Política de hogaño
Es importante que se ilustre a los jóvenes acerca de los hechos delictivos que se cometieron durante la narcodictadura tanto en tiempos de Omar como del MAN. Por eso, debemos agradecerle a los que pormenorizan estos delitos y refutan a los que fueron cómplices -y ahora lo niegan- de tantos crímenes narcodictatoriales, que se les ha estado echando tierra durante los 21 años que los milicos martirizaron a todos los ciudadanos. También después de la invasión. Merece especial mención la tenacidad con que los familiares de Heliodoro Portugal (q.d.D.g) exigieron el esclarecimiento de la desaparición y asesinato de Portugal hasta lograr que la Corte Interamericana de los Derechos Humanos fallara a favor de sus esfuerzos por que se hiciera justicia. Nuestra juventud debe ser informada minuciosamente sobre los casos que están pendientes debido a la negligencia de las autoridades y hasta de la propia ciudadanía en general.
Pese al encubrimiento de crímenes horrendos, tales como el de Héctor Gallego y Hugo Spadafora, los seguidores, los favorecidos y los pelechadotes de la narcodictadura siguen impertérritos su aprovechamiento de las arcas del Estado. Ya han fungido de gobierno en dos ocasiones después de la invasión. Dada la ausencia de justicia los arrastrados de Omar y MAN sueñan con el prolongado gobierno del brazo político de la narcodictadura.
Sin embargo, mucha culpa de que semejante sinrazón parezca perdurar apunta a los políticos, tanto de antaño como de hogaño, que se han dedicado a hacer lo posible y lo imposible por arribar al poder a como dé lugar. Todo lo demás no importa, no es necesario. La aparente, o inminente, desunión de los partidos opositores de hogaño, con la mira hacia las elecciones de 2009 y hacia sus bolsillos e intereses narcisistas es prueba palmaria del lamentable estado de cosas en el país.
Hasta resulta ocioso aludir a la imperiosa necesidad, por no llamarle deber, de impedir el ascenso al poder político de los pasieros de Omar y MAN. Y ellos se sienten muy confiados de que prevalecerán. Yo rehuso aceptar esto como resultado inevitable. A pesar de los desaciertos y de la soberbia de algunos seudodirigentes opositores, el PRD será derrotado gracias a los votantes independientes y a los jóvenes que con el futuro de la patria en mente desmenuzarán las calamidades que el PRD ha significado para la higiene moral del país. No creo que estoy exagerando, ya que los juegos de antaño se ejecutan como si el tiempo hubiera detenido su marcha. ¡Arriba corazones, luchemos por el bienestar de todos los panameños!