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¿Podrá amarrarse los pantalones el gobierno?




Abogado

La amigable comparecencia que el pasado 21 de febrero hizo a la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura el viceministro de Economía, Domingo Latorraca, en donde explicó el "éxito" de su gestión en Europa y Estados Unidos para colocar papeles por 750 millones de dólares, con los cuales se pagarán vencimientos de deuda del país para el 2001, o sea pagar deuda vieja con deuda nueva, motivan las siguientes sugerencias para un tema que ese día no pudo faltar entre los presentes: las reformas tributarias.
Compartiré algunas ideas sobre asuntos relativos a temas, tributarios o no, que no se deben postergar, si es que de verdad queremos "que el país haga los cambios que tiene que hacer", como ese día dijo el viceministro Latorraca, al tratar las bondades de la Reforma Tributaria, y el gobierno logra la credibilidad de la cual hoy carece, necesaria para emprender cualquier reforma sobre la materia. He aquí nuestras ideas y sugerencias:
Coimas: Al inicio del gobierno actual se creó dentro del Ministerio de Economía y Finanzas, una oficina que se encargaría de atender todas las denuncias sobre corrupción que se dieran dentro del gobierno. A los pocos meses desapareció, tras una disputa pública por "alguien" que quizás no se "debió" investigar. Iguales esfuerzos se dicen se hacen en la Contraloría. Si de verdad el Gobierno quiere ganar credibilidad ciudadana en el tema de la lucha contra la corrupción, debería darle poder a esta oficina, nombrando allí a una persona, no arnulfista, que se atreva a pisar los callos que se requiera pisar para que la gente se percate de que se va en serio en estos temas, como dijo en una oportunidad la Presidenta, "sin importar que caiga quien caiga". No puedo calcular la cantidad de millones que esta oficina ahorraría al gobierno.
Vehículos Exonerados: Hasta el cansancio hemos señalado que el día que el gobierno decomise uno de esos vehículos de lujo que transitan por allí sin haber pagado impuestos de introducción, sin tener derecho a la exoneración; exija el pago de los impuestos que no se pagaron con su respectiva multa; detenga para que escarmiente al representante legal de la empresa vendedora del automóvil por facilitar el ilícito, hasta ese día quienes venden sus derechos, sean legisladores, suplentes o diplomáticos, lo harán. Se imaginan los tantos millones que el gobierno podría recaudar en estos rubros. Sólo falta el tomar una decisión.
Impuestos de Inmuebles: La propuesta de Reforma Tributaria nos dice que este impuesto no produce más por el atraso existente en las valuaciones del mercado, constituyendo una solución a largo plazo el tener un catastro actualizado. Este cuento lo hemos escuchado desde los primeros intentos que se dieron para actualizar dicho catastro en 1985, o sea hace 16 años atrás. Proponemos que este impuesto se dé para su cobro a los municipios, ya que el impuesto sobre la tierra o sus mejoras es el impuesto municipal por excelencia, quedándose el Estado con la mitad de su recaudación, que de seguro sería mayor a lo que hoy recaudan, al tener mayor interés de hacerlo los mismos municipios. Además, porque no pensar en métodos rápidos de reevaluación, como lo podrían ser, por ejemplo, en un edificio de propiedad horizontal, el tomar como base para la misma, el precio más alto que algún apartamento se haya vendido en dicho inmueble.
Consulados y seguros: Las propuestas de campaña electoral incluyeron la eliminación del pago del impuesto sobre la renta a aquellos panameños que devengarán menos de B/700.00 por mes. La reforma propone elevar esta eliminación hasta aquellos que ganen menos de B/800.00, lo cual sería muy positivo. Pero, ¿ adónde dejamos aquellos otros ahorros que podría el Estado obtener si se regulan los consulados de marina mercante, para que quien se beneficie de sus recaudaciones sea el Estado y no los favoritos del régimen de turno? ¿ Y por qué el Estado no busca mecanismos para contratar directamente sus seguros y pagar menos en concepto de alquileres? Ojalá que de "esos cambios" es que nos haya hablado el viceministro Latórraca.
Bienes ocultos del Estado: Uno de los "cambios" que se debe hacer a nivel del Ministerio de Economía y Finanzas es el tratamiento que se da a los procesos de bienes ocultos del Estado, los cuales, de tramitarse correcta y expeditamente, podrían constituir grandes fuentes de ingresos para el Estado. Si bien los denunciantes de bienes ocultos podrían ganar un porcentaje por la denuncia comprobada, lo cual es lógico, pareciera que funcionarios del Ministerio les irritan estas denuncias y por eso sin razones las dilatan y entorpecen, convirtiendo a los denunciantes en enemigos del Fisco, cuando debería ser totalmente lo contrario. Ejemplo de ello son las denuncias de Miguel Palma sobre las fincas en Bahía Las Minas en Colón y la Finca María Prieta en Juan Díaz. Aquella presentada por Víctor M. Martínez y este servidor el 23 de febrero de 2000 en contra de ICA, y en donde el Estado podría recuperar 8.7 millones, y que por razones "desconocidas", después de un año, duerme el sueño de los justos. ¿Cuánto dinero no recuperaría el gobierno atendiendo diligentemente estas denuncias sobre bienes del Estado en manos de particulares, lo que se llama bienes ocultos del Estado?
Asesores gubernamentales: ¿Cuántas personas trabajan en la actualidad en el gobierno como asesores? Tanto que se habla de amarrarse los pantalones, pero sería posible conocer esa cifra y saber lo que mensualmente nos cuentan estos asesores, que en la mayoría de los casos es poco lo que hacen. Por ejemplo, en la Presidencia están doña Anabella de Rodríguez, de Costa Rica y el coronel Mike Fitzgerald, norteamericano, de quien todavía esperamos que el contralor Weeden envíe copia de sus contratos que le solicitamos el 5 de julio de 2000 ¿Por qué se esconden estas cosas? . Según explicaba ese día domingo Latorraca "a mayor información, mayor transparencia", pero, esas actitudes de esconder ese tipo de información, no contrastan con lo que nos dice el alto oficial del gobierno. Todos sabemos que esos puestos de asesores se han convertido, en muchos casos, en especies de grandes garrafones, porque el emolumento que devengan es casi igual al de un Ministro de Estado.
Como damos estas ideas y sugerencias, de seguro que habrá panameños con mayor capacidad para aportar más. Pero, nos preguntamos, ¿le interesa verdaderamente al gobernante la opinión del ciudadano común o ese cuento de que a mayor información, mayor transparencia? Es algo que muchos funcionarios preferirían que el Viceministro Latorraca no repita mucho, no vaya a ser que la gente se lo vaya a creer.

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