Poder y democracia
¿Qué implican el poder y la democracia? ¿Serán términos compatibles? Se dice que la democracia es el poder del pueblo y que éste lo ejerce a través de sus representantes en cada una de las instituciones pertenecientes a los tres poderes del Estado, ¿y por qué no son dos o cinco? Bueno, el invento fue francés, pero sus teorías europeas eran para una época madura en aquellas sociedades.
En pleno siglo veintiuno y atendiendo a nuestro nivel de desarrollo social, moral y tecnológico, qué idea tenemos nosotros del concepto "Democracia" y la validez de los tres poderes. Mis ideas al respecto me llevan a observar una sociedad de parásitos, sobre todo en las menos desarrolladas, en las menos auténticas, en aquellas donde los poderes constituidos no significan bendición alguna, a pesar de sus postulados constitucionales. Veo a estas sociedades que tienen más leyes que gente o territorio, cuyos problemas son tan grandes como sus instituciones y las desigualdades son atendidas por las fuerzas del mercado capitalista, mientras miramos al cielo esperanzados a que los cambios climáticos o vientos monzónicos nos traigan las riquezas y producción alimentaria desde latitudes importadas a cambio de la seducción que ofrecemos a los poderes extranjeros con las bellezas de nuestro cuerpo. Esa sociedad que descansa a lo caribeño, mientras en el exterior otros salen del subdesarrollo a economías emergentes modernizando su agro y aprovechamiento de sus tierras, enfatizando la producción y educando científicamente a sus ciudadanos.
Cien Millones costarán las elecciones, muchos más los subsidio electorales, ¿cuánto nos habrán costado los diputados y cada condena internacional? El crimen y la mentalidad perversa se han tomado la conciencia de nuestros muchachos que, en nuestras ciudades, prefieren ser maleantes o parecerlo, a educarse o trabajar por el prójimo. ¿Prójimo, dije eso, a quién conmueve hoy esta expresión?
La ciudad se ha quedado pequeñita, mientras la maldad la obscurece; el gobierno dice hacer lo que puede al tiempo que la sociedad inconsciente se la pasa pidiendo cosas al Presidente. Estas sociedades piden justicia, piden vivienda, piden seguridad, piden y piden; no dan nada, no buscan soluciones y menos trabajan por ellas, persisten la continuidad y menos desean educarse.
Los pobres no prosperan mientras las riquezas del crecimiento son repartidas y apropiadas entre políticos, comerciantes y capitalistas por medio de un ejercicio legal continuo que sustenta monopolios y explotación, sobre todo extranjera. Un sistema cargado de leyes y procedimientos, pero que irrespeta constantemente los derechos humanos confiado en la mora o la incapacidad activa de los afectados por su pobreza. Se aproxima una crisis financiera, una posible recesión, ¿quiénes serán los mayores perjudicados? ¿Garantiza el derroche, y tanta falta de planificación, la seguridad de los nacionales, del comercio y del progreso?