Piratas tampoco
El abuso por parte de una gran cantidad de conductores de taxis a quienes no hay quién los frene, es ya insoportable, según las denuncias que a diario recibimos.
Taxistas hay, y lo reconocemos, que son honestos, caballerosos y respetuosos a carta cabal y no merecen que se tenga mala opinión de ellos por la conducta de la gran cantidad de sus colegas que actúan como verdaderos piratas, y dejan mal a nuestro país ante propios y extraños.
Ahora se ha desatado una censurable codicia entre los del gremio, que se hace indispensable que la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre no sólo castigue a los tramposos y patanes, sino que haga público el castigo y la razón del mismo, además de llevar un bien organizado archivo de los penados para que, en casos de reincidencia, se les cancele la licencia de manejar.
A grandes males, grades remedios, según reza un sabio dicho popular.