Políticas europeas hacia Cuba
"PARECE QUE Noriega aún no se ha enterado que la Guerra Fría ha pasado a la historia"...
Con incredulidad y no poca indignación recibió la diplomacia alemana la tajante critica que el subsecretario de Estado norteamericano Roger Noriega lanzara contra la decisión del gobierno español de flexibilizar sus relaciones con Cuba.
En los círculos diplomáticos se espera que el pronunciamiento de Noriega de que el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero ha embarcado en "una política equivocada" también salpica al canciller Gerhard Schroeder ya que este ha hecho un especial esfuerzo por alinear su política exterior con la del nuevo jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Zapatero tomó la iniciativa de "descongelar" las relaciones con La Habana después de que el gobierno liberara un grupo de disidentes políticos que habían sido condenados a largos anos de prisión.
"Este funcionario va terminar enajenando a todos los gobiernos del continente", musitó un diplomático latinoamericano en esta capital refiriéndose a Noriega.
El diplomático recordó que recientemente Noriega había criticado duramente al presidente argentino Nestor Kirchner por su política amistosa hacia Cuba, hacienda caso omiso a la política moderada del mandatario argentino que acaba de consolidar las buenas relaciones que el gobierno argentino ha logrado establecer con el conservador Silvio Berlusconi de Italia.
"Parece que Noriega aún no se ha enterado que la Guerra Fría ha pasado a la historia", declaró un diplomático latinoamericano muy enterado de la política de Washington.
Por otro lado, diplomáticos alemanes familiarizados con las Américas se expresaron escandalizados, aunque no sorprendidos, por la aspereza con que Noriega trata a líderes latinoamericanos a quienes supuestamente el presidente George W. Bush quiere tener como aliados en su lucha contra el terrorismo.
Los diplomáticos reconocen de que habiendo sido asesor del senador Jesse Helms, un ultra conservador sureño, antes asumir su cargo en el departamento de Estado, Noriega aún sostiene que la relación con Cuba es una especie de prueba contundente para la relación con Estados Unidos, aunque muchos consideran que esta actitud puede ser contraproducente para la propia política de Bush, que parece tener como objetivo prioritario la creación de un mercado común con Latinoamérica.
"Hacer concesiones a un régimen de esa naturaleza es realmente una política equivocada", sostuvo Noriega. Y recordó que, meses atrás, el canciller cubano Felipe Pérez Roque había dicho que algún día "España se arrastraría de rodillas hacia La Habana". Cuando leí eso me reí. "Y supongo que Pérez Roque es quien se está riendo ahora", anadió, refiriéndose al canciller cubano.
Según Noriega, la liberación de presos en Cuba es sólo algo que Castro hace para obtener favores diplomáticos ya que después de liberarlos "los vuelve a detener".
"Es algo cínico y malo", dijo y citó a un líder político cubano que una vez le dijo, según él, que en Cuba hay 11 millones de presos políticos.
Durante la conferencia que dio en el Centro de Estudios internacionales y Estratégicos en Washington, Noriega no confirmó si permanecerá en su cargo cuando asuma la nueva secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Según el funcionario estadounidense, el acceso de los países latinoamericanos a los más de mil millones de consumidores chinos aumenta el poder de compra de la región a los productos norteamericanos.
Con incredulidad y no poca indignación recibió la diplomacia alemana la tajante critica que el subsecretario de Estado norteamericano Roger Noriega lanzara contra la decisión del gobierno español de flexibilizar sus relaciones con Cuba.
En los círculos diplomáticos se espera que el pronunciamiento de Noriega de que el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero ha embarcado en "una política equivocada" también salpica al canciller Gerhard Schroeder ya que este ha hecho un especial esfuerzo por alinear su política exterior con la del nuevo jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Zapatero tomó la iniciativa de "descongelar" las relaciones con La Habana después de que el gobierno liberara un grupo de disidentes políticos que habían sido condenados a largos anos de prisión.
"Este funcionario va terminar enajenando a todos los gobiernos del continente", musitó un diplomático latinoamericano en esta capital refiriéndose a Noriega.
El diplomático recordó que recientemente Noriega había criticado duramente al presidente argentino Nestor Kirchner por su política amistosa hacia Cuba, hacienda caso omiso a la política moderada del mandatario argentino que acaba de consolidar las buenas relaciones que el gobierno argentino ha logrado establecer con el conservador Silvio Berlusconi de Italia.
"Parece que Noriega aún no se ha enterado que la Guerra Fría ha pasado a la historia", declaró un diplomático latinoamericano muy enterado de la política de Washington.
Por otro lado, diplomáticos alemanes familiarizados con las Américas se expresaron escandalizados, aunque no sorprendidos, por la aspereza con que Noriega trata a líderes latinoamericanos a quienes supuestamente el presidente George W. Bush quiere tener como aliados en su lucha contra el terrorismo.
Los diplomáticos reconocen de que habiendo sido asesor del senador Jesse Helms, un ultra conservador sureño, antes asumir su cargo en el departamento de Estado, Noriega aún sostiene que la relación con Cuba es una especie de prueba contundente para la relación con Estados Unidos, aunque muchos consideran que esta actitud puede ser contraproducente para la propia política de Bush, que parece tener como objetivo prioritario la creación de un mercado común con Latinoamérica.
"Hacer concesiones a un régimen de esa naturaleza es realmente una política equivocada", sostuvo Noriega. Y recordó que, meses atrás, el canciller cubano Felipe Pérez Roque había dicho que algún día "España se arrastraría de rodillas hacia La Habana". Cuando leí eso me reí. "Y supongo que Pérez Roque es quien se está riendo ahora", anadió, refiriéndose al canciller cubano.
Según Noriega, la liberación de presos en Cuba es sólo algo que Castro hace para obtener favores diplomáticos ya que después de liberarlos "los vuelve a detener".
"Es algo cínico y malo", dijo y citó a un líder político cubano que una vez le dijo, según él, que en Cuba hay 11 millones de presos políticos.
Durante la conferencia que dio en el Centro de Estudios internacionales y Estratégicos en Washington, Noriega no confirmó si permanecerá en su cargo cuando asuma la nueva secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Según el funcionario estadounidense, el acceso de los países latinoamericanos a los más de mil millones de consumidores chinos aumenta el poder de compra de la región a los productos norteamericanos.