecta a los usuarios. "El problema es que hay conductores y personas ajenas a la piquera que realizan sus necesidades fisiológicas en el lugar y nadie les dice nada", agregó.
Cuando llueve nos embarramos los zapatos de lodo, porque no hay un piso donde podamos abordar el bus, solo la calle principal de ese sector.
No obstante, reconoció que hay dirigentes en esa piquera que tratan de poner orden, pero es prácticamente imposible.
Cabe señalar, que a esta piquera la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) le dio un plazo para que buscaran un lugar que tuviera las condiciones necesarias para atender a sus usuarios, sin embargo, el perioso otorgado venció y la concesionaria trabaja en el mismo lugar.
El secretario del Comité de Orden y Disciplina de la Piquera de Los Andes No. 2, Jacinto Thomas, ha señalado en diversas oportunidades, que quien sea sorprendido realizando algún acto inmoral en el lugar, será sancionado con lo que establece el reglamento interno de la piquera.
La piquera de autobuses de Los Andes cuenta con cerca de 50 vehículos, de los cuales unos 40 están activos, en un reducido espacio.
Otra de las piqueras recorridas fue la de Tocumen, ubicada en el sector conocido como La Siesta. En un reportaje anterior efectuado por esta sección, se pudo observar que esta piquera no presentaba las mejores condiciones para el servicio que brinda.
En el piso de este punto de partida se observó carrizos de supuesta cocaína vacíos y según algunos residentes del lugar en horas de la noche no falta uno que otro acto inmoral.
No obstante, en este nuevo recorrido se observó que el lugar está en mejores condiciones que antes, sin embargo, las quejas por parte de los usuarios continúan.
Una de las denunciantes, que por razones de seguridad optó por no revelar su nombre, dijo que apenas llega la noche, se pueden ver todas las irregularidades que ocurren en la piquera.
"De noche esto parece de todo, menos un sector donde residen personas; aquí no todos somos delincuentes, drogadictos o matones. Aquí también hay gente trabajadora y decente", dijo.
Reconoció que en la piquera hay buenas unidades que prestan un buen servicio, pero lastimosamente los malos conductores parecieran que son los que hacen la diferencia.
Por su parte, conductores de esta piquera señalan que el hecho de encontrar carrizos de cocaína en el piso no significa que ésta fue consumida por los conductores.
"Aquí viene mucha gente todos los días y cualquiera puede dejar eso en el piso. Ahora con eso no te digo que en esta piquera todos son santos, porque como en todas partes, hay gente mala y buena", dijeron.
En un recorrido efectuado por El Panamá América por algunas de estas piqueras, se pudo comprobar que muchas tienen un baño en pésimas condiciones, olores desagradables que se mezclan con los de la comida que se preparan en sus fondas, así como una gran cantidad de basura y de indigentes que merodean estos sitios.
Algunos de los usuarios de este sistema de transporte que abordan el bús en la piquera, coinciden que el servicio dista mucho de ser aceptable.
Norma Castro, residente en el sector de Los Andes No. 2, manifestó que el servicio que en esa zona es regular. Reconoció que hay conductores respetuosos y otros groseros que no tienen el mínimo respeto hacia el usuario.
Con relación al estado de la piquera de esta línea, señaló que los olores desagradable que se perciben, es lo que más afecta a los usuarios. "El problema es que hay conductores y personas ajenas a la piquera que realizan sus necesidades fisiológicas en el lugar y nadie les dice nada", agregó.
Cuando llueve nos embarramos los zapatos de lodo, porque no hay un piso donde podamos abordar el bus, solo la calle principal de ese sector.
No obstante, reconoció que hay dirigentes en esa piquera que tratan de poner orden, pero es prácticamente imposible.
Cabe señalar, que a esta piquera la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) le dio un plazo para que buscaran un lugar que tuviera las condiciones necesarias para atender a sus usuarios, sin embargo, el perioso otorgado venció y la concesionaria trabaja en el mismo lugar.
El secretario del Comité de Orden y Disciplina de la Piquera de Los Andes No. 2, Jacinto Thomas, ha señalado en diversas oportunidades, que quien sea sorprendido realizando algún acto inmoral en el lugar, será sancionado con lo que establece el reglamento interno de la piquera.
La piquera de autobuses de Los Andes cuenta con cerca de 50 vehículos, de los cuales unos 40 están activos, en un reducido espacio.
Otra de las piqueras recorridas fue la de Tocumen, ubicada en el sector conocido como La Siesta. En un reportaje anterior efectuado por esta sección, se pudo observar que esta piquera no presentaba las mejores condiciones para el servicio que brinda.
En el piso de este punto de partida se observó carrizos de supuesta cocaína vacíos y según algunos residentes del lugar en horas de la noche no falta uno que otro acto inmoral.
No obstante, en este nuevo recorrido se observó que el lugar está en mejores condiciones que antes, sin embargo, las quejas por parte de los usuarios continúan.
Una de las denunciantes, que por razones de seguridad optó por no revelar su nombre, dijo que apenas llega la noche, se pueden ver todas las irregularidades que ocurren en la piquera.
"De noche esto parece de todo, menos un sector donde residen personas; aquí no todos somos delincuentes, drogadictos o matones. Aquí también hay gente trabajadora y decente", dijo.
Reconoció que en la piquera hay buenas unidades que prestan un buen servicio, pero lastimosamente los malos conductores parecieran que son los que hacen la diferencia.
Por su parte, conductores de esta piquera señalan que el hecho de encontrar carrizos de cocaína en el piso no significa que ésta fue consumida por los conductores.
"Aquí viene mucha gente todos los días y cualquiera puede dejar eso en el piso. Ahora con eso no te digo que en esta piquera todos son santos, porque como en todas partes, hay gente mala y buena", dijeron.