Planificación familiar internacional su agenda antivida
De acuerdo a la organización "Human Life International", varias naciones de Europa y América tienen hoy día futuros inciertos por su tasa de nacimiento "noreproductiva". Países desarrollados como Alemania llenan anualmente más ataúdes que cunas por la poca resistencia al aborto y programas antivida.
Expertos demográficos han advertido que un país necesita tener 2.2 hijos por familia para tener una tasa reproductiva de nacimientos o de reemplazo, o sea, tantas personas naciendo como muriendo. En América la tasa anual reproductiva es de 2.1 hijos por familia. Hay 79 naciones a nivel mundial (40% de la humanidad) que tienen tasas de nacimientos noreproductivas. En Austria, por ejemplo, la tasa es menor a 1.4 hijos por familia. En pocas palabras, tendremos muy pronto una población envejeciente en el mundo si no enfrentamos la agenda de grupos disidentes católicos, los grupos feministas u otros que con su énfasis en el infanticidio por la legalización del aborto, la esterilización, la ingeniería genética, la clonación y últimamente con la eutanasia por lo cual ya han comenzado a ablandarnos sus propulsores con su "ingeniería verbal".
Estamos frente a una gran conspiración que con su dogma "Nueva Era" intenta convencernos de que Dios está en cada humano y que somos la fuente misma de lo sagrado.
Una de las precursoras modernas de esta doctrina que intenta reconstruir hasta la misa y cambiar las sagradas liturgias es la feminista Dianne Neu, fundadora del grupo de la nueva era "WATER" Women"s Alliance For Theology, Ethics, & Ritual. Neu ha razonado que la misa en su forma actual no llena las expectativas de la gente. Su solución: Crear un sistema de "liturgias feministas" que destruirá el "patriarchismo" transfiriendo poder del hombre a la mujer.
La meta de estas liturgias es darle poder a los grupos "víctimas" que creen que la iglesia los ha oprimido o excluido a través de la historia. Estos incluyen a las mujeres, los homosexuales, lesbianas o cualquier "grupo diferente". Las sagradas escrituras, indica Neu, ha desairado a Haggar simplemente porque ella tenía tez oscura; igual fue desdeñada Eva en las escrituras.
Las doctrinas esbozadas por Neu, como por la académica Esther Katz, custodia de los libros de su mentora feminista Margaret Sanger, autora de "La tiranía de los sacerdotes y obispos católicos", donde nos dicen que la iglesia católica romana es "de todos los grupos reaccionarios en el país.. la más perniciosa políticamente y la más grande amenaza a cualquier movimiento progresista".
"Catholics For A Free Choice" es otra organización católica rebelde que ha creado liturgias para que las mujeres se sientan bien sobre su decisión de abortar su bebé. Se crearon "liturgias curativas" para la violación, incesto, violencia doméstica, SIDA y otros traumas como el divorcio. Pero los disidentes organizados saben que no pueden destruir a la iglesia desde afuera, luego, como comejenes, están carcomiendo su estructura; saben que la forma más efectiva de atacar la universalidad de la iglesia es alterando la misa más allá de su reconocimiento, destruyendo su naturaleza sacramental.
Todo católico que ama a Cristo, su iglesia y la misa sagrada, tiene la obligación de oponerse a esta profanación. De tomar una clara postura, sin ambigüedades en defensa de los principios morales católicos, porque estos grupos globales antivida y antiiglesia han puesto su mira en los países en vías de desarrollo con sus programas de control de la población que intentan destruir todo lo bello del amor humano, la relación marital y la vida familiar tradicional.
Expertos demográficos han advertido que un país necesita tener 2.2 hijos por familia para tener una tasa reproductiva de nacimientos o de reemplazo, o sea, tantas personas naciendo como muriendo. En América la tasa anual reproductiva es de 2.1 hijos por familia. Hay 79 naciones a nivel mundial (40% de la humanidad) que tienen tasas de nacimientos noreproductivas. En Austria, por ejemplo, la tasa es menor a 1.4 hijos por familia. En pocas palabras, tendremos muy pronto una población envejeciente en el mundo si no enfrentamos la agenda de grupos disidentes católicos, los grupos feministas u otros que con su énfasis en el infanticidio por la legalización del aborto, la esterilización, la ingeniería genética, la clonación y últimamente con la eutanasia por lo cual ya han comenzado a ablandarnos sus propulsores con su "ingeniería verbal".
Estamos frente a una gran conspiración que con su dogma "Nueva Era" intenta convencernos de que Dios está en cada humano y que somos la fuente misma de lo sagrado.
Una de las precursoras modernas de esta doctrina que intenta reconstruir hasta la misa y cambiar las sagradas liturgias es la feminista Dianne Neu, fundadora del grupo de la nueva era "WATER" Women"s Alliance For Theology, Ethics, & Ritual. Neu ha razonado que la misa en su forma actual no llena las expectativas de la gente. Su solución: Crear un sistema de "liturgias feministas" que destruirá el "patriarchismo" transfiriendo poder del hombre a la mujer.
La meta de estas liturgias es darle poder a los grupos "víctimas" que creen que la iglesia los ha oprimido o excluido a través de la historia. Estos incluyen a las mujeres, los homosexuales, lesbianas o cualquier "grupo diferente". Las sagradas escrituras, indica Neu, ha desairado a Haggar simplemente porque ella tenía tez oscura; igual fue desdeñada Eva en las escrituras.
Las doctrinas esbozadas por Neu, como por la académica Esther Katz, custodia de los libros de su mentora feminista Margaret Sanger, autora de "La tiranía de los sacerdotes y obispos católicos", donde nos dicen que la iglesia católica romana es "de todos los grupos reaccionarios en el país.. la más perniciosa políticamente y la más grande amenaza a cualquier movimiento progresista".
"Catholics For A Free Choice" es otra organización católica rebelde que ha creado liturgias para que las mujeres se sientan bien sobre su decisión de abortar su bebé. Se crearon "liturgias curativas" para la violación, incesto, violencia doméstica, SIDA y otros traumas como el divorcio. Pero los disidentes organizados saben que no pueden destruir a la iglesia desde afuera, luego, como comejenes, están carcomiendo su estructura; saben que la forma más efectiva de atacar la universalidad de la iglesia es alterando la misa más allá de su reconocimiento, destruyendo su naturaleza sacramental.
Todo católico que ama a Cristo, su iglesia y la misa sagrada, tiene la obligación de oponerse a esta profanación. De tomar una clara postura, sin ambigüedades en defensa de los principios morales católicos, porque estos grupos globales antivida y antiiglesia han puesto su mira en los países en vías de desarrollo con sus programas de control de la población que intentan destruir todo lo bello del amor humano, la relación marital y la vida familiar tradicional.