Política democrática
La política tiene que ser para hacer feliz a la mayor cantidad de ciudadanos. Para ello, el pueblo tiene su propio papel: tener conciencia de su situación, ser responsable y eficaz. Esto es tener valores y educación. Los empresarios tienen que cumplir su función social de justicia, solidaridad y amor al prójimo. Produciendo, creando empleos y a precios justos. La gente no puede continuar en la ignorancia, la indolencia y la delincuencia. Los capitales no pueden sólo ambicionar, crecer y competir para destruir a otros. Los ricos, cuando el desarrollo social avanza y perciben algún sutil riesgo de reducir sus inmensas ganancias, acuden a la violencia, como fue el caso de Pinochet, la cual no debe repetirse.
Los militares autoritarios para llegar al poder utilizan un lenguaje izquierdista y engañan ingenuamente a las masas y hasta a sus partidos, para convertirse en dictadores corruptos que fracasan y frustran como Torrijos, Noriega y muchos otros más en el continente, inclusive hoy día. Dirigentes civiles con sólidas bases ideológicas, con pueblos forjados en duras experiencias y en entendimiento con los elementos productivos nacionales con función social, caminan con paso firme en el desarrollo de sus países como es el caso de Chile y Brasil. Ellos promueven una forma más justa y humana de acuerdos comerciales internacionales que salven a los pobres de la muerte y a los ricos de la violencia y el fracaso.
Políticas antinacionales privatizadoras que encarecen los precios y que ya efectuó el PRD, podían repetirse si volvieran a gobernar, privatizando hasta la CSS, la Universidad, el agua y hasta el aire. Esta posición antinacional del partido de la dictadura no es nueva. Torrijos fue espía del ejército norteamericano, que fue hecho dictador con ayuda militar norteamericana (guerrillas de Chiriquí) para que aprobara unos tratados del canal que legalizaron las bases militares y permitió que los norteamericanos explotaran el Canal por 20 años más de lo que ordenó el Congreso de la Soberanía el 9 de enero de 1964.
Por otra parte, el panameñismo, con sus principios sociales y nacionales, no ha privatizado ninguna empresa de servicio social, ha protegido a nuestros productores ante la injusta competencia internacional. Aún dentro de la globalización y presionados por la deuda externa que nos dejó la dictadura PRD, el panameñismo ha hecho un esfuerzo firme para no seguir todos los dictados de las IFI’s, por eso nos incluyen en listas negras. Su política democrática de consensos y diálogo es lo que los panameños queremos después de los 20 años de prepotencia y violencia PRD, de la que todavía nos deben la justicia por los desaparecidos. Sintomático es, como lo aprecian los analistas objetivos, que los más feroces opositores a Mireya Moscoso son algunos de los más retrógrados capitalistas salvajes, lo que se refleja en las empresas de publicidad masiva.
Objetivo histórico para la política de hoy, es ir a la unidad de todos, en los principios de los panameñistas, y el no ser utilizados ingenuamente como marionetas divisionistas por cripto PRD y perdedores crónicos, contra la democracia panameña. La posición conciliadora, suave y femenina de la presidenta es un factor positivo para el acercamiento, la participación respetuosa, la reconsideración de desviaciones, que permitan actitudes fundamentalistas, con altura, propias de ciudadanos maduros que ven la política por sus principios y no por intereses personales y económicos.
En tanto, el legislador oficialista, José Blandón, señaló que está de acuerdo con un cambio constitucional que revise integralmente el sistema político, pero también otros órganos del Estado.
La propuesta que presentó el Foro Panamá 2020 debe ser validada con una participación más amplia de los diferentes sectores de las sociedad panameña.
Blandón defendió la posibilidad de que hayan candidatos por libre postulación, porque no está de acuerdo con que los partidos políticos monopolicen el derecho a presentar candidatos.
El legislador arnulfista, Francisco Alemán, señaló que en principio hay que cumplir lo que dice la Constitución Nacional, sin embargo, los futuros cambios que se puedan hacer dependerá de la voluntad del pueblo panameño.
Le corresponderá al soberano escoger lo que piensa que es mejor para la democracia, manifestó Alemán tras escuchar los planteamientos del Foro Panamá 2020.
Los planteamientos merecen ser estudiados y no dejarse llevar por las pasiones, recalcó Alemán.
Los militares autoritarios para llegar al poder utilizan un lenguaje izquierdista y engañan ingenuamente a las masas y hasta a sus partidos, para convertirse en dictadores corruptos que fracasan y frustran como Torrijos, Noriega y muchos otros más en el continente, inclusive hoy día. Dirigentes civiles con sólidas bases ideológicas, con pueblos forjados en duras experiencias y en entendimiento con los elementos productivos nacionales con función social, caminan con paso firme en el desarrollo de sus países como es el caso de Chile y Brasil. Ellos promueven una forma más justa y humana de acuerdos comerciales internacionales que salven a los pobres de la muerte y a los ricos de la violencia y el fracaso.
Políticas antinacionales privatizadoras que encarecen los precios y que ya efectuó el PRD, podían repetirse si volvieran a gobernar, privatizando hasta la CSS, la Universidad, el agua y hasta el aire. Esta posición antinacional del partido de la dictadura no es nueva. Torrijos fue espía del ejército norteamericano, que fue hecho dictador con ayuda militar norteamericana (guerrillas de Chiriquí) para que aprobara unos tratados del canal que legalizaron las bases militares y permitió que los norteamericanos explotaran el Canal por 20 años más de lo que ordenó el Congreso de la Soberanía el 9 de enero de 1964.
Por otra parte, el panameñismo, con sus principios sociales y nacionales, no ha privatizado ninguna empresa de servicio social, ha protegido a nuestros productores ante la injusta competencia internacional. Aún dentro de la globalización y presionados por la deuda externa que nos dejó la dictadura PRD, el panameñismo ha hecho un esfuerzo firme para no seguir todos los dictados de las IFI’s, por eso nos incluyen en listas negras. Su política democrática de consensos y diálogo es lo que los panameños queremos después de los 20 años de prepotencia y violencia PRD, de la que todavía nos deben la justicia por los desaparecidos. Sintomático es, como lo aprecian los analistas objetivos, que los más feroces opositores a Mireya Moscoso son algunos de los más retrógrados capitalistas salvajes, lo que se refleja en las empresas de publicidad masiva.
Objetivo histórico para la política de hoy, es ir a la unidad de todos, en los principios de los panameñistas, y el no ser utilizados ingenuamente como marionetas divisionistas por cripto PRD y perdedores crónicos, contra la democracia panameña. La posición conciliadora, suave y femenina de la presidenta es un factor positivo para el acercamiento, la participación respetuosa, la reconsideración de desviaciones, que permitan actitudes fundamentalistas, con altura, propias de ciudadanos maduros que ven la política por sus principios y no por intereses personales y económicos.
En tanto, el legislador oficialista, José Blandón, señaló que está de acuerdo con un cambio constitucional que revise integralmente el sistema político, pero también otros órganos del Estado.
La propuesta que presentó el Foro Panamá 2020 debe ser validada con una participación más amplia de los diferentes sectores de las sociedad panameña.
Blandón defendió la posibilidad de que hayan candidatos por libre postulación, porque no está de acuerdo con que los partidos políticos monopolicen el derecho a presentar candidatos.
El legislador arnulfista, Francisco Alemán, señaló que en principio hay que cumplir lo que dice la Constitución Nacional, sin embargo, los futuros cambios que se puedan hacer dependerá de la voluntad del pueblo panameño.
Le corresponderá al soberano escoger lo que piensa que es mejor para la democracia, manifestó Alemán tras escuchar los planteamientos del Foro Panamá 2020.
Los planteamientos merecen ser estudiados y no dejarse llevar por las pasiones, recalcó Alemán.