Planificando la educación
TODO esfuerzo dirigido al mejoramiento integral del sistema educativo panameño, ha de contribuir, de manera eficaz, a la estructuración de una sociedad rica en valores y con plena capacidad para generar el progreso en base a los recursos humanos, naturales e institucionales que posee.
Enhorabuena el Ministerio de Educación ha anunciado el Plan Estratégico para el 2004-2009 en donde se destaca la modernización y calidad de la enseñanza, la equidad en las oportunidades y la eficiencia en la administración escolar. Sin lugar a dudas, son aspectos de gran trascendencia cuya realización demanda el respaldo de toda la comunidad nacional a fin de alcanzar el éxito.
La educación en Panamá compete a todos, porque se trata de la formación moral e intelectual de quienes en el presente y en el futuro tienen la responsabilidad de contribuir al desenvolvimiento integral de la nación y ello solamente es posible, si educamos en base a las necesidades y aspiraciones de las comunidades. Todos tenemos que involucrarnos en esta tarea que pretenden llevar adelante el Ministerio de Educación y procurar que la educación que se imparte en las escuelas y colegios del país, inclusive en la universidad, responda a la realidad nacional; que el conocimiento que se ofrece a los estudiantes, genere los cambios de actitud indispensables que le permitan adaptarse con éxito al medio ambiente en que viven y participar, positivamente, en el desarrollo de la nación. De ahí que sea un imperativo que profesores y maestros redoblen esfuerzos en la tarea de la enseñanza, sin olvidar que es muy importante su permanente capacitación y formación que le permita una eficaz ejecución de la labor de orientación educativa.
El Plan Estratégico del Ministerio de Educación también incluye la lucha contra el analfabetismo que está haciendo grave daño al progreso del país sobre todo en las zonas indígenas y rurales y se hace necesario incorporar a la vida de la nación, a miles de centenares de panameños que están en espera de un mensaje educativo para rehabilitarse y enfrentar, sin dificultades, los problemas de miseria, hambre, enfermedad e ignorancia que están causando estragos alarmantes.
Vivimos en un país en donde se experimenta una quiebra de valores que hace crisis en el seno de la sociedad; la necesidad de un esfuerzo nacional para la búsqueda de soluciones que traigan paz, solidaridad, amor a una nación tan golpeada por la ausencia de un sistema educativo adecuado no debe hacerse esperar y es aquí en donde los principios preconizados por distinguidos educadores panameños en materia educativa, representan un magnífico aporte para contrarrestar este drama social que niega nuestros valores éticos y morales, para dar paso a un materialismo campante que hay que detener a través de la cultura y de la educación popular.
El Plan Estratégico del Ministerio de Educación para el próximo quinquenio, es una necesidad inaplazable para mejorar la educación de la República y pensamos que a fin de lograr el éxito, gobierno y pueblo y los directamente involucrados como los padres de familia y educadores, deben convertirse en defensores permanentes de la institución escuela a lo largo y a lo ancho del territorio nacional y laborando, estrechamente, consoliden un núcleo indestructible que luche sin descanso por la superación y modernización del sistema educativo panameño, tal como lo ha planificado la actual administración de gobierno.
Enhorabuena el Ministerio de Educación ha anunciado el Plan Estratégico para el 2004-2009 en donde se destaca la modernización y calidad de la enseñanza, la equidad en las oportunidades y la eficiencia en la administración escolar. Sin lugar a dudas, son aspectos de gran trascendencia cuya realización demanda el respaldo de toda la comunidad nacional a fin de alcanzar el éxito.
La educación en Panamá compete a todos, porque se trata de la formación moral e intelectual de quienes en el presente y en el futuro tienen la responsabilidad de contribuir al desenvolvimiento integral de la nación y ello solamente es posible, si educamos en base a las necesidades y aspiraciones de las comunidades. Todos tenemos que involucrarnos en esta tarea que pretenden llevar adelante el Ministerio de Educación y procurar que la educación que se imparte en las escuelas y colegios del país, inclusive en la universidad, responda a la realidad nacional; que el conocimiento que se ofrece a los estudiantes, genere los cambios de actitud indispensables que le permitan adaptarse con éxito al medio ambiente en que viven y participar, positivamente, en el desarrollo de la nación. De ahí que sea un imperativo que profesores y maestros redoblen esfuerzos en la tarea de la enseñanza, sin olvidar que es muy importante su permanente capacitación y formación que le permita una eficaz ejecución de la labor de orientación educativa.
El Plan Estratégico del Ministerio de Educación también incluye la lucha contra el analfabetismo que está haciendo grave daño al progreso del país sobre todo en las zonas indígenas y rurales y se hace necesario incorporar a la vida de la nación, a miles de centenares de panameños que están en espera de un mensaje educativo para rehabilitarse y enfrentar, sin dificultades, los problemas de miseria, hambre, enfermedad e ignorancia que están causando estragos alarmantes.
Vivimos en un país en donde se experimenta una quiebra de valores que hace crisis en el seno de la sociedad; la necesidad de un esfuerzo nacional para la búsqueda de soluciones que traigan paz, solidaridad, amor a una nación tan golpeada por la ausencia de un sistema educativo adecuado no debe hacerse esperar y es aquí en donde los principios preconizados por distinguidos educadores panameños en materia educativa, representan un magnífico aporte para contrarrestar este drama social que niega nuestros valores éticos y morales, para dar paso a un materialismo campante que hay que detener a través de la cultura y de la educación popular.
El Plan Estratégico del Ministerio de Educación para el próximo quinquenio, es una necesidad inaplazable para mejorar la educación de la República y pensamos que a fin de lograr el éxito, gobierno y pueblo y los directamente involucrados como los padres de familia y educadores, deben convertirse en defensores permanentes de la institución escuela a lo largo y a lo ancho del territorio nacional y laborando, estrechamente, consoliden un núcleo indestructible que luche sin descanso por la superación y modernización del sistema educativo panameño, tal como lo ha planificado la actual administración de gobierno.