Plan piloto para la Normal
De la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena nos hemos ocupado en al menos una docena de editoriales en los últimos diez años. Hemos abogado por retornarla al papel que tuvo en tiempos de su fundador, que lleva su nombre. Hace 70 años, con una educación nacional por los suelos y un analfabetismo que pasaba del 90%, el presidente Arosemena tuvo la sabia visión y decisión de construirla con dimensiones descomunales para su tiempo, incluso para hoy, para que fuera la cantera que forjara los maestros del futuro. Hablamos de 1936.
Fue una decisión revolucionaria y audaz, insuperada hasta nuestros días. Erigir en un pequeño pueblo del interior, aquella mole, que ocupa cuatro cuadras de edificaciones, donde operan bibliotecas, salones de enseñanza y estudio, laboratorios, alojamiento, comedores, gimnasio, iglesia, campos de juego y estacionamientos, es hoy impensable, aun contando con muchos más recursos. Ninguna otra escuela, pública o particular del país, cuenta con tanta infraestructura.
Arosemena la ubicó estratégicamente donde más se necesitaba, en el interior de la República, donde más carencias educativas se padecía, en un sitio equidistante de todas las provincias. Obviamente, la ciudad capital lo resintió porque hubo que cerrar una escuela normal que operaba en ella. Pero se hizo para bien. Además, la dotó del mejor instrumental de enseñanza de la época. ¿Cuántas escuelas se inauguran hoy, siendo meros cascarones vacíos, sin bancas, sin laboratorios, sin nada? Y no sólo eso, la dotó del mejor cuerpo docente del país, debiendo importar gran parte de su profesorado desde el extranjero. Incluso, su primer director fue chileno, cuyo país ofrecía la mejor educación de América.
Por eso, nos complace que el ministro Cañizales haya anunciado que convertirá a la Normal de Santiago en escuela piloto para formar un ejército de maestros especializados en la enseñanza del idioma inglés. No de otro modo se puede enfrentar el desafío de cumplir con la ley que hace obligatoria la enseñanza de esa lengua. El inglés es el primer paso, indispensable, para entrar al mundo globalizado de nuestros días. Pero deseamos más, mucho más. Queremos ver a la Normal otra vez convertida en forjadora de una nueva generación de maestros, con la mayor capacitación de todos los tiempos, empezando por la enseñanza parvularia, para que forje la nueva generación de panameños del siglo 21. Hagamos, pues, que ella imparta también a sus egresados, la mejor educación universitaria en docencia de nivel preescolar a media. Ella es nuestra Salamanca de la educación nacional.
Aparicio dijo que se espera alcanzar un acuerdo histórico por el Canal, incluso mejor que el logrado por otros países con sus instituciones.
La ceremonia inaugural está en la agenda de Rob Portman, Representante Comercial de EU.
Para EU, uno de los asuntos más espinosos es la apertura de su mercado al azúcar de Panamá, por el poder político de los productores en Florida, Luisiana y otros Estados. Las negociaciones se iniciaron el 26 de abril de 2004.
Fue una decisión revolucionaria y audaz, insuperada hasta nuestros días. Erigir en un pequeño pueblo del interior, aquella mole, que ocupa cuatro cuadras de edificaciones, donde operan bibliotecas, salones de enseñanza y estudio, laboratorios, alojamiento, comedores, gimnasio, iglesia, campos de juego y estacionamientos, es hoy impensable, aun contando con muchos más recursos. Ninguna otra escuela, pública o particular del país, cuenta con tanta infraestructura.
Arosemena la ubicó estratégicamente donde más se necesitaba, en el interior de la República, donde más carencias educativas se padecía, en un sitio equidistante de todas las provincias. Obviamente, la ciudad capital lo resintió porque hubo que cerrar una escuela normal que operaba en ella. Pero se hizo para bien. Además, la dotó del mejor instrumental de enseñanza de la época. ¿Cuántas escuelas se inauguran hoy, siendo meros cascarones vacíos, sin bancas, sin laboratorios, sin nada? Y no sólo eso, la dotó del mejor cuerpo docente del país, debiendo importar gran parte de su profesorado desde el extranjero. Incluso, su primer director fue chileno, cuyo país ofrecía la mejor educación de América.
Por eso, nos complace que el ministro Cañizales haya anunciado que convertirá a la Normal de Santiago en escuela piloto para formar un ejército de maestros especializados en la enseñanza del idioma inglés. No de otro modo se puede enfrentar el desafío de cumplir con la ley que hace obligatoria la enseñanza de esa lengua. El inglés es el primer paso, indispensable, para entrar al mundo globalizado de nuestros días. Pero deseamos más, mucho más. Queremos ver a la Normal otra vez convertida en forjadora de una nueva generación de maestros, con la mayor capacitación de todos los tiempos, empezando por la enseñanza parvularia, para que forje la nueva generación de panameños del siglo 21. Hagamos, pues, que ella imparta también a sus egresados, la mejor educación universitaria en docencia de nivel preescolar a media. Ella es nuestra Salamanca de la educación nacional.
Aparicio dijo que se espera alcanzar un acuerdo histórico por el Canal, incluso mejor que el logrado por otros países con sus instituciones.
La ceremonia inaugural está en la agenda de Rob Portman, Representante Comercial de EU.
Para EU, uno de los asuntos más espinosos es la apertura de su mercado al azúcar de Panamá, por el poder político de los productores en Florida, Luisiana y otros Estados. Las negociaciones se iniciaron el 26 de abril de 2004.