default

Poder y simulación política


Es claro que en Panamá la lucha política está siendo asistida por tecnologías y estrategias de control social ampliamente ensayadas en países donde la derecha populista ha asumido el poder y de donde han traído sus experiencias “especialistas” generosamente contratados por quienes aplican los principios de Nicolás Maquiavelo ( “el fin justifica los medios”) en las altas esferas de poder.

Buscan consolidar el poder y mantenerlo legitimado por lo que están obligados a crear un “estado de opinión favorable” en la ciudadanía. Para este propósito, el Gobierno al no poder presentar resultados permanentes y tangibles, salvo “100 a los 70” y el aumento a los policías, de su gestión de gobierno (Solo 3% del presupuesto nacional se ha ejecutado a la fecha), se ve obligada a la “simulación” utilizando herramientas mediáticas, en el cumplimiento de sus promesas electorales.

¿En qué consiste esta simulación? En parte en abrogarse, divulgar e inaugurar obras del gobierno anterior como propias. Verbigracia el grado de inversión; la Ciudad Deportiva (24 millones), El Estadio Rico Cedeño (5 millones), El Hospital El Vigía en Chitre (37 millones), La Red de Oportunidades(42 millones), El Prodec (50 millones) y centenares de programas sociales y de obras grandes y pequeñas que serán inauguradas por el nuevo gobierno, con placa y todo, sin que este reconozca que son un legado que dejó al pueblo, un gobierno del PRD. El gobierno ha gastado en lo que va del año dos millones de balboas en publicidad (de 22 millones asignados) y ha contratado un experto en relaciones públicas gringo con un sueldo de 15 mil mensuales. Tiene pautado profusamente en todos los canales de televisión y en otros medios cuñas en las que enumera como cumplidas promesas de campaña que, fuera de su mención, no han avanzado mayor cosa, para crear la percepción de que estamos “juntos haciendo un mejor Panamá”.

Simulación en el cumplimiento de las promesas electorales y publicidad intensa, para la creación de percepciones, especialmente en televisión, es uno de los componentes de la estrategia del gobierno que trata de mantenerse legitimado, sin la implantación de una sola respuesta real, permanente y no clientelar que hagan valer el slogan “ahora le toca al pueblo”.

El recurso fascista de buscar legitimidad a contrapelo de la legalidad y el uso de los principios de propaganda de Joseph Goebbels (“una mentira dicha adecuadamente mil veces, se convierte en verdad”) para crear la percepción y/o simular que estamos “juntos haciendo un mejor Panamá” debe disparar las alarmas y movilizar a todos los ciudadanos que estamos en contra de la manipulación mediática, que ponen en peligro la democracia, propias de la mejor y nefasta época de la alemania nazi. vshailer@hotmail.es

* Delegado del PRD.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América