Polémico Defensor del Pueblo
Hemos leído en los últimos días cómo el señor Defensor del Pueblo, Italo Antinori, manifiesta algunas acusaciones de nepotismo contra la señora Ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, buscando así, nuevamente, estar en los titulares del país, cosa que no es común entre los lectores, desde el día en que ocupó, el señor Antinori, el cargo de Ombudsman de Panamá. En cambio, la Ministra, junto al Presidente del Partido Molirena, acusan al Defensor del Pueblo de desequilibrado mental, por lo que se busca un proceso de interdicción civil para separar del cargo al Ombdusman.
No es nada nuevo para la ciudadanía las críticas que ha recibido el señor Italo Antinori en el desempeño de sus labores, desde las acusaciones de decenas de exfuncionarios por medio del Programa Lo Mejor del Boxeo, que dirige el periodista deportivo Juan Carlos Tapia, por las irregularidades que acontecen en la institución, así como las salidas abruptas de varios profesionales del derecho y estudiantes que por no seguir las directrices de éste, se ven en la necesidad de renunciar a sus puestos de trabajo, la guerra verbal entre Antinori y ex presidente de la Asamblea Legislativa, Gerardo González, por la supuesta designación en un cargo de la Cámara de Diputados al señor Mario Antinori Jordán, hermano del Ombudsman, quien actualmente ha sido nombrado en el Ministerio de Educación. Las críticas que fueron hechas por el actual presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, quien acusó a Antinori de estar utilizando fondos de la Defensoría del Pueblo para campaña política, ya que en vez de resaltar la figura de la institución, lo que destaca es la figura del propio Antinori, y finalmente, hasta de los propios lectores como es el caso el señor Ernesto A. Quijada Díaz, quien en un artículo publicado en el diario El Panamá América del día 21 de marzo del 2000 y titulado "Sumo Sacerdote Defensor del Pueblo" hace una serie de señalamientos referente a la gestión desempañada por el Ombudsman. Y finalmente, se le ha burlado hasta en un comercial televisivo cuando sale el Defensor del Pueblo vestido de Chapulín Colorado.
Consideramos que a pesar que nuestro Ombudsman cumple con todos los requisitos que la Ley le expresa para ocupar tan alto cargo, así como haber obtenido la mayoría de votos de los legisladores para su elección, no cumple así con la cualidad que debe mantener todo defensor de los derechos humanos, quien debe ser una persona ecuánime, abierta al diálogo siempre, específicamente con las autoridades gobernantes, y principalmente con un adecuado equilibrio emocional, para que así no afecte las labores de una institución creada para la consolidación de la democracia.
Se ha escuchado tantas cosas del Ombudsman como son que mantiene botellas dentro de la institución, que le paga a periodistas para que lo saquen siempre en los noticieros, que mantiene personas en cargos directivos sin tan siquiera obtener un título académico, ganando salario superior a funcionarios que sí mantienen títulos profesionales, de que obliga a los funcionarios a trabajar hasta altas horas de la noche, de que hostiga a los empleados cuando quiere sacarlos para que renuncien, de utilizar fondos de la institución para pasear, repartiendo mochilas, llaveros, agendas, etc. a las personas, como si fuera una campaña política, de hostigar inclusive a una funcionaria que se encuentra en la licencia de maternidad, sin asignarle trabajo, para que la funcionaria renuncie, entre cientos de denuncias que han hecho los exfuncionarios en los medios de comunicación.
Esperemos que para la escogencia del nuevo Ombudsman, la cual debe hacerse en el año 2001, se elija a una persona que no sólo debe llenar los requisitos de Ley, sino también contar con un equilibrio mental para cumplir eficazmente el rol que le corresponde en la comunidad, como un mediador y no una persona que lo que busca es cerrar las puertas a la solución de conflictos por su intransigencia hacia las autoridades, como es el caso actual con la Ministra de Educación.
No es nada nuevo para la ciudadanía las críticas que ha recibido el señor Italo Antinori en el desempeño de sus labores, desde las acusaciones de decenas de exfuncionarios por medio del Programa Lo Mejor del Boxeo, que dirige el periodista deportivo Juan Carlos Tapia, por las irregularidades que acontecen en la institución, así como las salidas abruptas de varios profesionales del derecho y estudiantes que por no seguir las directrices de éste, se ven en la necesidad de renunciar a sus puestos de trabajo, la guerra verbal entre Antinori y ex presidente de la Asamblea Legislativa, Gerardo González, por la supuesta designación en un cargo de la Cámara de Diputados al señor Mario Antinori Jordán, hermano del Ombudsman, quien actualmente ha sido nombrado en el Ministerio de Educación. Las críticas que fueron hechas por el actual presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, quien acusó a Antinori de estar utilizando fondos de la Defensoría del Pueblo para campaña política, ya que en vez de resaltar la figura de la institución, lo que destaca es la figura del propio Antinori, y finalmente, hasta de los propios lectores como es el caso el señor Ernesto A. Quijada Díaz, quien en un artículo publicado en el diario El Panamá América del día 21 de marzo del 2000 y titulado "Sumo Sacerdote Defensor del Pueblo" hace una serie de señalamientos referente a la gestión desempañada por el Ombudsman. Y finalmente, se le ha burlado hasta en un comercial televisivo cuando sale el Defensor del Pueblo vestido de Chapulín Colorado.
Consideramos que a pesar que nuestro Ombudsman cumple con todos los requisitos que la Ley le expresa para ocupar tan alto cargo, así como haber obtenido la mayoría de votos de los legisladores para su elección, no cumple así con la cualidad que debe mantener todo defensor de los derechos humanos, quien debe ser una persona ecuánime, abierta al diálogo siempre, específicamente con las autoridades gobernantes, y principalmente con un adecuado equilibrio emocional, para que así no afecte las labores de una institución creada para la consolidación de la democracia.
Se ha escuchado tantas cosas del Ombudsman como son que mantiene botellas dentro de la institución, que le paga a periodistas para que lo saquen siempre en los noticieros, que mantiene personas en cargos directivos sin tan siquiera obtener un título académico, ganando salario superior a funcionarios que sí mantienen títulos profesionales, de que obliga a los funcionarios a trabajar hasta altas horas de la noche, de que hostiga a los empleados cuando quiere sacarlos para que renuncien, de utilizar fondos de la institución para pasear, repartiendo mochilas, llaveros, agendas, etc. a las personas, como si fuera una campaña política, de hostigar inclusive a una funcionaria que se encuentra en la licencia de maternidad, sin asignarle trabajo, para que la funcionaria renuncie, entre cientos de denuncias que han hecho los exfuncionarios en los medios de comunicación.
Esperemos que para la escogencia del nuevo Ombudsman, la cual debe hacerse en el año 2001, se elija a una persona que no sólo debe llenar los requisitos de Ley, sino también contar con un equilibrio mental para cumplir eficazmente el rol que le corresponde en la comunidad, como un mediador y no una persona que lo que busca es cerrar las puertas a la solución de conflictos por su intransigencia hacia las autoridades, como es el caso actual con la Ministra de Educación.